El sistema educativo nacional sin duda ha degenerado grandes desviaciones que tienen su origen en la irresponsabilidad de los gobiernos, quienes han privilegiado el acuerdo político en lo oscuro antes que cumplir con los verdaderos valores y objetivos que el constituyente de 1917 impuso al estado mexicano con el próposito de acabar con la ignorancia y la ignominia a la que el generalísimo José María y Pavón se refería en " Los sentimientos de la Nación".
La educación como palanca de desarrollo de los pueblos es un viejo anhelo que en el caso mexicano avanzó y brillo en los años 30's y hasta los 60 del siglo pasado, la pérdida del rumbo se inicia con el fortalecimiento de un sindicalismo avasallador, comprometido con los intereses de los cacicazgos y alejado del compromiso genuino de educar, enseñar, preparar y formar a las nuevas generaciones desde el nivel básico hasta el superior.
La enseñanza dejó de ser preocupación, vocación y ocupación del maestro, los intereses sindicales y la falta de compromiso de los gobernantes en tuno, favorecieron el descuido y el avance del sistema educativo nacional. Sólo éstos dos factores explican por si solos la existencia de alrededor de 7 millones de analfabetas en pleno siglo XX1, cuando en otras naciones con menor inversión en el ramo educativo han superado este lacerante problema de la ignorancia, generando cambios en la formación de grandes investigadores, destacados científicos y distinguidos técnicos y profesionales dispuestos a competir en cualquier latitud del planeta.
El problema del país en ésta materia hoy ya no es por mucho la falta de instituciones para impartir conocimientos, por lo menos en los niveles básicos ésta demanda esta cubierta, el problema es y seguirá siendo la calidad de sus técnicos y profesionales que al salir al mercado laboral no están aptos para la competencia en el trabajo.
El fenómeno es nacional no escapa ni la capital del país en donde se encuentran las más importantes y prestigiadas instituciones de nivel superior escapan a la mala calidad educativa, formar profesionales no se agota en un sola acto o en la buena voluntad, responde a un proceso que se inicia en la formación de hábitos y valores en los niños para ponerlos al día y en la madurez necesaria para ingresar a la primaria y a la secundaria , y es quizá en estos tres niveles donde el estudiante consolida su carácter, su personalidad, define sus aspiraciones e identifica sus habilidades para ingresar a la instrucción media superior con una visión muy clara de lo que quiere y para qué quiere ser un buen profesional o técnico.
La instrucción educativa no está en función del origen económico como muchos afirman, el estado nacional por mandato del articulo 3o constitucional y la Ley Reglamentaria está obligada a brindar instrucción suficiente y de calidad a sus gobernados, lo que ha pasado es que éste mandato se ha dejado de lado por los gobiernos responsables en sus tres niveles y por los diferentes Poderes de la Unión trayendo como consecuencia que unos cuantos vivos se apoderaran de los recursos públicos, de las instituciones educativas e inclusive determinaran el tipo de reformas y contenidos que mejor beneficiara a sus intereses de grupo.
Mucho se puede hablar de las causas que dieron origen al deterioro educativo, podemos escribir libros completos y sería una obra discutible e interminable, lo que es cierto, es que una de los principales compromisos de campaña y cumplimiento en el arranque de la nueva administración que encabeza el Presidente Peña Nieto, como una de sus primeras acciones, enviar la iniciativa para modificar la Ley de Educación al Congreso de la Unión. Reforma que responde a los mas firmes propósitos de contar con una educación de calidad para que se produzcan profesionales y técnicos que el país requiere, condición que no puede esperar en un mundo global competitivo, para insertarnos en el desarrollo y dejar atrás el eterno calificativo de tercer mundistas o países emergentes en lugar de formar parte del grupo de naciones del primer mundo o países del mundo desarrollado.
ejemplo claro es el Distrito Federal con sus más de 7,000 planteles de educación básica,que presentan un gran atraso y que demandan una revisión y por supuesto reestructuración de las tareas educativas, contemplando desde la inversión para el mantenimiento, adecuación y construcción de espacios educativos, en sus diferentes niveles académicos, hasta el equipamiento mobiliario en laboratorios, talleres y salones de clase, selección de una planta magisterial con calidad y calidez, designación de funcionarios responsables y comprometidos con la calidad de la enseñanza, e involucrar a los padres de familia.
En la ciudad capital hay enormes problemas de retrazo educativo los gobiernos de las últimas décadas se despreocuparon por atender este fundamental renglón y se insertaron más en la demagogia para ganar popularidad creando instituciones como la Universidad Autónoma de la Ciudad de México que de acuerdo con los últimos resultados, un profesional surgido de esa institución ha costado a los capitalinos más de seis millones de pesos, mientras que un profesional egresado de instituciones serias como el Instituto Politécnico o la Universidad Autónoma de México le cuestan al pueblo alrededor de 120 mil pesos.
La Ley aprobada recientemente por el Congreso de la Unión,ha causado enorme enojo por parte de la CENTE, que se han estado manifestado a través de diferentes medios: quejas, reclamos, protestas, plantones, tomas de calles, carreteras, espacios públicos, daños en propiedad ajena,en los pequeños y grandes negocios,y a vecinos cuyo plantón permanente le ha causado acciones violentas verbales y físicas, pero lo más grave de todo, ha sido dejar a los niños sin clases desde el mes de Agosto a la fecha, porque no están dispuestos ha perder privilegios económicos y políticos y dejar de seguir manejando a su gusto las plazas del magisterio y no aceptan presentar examen de evaluación. Estas acciones que han y sigue causando daños económicos principalmente a quienes vivimos en el Distrito Federal en nuestra movilidad y en la que perdemos horas de espera y en donde sentimos, que por parte de las autoridades locales y federales hay indiferencia o, tal vez alguna tolerancia como una estrategia, que ojalá sea resuelta pronto y no se este gestando una situación mas difícil, que sea aprovechada por grupos extremistas o de quienes quieren sacar beneficios personales o de grupo, dividiendo mas al pueblo.
ejemplo claro es el Distrito Federal con sus más de 7,000 planteles de educación básica,que presentan un gran atraso y que demandan una revisión y por supuesto reestructuración de las tareas educativas, contemplando desde la inversión para el mantenimiento, adecuación y construcción de espacios educativos, en sus diferentes niveles académicos, hasta el equipamiento mobiliario en laboratorios, talleres y salones de clase, selección de una planta magisterial con calidad y calidez, designación de funcionarios responsables y comprometidos con la calidad de la enseñanza, e involucrar a los padres de familia.
En la ciudad capital hay enormes problemas de retrazo educativo los gobiernos de las últimas décadas se despreocuparon por atender este fundamental renglón y se insertaron más en la demagogia para ganar popularidad creando instituciones como la Universidad Autónoma de la Ciudad de México que de acuerdo con los últimos resultados, un profesional surgido de esa institución ha costado a los capitalinos más de seis millones de pesos, mientras que un profesional egresado de instituciones serias como el Instituto Politécnico o la Universidad Autónoma de México le cuestan al pueblo alrededor de 120 mil pesos.
La Ley aprobada recientemente por el Congreso de la Unión,ha causado enorme enojo por parte de la CENTE, que se han estado manifestado a través de diferentes medios: quejas, reclamos, protestas, plantones, tomas de calles, carreteras, espacios públicos, daños en propiedad ajena,en los pequeños y grandes negocios,y a vecinos cuyo plantón permanente le ha causado acciones violentas verbales y físicas, pero lo más grave de todo, ha sido dejar a los niños sin clases desde el mes de Agosto a la fecha, porque no están dispuestos ha perder privilegios económicos y políticos y dejar de seguir manejando a su gusto las plazas del magisterio y no aceptan presentar examen de evaluación. Estas acciones que han y sigue causando daños económicos principalmente a quienes vivimos en el Distrito Federal en nuestra movilidad y en la que perdemos horas de espera y en donde sentimos, que por parte de las autoridades locales y federales hay indiferencia o, tal vez alguna tolerancia como una estrategia, que ojalá sea resuelta pronto y no se este gestando una situación mas difícil, que sea aprovechada por grupos extremistas o de quienes quieren sacar beneficios personales o de grupo, dividiendo mas al pueblo.
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