sábado, 23 de enero de 2016

La nave va. Diálogo social

Por Raúl Moreno Wonchee

Después de haber ganado a la buena la elección de gobernador de Colima hace más de siete meses y de confirmar su triunfo con un margen 20 veces mayor hace una semana, por fin Ignacio Peralta está a punto de ser declarado gobernador electo. De los resultados de los comicios extraordinarios se puede inferir, por ejemplo, que la intervención del hoy ex gobernador en el proceso electoral ordinario fue a favor de la oposición derechista y que el Trife sancionó a quien menos la debía, el pueblo colimense cuyo voto fue anulado y alterada su representación en el Congreso estatal y los ayuntamientos. El caso es que  el nuevo gobernador se las verá con un Legislativo de mayoría opositora y tratará con seis ediles panistas de los diez de la entidad. Tendrá, entonces, diálogo abundante y obligado con el panismo opositor. Pero los acuerdos necesarios pueden resultar sesgados o ser interferidos por un oposicionismo que estará tentado de origen por la intransigencia y aún el chantaje. Por eso debe tenerse en cuenta que las anomalías del proceso ordinario arrojaron no sólo una sobrerrepresentación panista sino correlativamente, una subrepresentación social. La mejor manera de prevenir el choque de poderes, driblar la parálisis legislativa y cerrar el paso al retroceso es rectificar la distorsión política mediante el diálogo social. Una amplia y representativa participación de todos los sectores en un cuerpo consultivo que dé puntual seguimiento a los programas comprometidos por el candidato en las elecciones, y apoye y enriquezca las iniciativas del Ejecutivo, puede  corregir anomalías circunstanciales y ampliar la democracia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario