miércoles, 28 de septiembre de 2016

La política exterior mexicana y sus vicisitudes. 3ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

La conversión de Petróleos Mexicanos (PEMEX) en una de las empresas petroleras más importantes y exitosas del Planeta, se debió a la decisión de los gobiernos subsiguientes al de Cárdenas para mantener, incluso mejorar el impulso oficial, a través de un vigoroso y bien planeado apoyo diplomático, para que las puertas de los compradores se abrieran de par en par. La petrolera mexicana adquirió importancia capital como proveedora de empleos por diversas regiones del país y cuantiosos recursos para el presupuesto nacional (10% y más del PIB y cerca de 40% en impuestos, para el gasto del sector público). Ver: http://cuentame.inegi.org.mx/economia/petroleo/pib.aspx

La diplomacia mexicana tuvo un momento memorable, cuando se llegó a la firma del Convenio del Buen Vecino (Good Neighbor Agreement, entre Manuel Ávila Camacho y Franklin Delano Roosevelt), en que ambos gobiernos unían esfuerzos para poner fin a los conflictos entre México y Estados Unidos y hacían un frente antifascista en América, (dentro de la doctrina del Panamericanismo) para luchar contra el fascismo que provocó la 2ª Guerra Mundial (1939-1945) representado por las potencias del Eje –Alemania-Italia-Japón-.

Esta guerra mandó a segundo término la defensa de los intereses de las empresas petroleras expropiadas. Quedan aún en duda los hundimientos de barcos petroleros mexicanos. Se registra (13 de Mayo (1942) que submarinos alemanes torpedearon los buque-tanque Potrero del Llano y Faja de Oro, frente a la costa de Florida. México –a través de su legación diplomática en Suecia- manda nota de protesta. Alemania se niega a recibirla, Japón e Italia no contestan. El país se Declara en Estado de Guerra con las potencias del Eje. A los alemanes parece no importarles mucho, y echan a pique los buque-tanques: Tuxpan, Choapas, Oaxaca y Amatlán. http://lanaciontercersemestre.blogspot.mx/p/manuel-avila-camacho.html

Estados Unidos, pretextando el riesgo de agresión japonesa por el Océano Pacífico, realiza sagaces diligencias para que se le autorice instalar una base militar en la península de Baja California. Al no tener éxito se contempló la posibilidad cierta, de que tratara de ocupar por la fuerza la península. El presidente Ávila Camacho, analizó la situación con su gabinete, aprobando medidas precautorias para la vigilancia y defensa de las costas del Pacífico, misión encargada al Gral. Lázaro Cárdenas, quien dio orden de disparar ante cualquier intento estadounidense de ocupar tierra mexicana. No en vano había afirmado Ávila Camacho que "Será una guerra total, pero las Fuerzas Armadas estarán destinadas a la defensa del territorio nacional”.

La guerra mundial expuso dos rostros de la nación: uno al exterior en que el cuerpo diplomático cuidó minuciosamente las condiciones de nuestros compatriotas en países afectados directamente por el conflicto armado y en su momento, rescató a miles de ellos y de otras nacionalidades de los campos de concentración o de detenciones ilegales. Por otro lado, estuvo atento a enviar la información correspondiente para que el gobierno mexicano supiera de pormenores de la contienda, las reacciones de los pueblos y gobiernos y como podrían balancearse los pros y contras, en la búsqueda del mayor beneficio para la nación. Junto a ello estaba la reacción del pueblo organizado y en lo privado, quienes asumían posiciones de apoyo moral a uno u otro bandos en guerra. Luis González nos dice que "La actitud personal de muchos mexicanos, que no de sus líderes generalmente pro aliados, admite muchas explicaciones: la previa propaganda fascista que había denunciado (Vicente) Lombardo, el lío petrolero, la fobia antiyanqui y antibritánica, el sadismo popular, las ganas de moler a los dirigentes nacionales... Lo cierto es que eso sucedió y que hubo partidos proclives al Eje... El influjo nazi se hizo sentir en diversos sectores sociales y en personas de las más disímbolas ideologías". De allí lo importante de la actitud diplomática en defensa de la vida de los connacionales en el exterior y el rescate de los perseguidos por sus ideas, diferentes a las que sostenían  sus países de origen.

El sentimiento nacional se exacerbaba. La radio repetidamente difundía reseñas bélicas, las radionovelas participan: Contraespionaje, Las ideas no se matan. En la expresión musical Agustín Lara estrenó su Cantar del Regimiento y el cine en desarrollo tuvo recordados éxitos que siguen gustando, como: ¡Mexicanos al Grito de Guerra!, de Álvaro Gálvez y Fuentes, La Isla de la Pasión y Soy puro mexicano de Emilio "El Indio" Fernández. Así se expresó el sentir popular durante una guerra que no era nuestra, pero en la que participamos, incluso con presencia armada: el Escuadrón 201.

También se realiza la incautación y administración de propiedades que alemanes, italianos y japoneses tenían en México, lo mismo hacen tales países con las propiedades mexicanas en sus territorios. Es el caso de los tres buque-tanques adquiridos en Italia que quedan en poder de ese país. También se instituyó el servicio militar obligatorio; un Consejo Supremo de la Defensa Nacional, ampliando redes de amistad y ayuda que nos acercaban a los países democráticos aliados. Fue la diplomacia quien cargó con la tarea de relación y sostenimiento de acercamientos con las naciones, incluso apoyo a su economía mediante una sólida relación comercial.

