miércoles, 2 de abril de 2014

Reflexiones Elecciones 2015

A 14 meses de la elección intermedia del sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto, la lucha al interior de los Partidos se recrudece, los espacios se reducen y las descalificaciones se potencializan por las ambiciones personales y de grupos.
El PRI no está exento de estos fenómenos, que por más que en el discurso político de las altas dirigencias se empeñe en negarlo y aparentar la unidad al interior, lo verdaderamente cierto es que, quienes hoy en día ostentan la titularidad de los órganos de Gobierno, desde los comités municipales, delegacionales en el caso del Distrito Federal y estatales, obsesionados por alcanzar candidaturas y cuidar sus proyectos personales, descalifican y cierran el paso para que otros cuadros que aun con el trabajo comprometido e institucional, en las bases puedan participar en la selección de candidaturas a los puestos que estarán en juego en julio del próximo año.
Este fenómeno sin duda ha sido el factor determinante para las derrotas de los candidatos postulados por el PRI, por ello es importante que el comité ejecutivo nacional y su líder nacional, instrumenten en una campaña en la que se vaya al encuentro por la incorporación de los cuadros desde el nivel seccional, municipal y distrital, para que éstos de manera institucional sean tomados en cuenta en el trabajo y en sus legítimas aspiraciones, oxigenando al partido en su interior y consolidando la unidad y la disciplina, con amplia participación del priísmo, dado que en la historia del Partido, nos hemos dado cuenta que solo mediante la unidad, la inclusión, la participación y la disciplina institucional, el Partido gana espacios, así se recuperó la Presidencia de la República, algunos gobiernos estatales y municipales y congresos locales, en cambio cuando el pleito, las diferencias y la descalificación afloran, la derrota, está garantizada, ejemplos en ambos casos están las recientes derrotas en Estados como Aguascalientes, Tlaxcala, Guerrero y Morelos, y en el caso de los triunfos con estrategia, unidad y disciplina, la recuperación en Veracruz y Quintana Roo, entre otros.
El tiempo se agota, y en la práctica no vemos unas estrategia clara y definida que nos anticipe que tendremos esa unidad al interior en el proceso federal del próximo año, las nueves gubernaturas a renovar y los municipios.
Habrá quienes piensen que el sólo liderazgo y trabajo ejemplar del Presidente Peña Nieto nos llevará al triunfo, para hacer mayoría en el congreso federal y conservar los espacios de gobierno y legislativos que hoy tenemos en la provincia e inclusive recuperar espacios que hoy están en manos de las oposiciones, sin embargo, quienes con realismo vemos y con objetividad analizamos el acontecer de la política nacional nos damos cuenta que el nivel de aprobación en la últimas encuestas, el titular del ejecutivo se encuentra por debajo de los 50 puntos y si se analizaran las evaluaciones de los integrantes de su Gobierno, seguramente la mayor parte andarán muy por debajo de los 48 puntos, que según las mediciones tiene el presidente Peña Nieto, porque en el discurso, especialmente los titulares de algunos programas sociales, afirman que todo está bien, sin embargo quienes caminamos con los mortales en el transporte público, en los barrios o en los ejidos, la gente opina diferente, no siente el cambio prometido en la Campaña, lo que dificulta la recuperación de la confianza en el Gobierno priísta y consecuentemente ello se reflejara en las urnas, el próximo año.
 Es cierto que algunas áreas del gobierno, han dado resultados extraordinarios, como el de la aprobaciones de las reformas constitucionales y anticipadamente podremos decir, que la aprobación de las leyes secundarias, serán otro éxito más para el gobierno del presidente, pero oportuno es señalar que a pesar de la importancia del marco jurídico reformado y adecuado, este tiene alcances de mediano y largo plazo, es decir no se refleja de manera inmediata en el bienestar de la gente y lo que es peor, el grueso del electorado esto no lo entiende hasta que ve los beneficios, pero mientras estos llegan las oposiciones se mueven para desorientar y desacreditar la obra legislativa.
En los actos de Gobierno que la administración debiera poner especial atención para ayudar a la cosecha del voto, porque se ve y se siente de inmediato, en las personas y en su economía familiar, sin duda son los programas sociales que desarrollan las secretarías de desarrollo social, SAGARPA, del Trabajo y de desarrollo agrario, territorial y urbano, entre otras,  en las que la gente de a pie no ve reflejados en beneficio los miles de millones de pesos destinados a estos rubros, más bien lo que la gente siente son políticas clientelares mayoritariamente dominados por los grupos de las llamadas izquierdas a través de sus organizaciones, disque sociales y que sus líderes viven de esquilmar los beneficios a los destinatarios finales, la corrupción es enorme y con ella se desprestigia la buena voluntad y los acertados programas que el Presidente Peña Nieto ha instrumentado para combatir la pobreza.
