lunes, 9 de diciembre de 2013

México requiere políticas públicas ¡YA!

La prosperidad de un país requiere de un estado de derecho confiable, que no distinga a los poderosos o a los débiles, a los ilustrados o a los que no tuvieron el acceso a la educación, que la aplicación de la ley no responda al poder económico, político, cultural, social o religioso, por el contrario que se haga vigente la máxima del derecho de "igualdad de todos frente a la ley". 

México requiere terminar con la desconfianza del ciudadano en sus gobernantes, pérdida de confianza derivada de largas historias de corrupción, privilegios, impunidad, nepotismo y falta de rendición de cuentas de los encargados del gobierno, alejados del ciudadano e ignorantes de los reclamos legítimos de la población que lo único que pide es generación de oportunidades iguales para todos sin privilegios, sin distingo y sin abusos de los fuertes frente a los débiles. 

Diversas son las voces que se manifiestan desde las ciudades perdidas, los ejidos y las comunidades más apartadas, los barrios populosos y hasta las mas distinguidas zonas residenciales del medio urbano, para corregir las políticas públicas que conduzcan a la recuperación del Estado de derecho, en el que por iguales brinden las oportunidades que generen bienestar y progreso donde todos resultemos ganadores y no quedemos a la deriva del abuso de unos cuantos a quienes conviene el desorden social, la pérdida de la tranquilidad y la paz social que fueron construidas con múltiples esfuerzos y por muchos años en nuestro país.

La suprema aspiración de la población mexicana sin duda es encontrar la prosperidad, la tranquilidad y el avance. Aspiración que no es producto de la casualidad más bien se sustenta en las largas luchas sociales que mucha sangre han costado en la independencia, en la reforma y en la revolución.

El desarrollo como forma de vida requiere de un esfuerzo compartido, gobernados y gobernantes, trabajadores y empresarios, productores y consumidores, pero sobre todo es indispensable la visión de futuro y la calidad de estadistas de quienes desde el Estado gobiernan con voluntad del pueblo  aprovechando todo el potencial de los recursos disponibles, la energía, el dinamismo de la sociedad decidida a alcanzar progreso y bienestar sustentable y duradero en una sociedad de iguales frente a la ley y un gobierno responsable y obligado a ver por los más pobres sin atropellar a los que mas tienen dándole siempre el sentido social al desarrollo económico para que la armonía y la paz estén al alcance de la sociedad en su conjunto.

Fomentar la inversión pública y privada  para la creación de más empleos con mejores salarios y mejores condiciones de bienestar para los trabajadores y sus familias.
Revisar que las políticas de explotación de los recursos naturales (gas, petróleo, minerales, etc.) sean orientadas sus utilidades para elevar el nivel de vida de la población. Instrumentar políticas de verdadero desarrollo para el campo y sus productores (ganaderos, agricultores, forestales, apicultores, etc.) que les permite producir más, mejorar la comercialización del productor, obtener mejores ganancias y sobre todo que les genere salud y bienestar a sus familias. Invertir más pero sobre todo atraer capitales privados para crear amplios polos de desarrollo turísticos que produzcan miles de empleos en las diversas regiones del país. Invertir y comprometer a los particulares en la construcción de una amplia red de carreteras y ferrocarriles, flotas aéreas y marítimas que abaraten costos y faciliten el traslado de la gente, los productos y las materias primas de donde se generan a los centros de comercialización y de consumo.

El Gobierno deberá generar una política de revisión a las estrategias para alcanzar la seguridad pública en las calles, en los pueblos y comunidades y en las carreteras que den confianza al inversionista y al trabajador para su desplazamiento. La prosperidad del pueblo invariablemente estará vinculada a la educación con calidad para hacer más prósperos y libres a los individuos. Los servicios médicos y de salud deben de ser brindados verdaderamente de manera universal a la población con calidad y calidez.

La explotación de los recursos mineros es otra de las necesidades urgentes a atender, para aprovechar éstos bastos recursos naturales que brinden empleo a las familias en las distintas regiones donde se encuentran estas riquezas.
México reclama políticas públicas en sus tres órdenes de gobierno que brinden seguridad y bienestar a los gobernados. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario