Enrique Ramirez y Ramirez desde su juventud unió indisolublemente su existencia a la política. A él podrían referirse las palabras que Togliatti escribió acerca de Gramsci: "Hacer política significa actuar para transformar el mundo. En la política por tanto, está contenida toda la filosofía real de cada persona, en la política está la sustancia de la historia y para el individuo que ha alcanzado la conciencia crítica de la realidad y de la tarea que le espera en la lucha para transformarla, está toda la sustancia de su moral."
Para Enrique Ramirez y Ramirez la política tuvo un cause y un objetivo inequívocos: la Revolución Mexicana. Por y hacia ella dirigió sus esfuerzos como teórico de la política: por y hacia ella también hacia ella encaminó su lucha como político práctico, es decir como combatiente. Y su vínculo orgánico, vivo, con la Revolución Mexicana fue el movimiento obrero. Fundador como miembro de fila de la Confederación de Trabajadores de México, llegó a ser, al lado de sus dos grandes dirigentes históricos, Vicente Lombardo Toledano y Fidel Velazquez, uno de sus ideólogos mas notables, uno de sus teóricos más lúcidos, su estratega mas visionario.
Una Trayectoria de más de medio siglo de intensa actividad política revolucionaria se significó por su consecuencia, aplomo y sabiduría. Se definía a sí mismo como " un hombre de partido y (...) cuando un partido se me ha negado, he buscado otro y he ayudado a construir otro (...) no puedo ni quiero negar la cruz de mi parroquia, quiero vivir abrazado a ella hasta los últimos días de la vida: creo en el pueblo, creo en la causa de la liberación de los pueblos, creo en la Revolución Mexicana, soy además, un creyente del socialismo de nuestra época". Así se explica lo que él llamaba "optimismo trascendental" es decir el optimismo de la historia humana que hoy nos impulsa a luchar por salvar a la humanidad de la catástrofe nuclear y por establecer un nuevo orden internacional de paz y de justicia.
Diputado Federal en dos ocasiones _en la XLVI y en la L legislaturas_. Enrique Ramirez y Ramirez elevó la lucha parlamentaría a la excelencia que ha tenido en los mejores momentos de su historia, la Cámara de Diputados. Hizo de la palabra un arma ágil, precisa y demoledora en la defensa de los más altos intereses del pueblo y de la nación, y un instrumento creativo y exacto para la búsqueda de las vías del desarrollo nacional.
Pensador y luchador social -en grado eminente en los dos aspectos- , Enrique Ramirez y Ramirez tuvo en el Día su obra cimera. Su inspirador, fundador y durante dieciocho años su director, lo hizo el periódico de la Revolución Mexicana. Desde su primera aparición el 26 de junio de 1962. El Día permaneció fiel a sus principios contenidos en el primer editorial titulado El camino y la meta unos años mas después de su muerte, ( que por desgracia no se supo defender hasta convertirse en una aberración contraria a su raíz ). Ahí estaban los propósitos que llevaron a Enrique Ramirez y Ramirez y a Rodolfo Dorantes, entre otros, a iniciar una nueva época en el periodismo nacional.
La defensa de los principios de la Revolución Mexicana de las justas causas de los trabajadores del campo y de la ciudad, de la Constitución, la lucha por la paz, el desarme, la convivencia respetuosa y cooperativa entre los pueblos, la autodeterminación, la no intervención y la independencia nacional, la defensa y exaltación de los auténticos valores de la cultura nacional y la difusión de la cultura y la ciencia universales; la lucha por que el Estado consolide y ensanche su papel rector en la economía del país; el esfuerzo por acercar y unir a las fuerzas democráticas antimperialistas y revolucionarias mexicanas, que le dio un alto sentido humano a la vida de Enrique Ramirez y Ramirez.
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