No menos importante son las políticas que desarrollan las instituciones de seguridad social, como el seguro social, el ISSSTE y la Secretaría de Salud y su Seguro Popular, en estas instituciones se atiende a lo más preciado de la gente, la salud para tener calidad de vida, y en todas ellas el ciudadano derechoabiente se queja de los pésimos servicios, maltrato, ausencia del personal médico y paramédico, escases de medicamentos, prolongados meses de espera para la realización de estudios especializados, de cirugías, y de consulta de especialidades.
Podemos seguir enumerando una serie de factores que sin duda tendrán relación directa con los resultados de julio del próximo año, sin embargo solo por mencionar algunos de los ejemplos, nos limitaremos a lo antes señalado y frente a ese panorama sugerimos respetuosamente.
Que el Comité Ejecutivo Nacional realice un diagnostico exhaustivo por municipio y por región, para que en base a ello, con el poco tiempo que queda, se puedan realizar trabajos de fortalecimiento y de movilización del priísmo, desde la base reagrupar militancias y liderazgos naturales, territorializar el trabajo de las organizaciones adherentes y de los sectores, dado que éstas en un altísimo porcentaje no es verídico el manejo de cientos de miles de agremiados, lo que es peor, muchas de la veces solo los líderes resultan ser del PRI y la mayoría de sus agremiados no solo votan en contra del priísmo sino además hacen campaña en favor de candidatos de otras fuerzas políticas.
Otra recomendación respetuosa sería que el Comité Nacional revise a sus delegados estatales para que éstos verdaderamente respondan a la necesidad del Partido que no es otra más que ganar elecciones, y no estar sometidos a los poderes estatales por las razones que todos conocemos, ello no contribuye al apoyo que el Presidente Peña requiere.
De igual forma es menester que el comité ejecutivo nacional, invierta más recursos económicos en apoyo a los liderazgos naturales que sustituyan el turismo electoral que va desde el centro.
Como también es recomendable la capacitación de los cuadros del Partido para que éstos desde la base, difundan los logros del gobierno, convenzan al electorado de los resultados y con ello detengan la crítica destructiva y malintencionada de las oposiciones.
Especial mención y recomendación para el comité ejecutivo federal es que el dirigente nacional del partido, previo reporte o evaluación, del trabajo de los más de mil delegados federales que existen en el país de las diferentes dependencias de la administración pública federal, primero sean revisados, que éstos respondan al compromiso, a la lealtad y al profesionalismo del Presidente Peña Nieto, porque son éstos los que en el ámbito local se convierten en los ojos, los oídos, los pies y los brazos ejecutores de la política presidencial y hoy en día, por conocimiento que tenemos algunos sabemos que un alto porcentaje de éstos aun siendo priístas, su desempeño deja mucho que desear, su imagen pública estrecha por las comunidades, la corrupción se potencializa, se rodean de colaboradores que no les permiten conocer las realidades, que más bien se convierten en servidumbres de los mismos, proyectando una imagen de pequeños virreyes en nombre del Presidente de la República. Otro alto porcentaje no siente ningún compromiso con el proyecto del Presidente Peña, menos con el Partido y se convierten en verdaderas lozas para conseguir el voto para los candidatos del Partido y finalmente otro grupo de delegados responde a las negociaciones con otras fuerzas políticas, y ello representa por la importancia del trabajo de un delegado en una doble carga, porque los programas del gobierno federal están muy lejos de ser acreditados, sus éxitos al Presidente Peña y a su partido, pero estos dos últimos si responden por desviaciones de créditos e insuficiencias.
Para ganar las elecciones del próximo año, el PRI requiere de la unidad como en sus mejores tiempos, de que se sienta y se vea el binomio partido - gobierno, sin violentar la ley, para ello es importante una verdadera selección de servidores públicos, profesionales, conocedores del marco jurídico, cuidadosos de las formas y conocedores de lo que son los actos partidistas y lo que viene siendo el acto de gobierno, pero sobre todo, alejados de  los proyectos personales y comprometidos con el proyecto del presidente peña.


No hay comentarios:

Publicar un comentario