domingo, 15 de diciembre de 2013

La corrupción Madre de todos los vicios. Primera Parte

Agradezco a los 1083 lectores que han leído estas líneas, que me han estimulado a seguir escribiendo, muchas gracias.

La problemática de la corrupción del sector público y privado ha recorrido un largo camino. Sus inicios datan de siglos muy antiguos, desde su origen la corrupción es un acto ilegal. A la corrupción se le identificó y definió como perversión, degradación, ruina y vicio. La corrupción sentencia una vida basada en la moral, como consecuencia las relaciones son dominadas por el interés personal.


Que bueno que por la visión de futuro y su compromiso de Estado, el Presidente de la República tuvo la voluntad de convocar a las fuerzas políticas, quienes sin perder su identidad ideológica estuvieron dispuestas a colaborar por el bien de México, para alcanzar acuerdos y concretar reformas, que si bien es cierto no son las más recomendables, oportuno es reconocer que éstas tenían muchos años sin concretarse, pero la decisión del Gobierno fue la que en gran medida hizo posible éstas reformas que seguramente contribuirán a la transformación de México.

Sin embargo, el Presidente de la República tiene un reto mayor al interior de su propio gobierno y la fuerza política que lo llevó al poder, donde se encuentran las resistencias más proclives a mantener la corrupción, la impunidad y la opacidad en la rendición de cuentas, el fenómeno de la corrupción si bien es cierto no es patrimonio de un partido político, también es oportuno señalar que equivocadamente el sistema político desciende y tolera éstas que vienen propiciadas por los grupos sectoriales, gremiales, sindicales, etc., que son las que más se benefician de la impunidad y las que más daño hacen al Gobierno indistintamente del Partido que esté en el poder.

En el Distrito Federal por ejemplo la población está harta de la alta corrupción que propicia la informalidad y la falta de cumplimiento de la ley, la intolerancia del Gobierno para algunos sectores de la población que está convencido que la ley debe aplicarse y en cambio hay una tolerancia indiscriminada a los grupos afines al Gobierno que aprovechan todos los programas sociales de manera clientelar para no permitir que otras fuerzas políticas les arrebate el poder.

Pero eso que sucede en la Ciudad de México, también pasa en Estados donde gobierna el PAN o el PRI como Guanajuato, Baja California, Veracruz, Oaxaca, Coahuila y muchos otros que se han convertido en territorio propiedad de los gobernantes, es por ello que decimos que el reto más grande para que las reformas se vean y sus beneficios sean sentidos por la población en mejoramiento de su nivel de vida, se requiere voluntad, especialmente del Ejecutivo Federal para hacer que la lay cumpla, indistintamente de quien gobierne o de quien se trate, de otra forma las tan mencionadas reformas se convertirán en letra muerta, buenos deseos y propaganda política del gobierno, pero hasta ahí las cosas, el Gobierno Federal impulsor de las reformas ahora tiene el reto de revisar sus equipos de trabajo seleccionar a servidores públicos que no vallan por el negocio como sucede en todas las dependencias, sobre todo en las licitaciones de la obra pública, la aplicación de los recursos en los programas sociales y en la operación de las acciones de gobierno, desde la ventanilla más modesta hasta más altos mandos de administración, en especial los delegados federales que se han convertido en verdaderos virreyes en su mayor parte alejándose de su verdadera responsabilidad que es operar los programas en el territorio, transparentar la inversión pública federal y acercar las acciones de Gobierno a los gobernados. Ésta es la esencia verdadera que deben tener quienes se convierten en los ojos, oídos, manos y pies del Ejecutivo Federal y no al revés ser carga de éste, o de espacios para cumplir los compromisos de ex-gobernadores, líderes sindicales, diputados y senadores y demás figuras de la política, quienes colocan en estos importantes puestos a familiares, amigos, compadres, aún sin tener la mínima vocación de servicio, lo que hace que la acción de cambio que ofertó el Presidente en lugar de avanzar la gente la perciba como un retroceso, burocratismo insultante y complicidad ante el aumento de la corrupción.

En síntesis, el Ejecutivo Federal habrá de ganarse la voluntad de la gente, haciendo que aterrice la reforma, que la educación verdaderamente tenga cobertura universal, calidad, transparencia y se editen actos vergonzosos como los que encabeza la coordinadora de trabajadores de la educación, eliminen los comisionados en exceso en todos los sindicatos, porque igual que el sector educativo, pero peor o igual está el sector salud, las dependencias responsables de los programas sociales y del campo, y no se diga el sector energético, en el que por la prensa se dio a conocer, "que son los propios servidores públicos los involucrados en el saqueo y robo a PEMEX y Comisión Federal de Electricidad".

La corrupción es la madre de todos los vicios y en manos del Gobierno está combatirla, transparentar las acciones, las inversiones del sector público y hacer del acto de Gobierno una acción transparente, oportuna, eficaz y de servicio a los contribuyentes, lograrlo significa empezar por acotar la participación de los líderes sindicales en el sector público, promover sindicatos democráticos y con el apoyo de los trabajadores quitar el monopolio a los líderes disque de organizaciones sociales para llevar los programas a la gente más necesitada.

Contar con organismos eficaces para el combate a la corrupción, sancionando a aquellos servidores públicos responsables del desvío de los recursos y no suspendiendo solo a aquellos servidores públicos con faltas administrativas no graves y que son en las estadísticas el mayor número del que presume la Función Pública que castiga y sanciona cada año.

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