He ahí una tarea, una misión para el diputado. Hace unos días
en una sesión con varios candidatos a diputados, mi candidato, nuestro
candidato –me refiero a los miembros del Partido Revolucionario Institucional y
a otros ciudadanos– a la Presidencia de la República, José López Portillo, que
probablemente habría que hacer alguna modificación a la Constitución para
ampliar las funciones constitucionales del diputado, para ensanchar sus
facultades, para darle más fuerza a su representación y a su gestión. Y dijo
–esbozando una reforma de gran importancia– que entre otras cosas el Poder
Legislativo debería cumplir una misión –que ya está implícita en el mandato o
constitucional; pero que puede hacerse explícita–; una misión de vigilancia crítica, incluso de
las actividades de los otros poderes. Creo que en el interés del desarrollo
institucional de México está el
fortalecimiento del Poder Legislativo y la asunción plena por parte de los
diputados principalmente y también de los senadores, de las facultades y
obligaciones que les confiere la Constitución.
Yo soy, vuelvo a decirlo, un creyente del Poder Ejecutivo, un
partidario del gobierno presidencial fuerte. Creo que el régimen presidencial
libró a México de grandes percances históricos; mantuvo la unidad de la nación en tiempos muy difíciles.
Mantiene el liderazgo del pueblo y de la nación en tiempos que es necesario y
que va a ser necesario que hay un liderazgo fuerte para el país. Y este
liderazgo, aparte del que ejerzan los partidos políticos, las organizaciones
sociales y aún debe recaer legítimamente, constitucionalmente, en el Presidente
de la República. Pero el hecho de que yo crea en el Poder Ejecutivo, no quiere
decir que me parezca conveniente la inhibición del Poder Legislativo. Porque en
los últimos tiempos, en las últimas décadas, tal vez desde hace medio siglo, el
Poder Ejecutivo se elevó, creció, asumió totalmente la hegemonía. Estuvo eso
bien. ¿Pero por qué el Poder Legislativo se inhibió? ¿Fue en interés de la
República?
Creo necesario que haya un Presidente de la República con
gran autoridad moral, política y constitucional; con gran fuerza, con un gran
apoyo nacional; pero creo necesario y urgente que se erija también un Poder
Legislativo muy respetables, digno, fuerte, que cumpla sus tareas con toda
lealtad y energía.
Los Presidente de la República cumplen con gran energía su
misión; los diputados y los senadores, en su campo, en su jurisdicción, deben
también cumplir plenamente su misión de representantes del pueblo y de la
nación, dentro del marco de la Constitución. Que no falte, que no esté muerto
ese brazo de nuestro sistema institucional, que es el Poder Legislativo.
Sintiendo, amigas y amigos míos, compañeros; sintiendo que
otra vez la historia –bajo el memorable mandato de Luis Echeverría –habría
nuevas y formidables posibilidades a la renovación ideológica de la vida
política, para la revitalización del pensamiento del pueblo y de las
directrices del Estado; sintiendo que bajo el empuje del pueblo y el soplo de los
vientos universales de renovación y de redención se abría un nuevo capítulo de
lucha de grandes decisiones en la historia de México, como un humilde soldado,
sin falsa modestia, lleno de amor por las causas a las que me afilié desde
joven, y en las que he persistido, en mi accidentada carrera política, bajo
diferentes siglas, pero bajo una sola bandera humana; como soldado que no
quiere desertar mientras lata su corazón y tenga energías; con enorme devoción
por mi pueblo; lleno de fe en las fuerzas populares que se agrupan dentro de mi
Partido; como fe inextinguible en México; bajo la inspiración de nuestros
maestros, de nuestros dirigentes; con la generosa ayuda de mutuos militantes,
he vuelto a luchar en los barrio y espero con ansiedad el cinco de julio, para
seguir luchando en el IV distrito, y después en la Cámara de Diputados, por la
causa de la democracia, por la causa de la justicia social, por la
independencia nacional, contra el imperialismo yanqui, por la paz del mundo,
por la felicidad del pueblo de México.
No hay comentarios:
Publicar un comentario