El mundo y México han experimentado cambios profundos en las últimas décadas, el sistema capitalista ha tenido una etapa de ascenso, pero también surgieron nuevas contradicciones a otras que ya existían con anterioridad que se fueron agravando y que culminaron con la llegada al poder de la derecha clerical y empresarial, al capitalizar por medio de la mercadotecnia, el hartazgo de la población por la situación económica y social intolerable y exigía un cambio de rumbo de la nación.
Política económica que desmanteló al sector estatal al transferirle la propiedad de sus empresas a capitalistas privados, hundiendo cada vez más al país, al mercado y a las inversiones. Años difíciles y complejos en el que los mexicanos fuimos perdiendo muchas conquistas económicas, políticas y sociales que fortaleció a los grupos y sectores reaccionarios que por fin, ocuparon posiciones de poder que no habían alcanzado con anterioridad.
Todo cambio genera su propia resistencia, si el cambio es de signo negativo produce elementos que tratan de superarlo en sentido positivo, mediante una conformación de fuerzas sociales y de una acrecentada lucha de clases.
El sistema capitalista ha tenido periodos de auge y crecimiento con los avances de la tecnología en informática, genética, robótica, con el progreso de las telecomunicaciones en general, que han propiciado un progreso extraordinario de las fuerzas productivas tanto en el sector industrial, como en el comercial y en los servicios. Pero también en esta etapa la economía creció muy lentamente por debajo de las expectativas agravando las contradicciones antiimperialistas, a raíz de la aplicación de la política antiterrorista, sobre todo en los países que disponen de grandes y valiosos recursos naturales, a ello agregamos sus contradicciones internas: aumento del desempleo como resultado de las innovaciones tecnológicas y con él, el deterioro del medio ambiente universal de las emisiones industriales y de otros fenómenos similares.
A la internacionalización del capital ha correspondido la internacionalización de la lucha de los pueblos que no aceptan que una sola nación dicte normas de convivencia social y política en todo el orbe utilizando la fuerza.
En este contexto, como era de esperarse, el poder adquisitivo de los trabajadores del campo y la ciudad se desplomó, aumentando el número de pobres que ya lo eran, pero que con la firma del tratado de libre comercio hace 20 años, si bien se incrementaron las exportaciones, éstas se concentraron en una sola nación principalmente, lo que provocó una mayor vulnerabilidad de nuestra estructura productiva ante la crisis financiera del exterior y respecto al comportamiento de la economía de esa nación.
Muchas razones hubo para el descontento e irritación de grandes sectores de la población hacia los gobiernos del PRI, corrupción, impunidad, violencia, fenómenos económicos destructivos y el pueblo exigió un cambio, pero no alcanzó a precisar su contenido y su orientación aturdido por los recursos publicitarios que se han venido manejando.
Las organizaciones han perdido capacidad de presión y negociación ante el gobierno y patrones,-- hoy tenemos una situación en la agricultura nacional y entre los productores agropecuarios que no vacilan en calificar de lamentable-.
La izquierda no ha sido capaz de examinar la actual situación internacional y nacional para presentar una alternativa viable y creíble, el PRD se define como partido de izquierda, pero en realidad no lo es, pues mas bien se trata de grupos de poder de muy variada orientación, que sólo defienden intereses materiales de naturaleza corporativa y clientelar y tal parece que no les preocupa la solución de los graves problemas nacionales.
También hemos sido testigos en estos tiempos de una transformación en los medios de comunicación, que enfatizan en el sensacionalismo, la nota roja de la política, la excesiva comercialización de sus páginas, la férrea defensa de intereses privados pero, donde también es cierto, que la sociedad hoy está mas informada y con una actitud mas crítica, independiente y activa que en el pasado.
Años de claros y obscuros, surgió un fortalecimiento de la división de poderes con mayor independencia, con funcionarios representantes de partidos de diferente orientación política. En el ámbito de la democracia social los retrocesos son mas evidentes, con el aumento de la población se ha incrementado el número de pobres y explotados, mientras el ingreso y la riqueza se concentra cada vez mas en una pequeña minoría.
En cuanto a nuestro petróleo (PEMEX) en el gobierno de López Portillo se inauguraron las refinerias de Salina Cruz y Tula, lo que permitió ser exportadores de petrolíferos y petroquímicos, además de que iniciaba la gran producción de petróleo crudo de Cantarell, que nos colocaba en un lugar importante en el ámbito petrolero y en petroquímica ya que se estaban instalando 12 plantas más, que nos permitió una producción de 20 millones de toneladas; Cangrejera y Pajaritos eran los complejos petroquímicos más grandes del mundo con alta tecnología diseñadas y construidas por mexicanos auxiliados por el Instituto Mexicano del Petróleo.
En el sistema eléctrico se había terminado la hidroeléctrica de Chicoasen, las termoeléctricas de Tula y Salamanca mismas que se instalaban junto a las refinerias. Ademas se contaba con una industria petroquímica privada que se desarrollaba al mismo tiempo que la industria paraestatal. No había conflictos y crecimos en ese momento al 6% del producto interno bruto a pesar del aumento demográfico cercano al 3%, en esos 35 años hubo un desarrollo de más de la mitad que los sexenios anteriores.
Teníamos Proyecto de Nación y el objetivo era claro: desarrollar nuestra industria energética, eléctrica y petrolera que nos daba fundamento para prosperar y ser un país competitivo ampliando exitosamente nuestra capacidad de exportación en todas las áreas, además de surtir nuestro mercado interno.
Pero la sentencia de James Schienguer (no se hizo esperar), de que pudiéramos emerger como país industrializado y de avance con costos menores (competitivos) y se convirtiera en una potencia media. Obvio que se opusiera por razones históricas conforme a su proyecto de nación basado en el "Destino manifiesto" donde ellos deben de prevalecer por encima de todos los demás. Ellos reafirmaron su Proyecto y son el país más poderoso del mundo.
Hemos sido víctimas desde el inicio de nuestra independencia, de ésta política, pero no solamente por el afán imperial que los motiva, sino por nuestra inconsistencia y por mexicanos colaboradores y traidores a nuestro destino como "Estado Nación".
Fuente: Rafael Decelis Contreras, "Química es Progreso", Federación Mexicana de Profesionales de la Química, A.C. , 15 de enero del 2003
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