sábado, 4 de julio de 2015

La nave va No a la tragedia

Por Raúl Moreno Wonchee

En la tragedia, las pugnas entre los dioses intervienen en los conflictos donde se resuelven los enigmas del destino, uno principal: la |lucha entre libertad y necesidad cuyo desenlace suele ser funesto. El programa que la ‘troika’ impuso a Grecia hace cinco años disminuyó 25 % el PIB; el desempleo de los jóvenes supera el 60 %; hoy se le exige que esa política continúe indefinidamente; casi nada de la enorme cantidad de dinero prestada a Grecia ha ido allí sino directamente a los acreedores del sector privado, principalmente bancos de Alemania y Francia; Grecia ha pagado un altísimo precio para preservar los sistemas bancarios de esos países; se trata de doblegar a Grecia y obligarla a aceptar lo inaceptable, no sólo medidas de austeridad sino políticas regresivas y punitivas; a los líderes de la eurozona les incomoda que Tsipras se oponga a las políticas que han aumentado la desigualdad y busque contener el poder desenfrenado de la riqueza; el ultimátum fue un movimiento para remplazar al gobierno griego lo que debe preocupar aún a aquellos que no les gusta Syriza y a cualquier persona que crea en los ideales europeos. (Algunas razones por las que Stiglitz y Krugman se pronunciaron a favor del ‘no’). Alrepresentar en las tragedias la fatalidad de las pasiones desatadas, los clásicos griegos buscaban que los espectadores se purificaran. Pero en la Grecia de hoy no hay espectadores. En el referéndum convocado por el Congreso a propuesta del primer ministro, el pueblo griego podrá impedir una imposición funesta, para transar y avanzar en la difícil tarea de recuperar su destino secuestrado por los bancos, y tomarlo en sus propias manos.

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