El Presidente Roosevelt (abril-1943) confirma que: "México ha contribuido principalmente a la derrota del fascismo, con minerales para las industrias bélicas y con millares de trabajadores que en calidad de braceros (ejército de brazos de trabajo) han levantado las cosechas agrícolas y conservan las vías férreas en los EU, mientras nuestros soldados pelean en la guerra". Si esos mismos, hoy llamados indocumentados, antes espaldas mojadas, que continúan aportando su mano de obra para el confort de la estadounidense y que reciben a cambio: mal trato, persecución, acoso de expulsión, expulsiones masivas y la amenaza de continuar la construcción de la barda divisoria, a lo largo del Río Bravo, que artificialmente divide a EU de México, cuando sus poblaciones humanas, animales y vegetales, son del mismo origen, formas de vida e identidades previas a la creación del imperio mayor. http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/las-entrevistas-entre-los-presidentes-de-mexico-y-los-eu-de-los-1800s-a-195   

El gobierno mexicano se comprometió a pagar 40 millones de Dls. por reclamaciones originadas durante la Revolución Mexicana; por su lado, el gobierno estadounidense abrió línea de crédito por este monto para estabilizar la moneda mexicana, cuya paridad cambiaria se logró fijar en 4.85 pesos por Dólar. El Departamento de Estado repuso compras de plata en un promedio de 6 millones de onzas mensuales. Se otorgó crédito por 20 millones de Dls. para invertirse en el sistema de transporte, garantizando el abasto de materias primas a EU. Para suministrarle petróleo, Pemex creó en ese país la empresa Mexico Shipping and Trade Company, comprando seis buques navegando con bandera estadounidense: Los Ángeles, Hugoton, Hoxbar, Dillwing, Hasley y Aztec; mismos que se renombrados: Toteco, Tamaulipas, Veracruz, Cacalilao, Furbero y Azteca.

El problema con los petroleros no cejaba. México y EU crearon una comisión intergubernamental para valuar indemnizaciones a la Standard Oil Company y otras empresas menores estadounidenses. Roosevelt había estado de acuerdo en que la compensación se calculase con los bienes muebles e inmuebles de la superficie —oscilaría entre 6 y 6.5 millones de Dls.—, el Departamento de Estado negoció sobre bases diferentes. Tras más de un año de deliberaciones, la comisión valuadora emitió recomendaciones (17-abril-1942): el monto a pagar a la Standard Oil sería 24 millones de Dls. a cubrirse en 5 años; para el Grupo Imperio serían 1.5 millones de Dls. El Grupo Imperio firmó el convenio, La Standard Oil no aceptó la propuesta. El secretario Cordell Hull reconoció que la empresa estaba en libertad de aceptar o no, pero el Departamento de Estado no iba a apoyar más sus intereses, porque no prolongaría la controversia con el gobierno mexicano.

Gobiernos en el exilio de Países Bajos y Gran Bretaña (Foreign Office) condenaron las negociaciones de EU con México. La Dutch Shell recusaba cualquier acuerdo que sólo indemnizara, cerrando reiniciar operaciones. Las relaciones diplomáticas entre México y Gran Bretaña se normalizaron (22-Oct.-1941) más por intereses bélicos, pero condicionadas a no forzar convenio con la Mexicana de Petróleo El Águila. Al gobierno holandés no le interesaban razones políticas o estratégicas que motivaron a EU a terminar la controversia petrolera con México. La invasión japonesa a Indonesia había quitado a la Shell sus pozos petroleros, solo le quedaban los venezolanos; por ello consideraba que un acuerdo con México, sería precedente para Venezuela. En el ínterin, Eximbank (1944) otorga préstamo de 10 millones de Dls. para ampliar la refinería mexicana de Azcapotzalco.

Durante esos años, la acción diplomática mexicana estuvo muy activa. Allí la labor humanitaria de Gilberto Bosques, al que familias enteras deben su salvación. La imagen de la política exterior, gracias a nuestro Cónsul General en París, aún mantiene imagen muy respetada. Se afirma que cambió el destino de, al menos, 20.000 republicanos españoles que huyeron a Francia por la Guerra Civil. Israel le considera el Schindler mexicano, salvó 20,000 judíos más otros tantos republicanos españoles, miles de polacos, italianos y yugoslavos. Los nazis vieron que su labor iba más allá de sus funciones y lo arrestan en 1943. Sobrevive al ser intercambiado por prisioneros alemanes. Ver: Víctor Manuel Barceló Rodríguez, México. Geopolítica y Relaciones Internacionales, (Villahermosa,. Universidad .Juárez Autónoma de Tabasco. 1994.

En 1946 -concluida la guerra y ante franca política de apoyo de EU a México en materia petrolera- la Shell se acerca para negociar la indemnización de El Águila y filiales, sin intervención diplomática de Gran Bretaña ni de Países Bajos. El presidente Truman (EU) visitó México (marzo-1947); reafirmando su intención de avanzar las políticas de buena vecindad  e interdependencia.
En 1947, inician negociaciones definitivas entre El gobierno de Miguel Alemán Valdés y accionistas de El Águila (15-julio) y suscriben acuerdos el 29 de agosto de 1947. El monto acordado por los bienes expropiados fue de 81.25 millones de Dls. más interés del 3% anual desde 1938, para un total de más de 130 millones de Dls., a pagarse en 15 años. Por fórmula los representantes de Holanda Kielstra, y el británico, Charles Bateman, fueron notificados de la firma del convenio entre Shell y el gobierno mexicano.

Actitudes similares se mantienen y fortalecen, en casi todo el siglo XX –como señalamos-. Otros momentos cumbre de las relaciones con Latinoamérica y el Caribe se escenifican en las décadas siguientes. Estas están tan frescas en el imaginario colectivo que con mencionar momentos y hechos, será suficiente para fortalecer nuestra relación con los hermanos de la Región. Me refiero al apoyo pleno a Fidel Castro y su salida a Cuba (1959) para lograr una revolución exitosa que transformó la Isla. México era, para políticos e intelectuales latinoamericanos y caribeños, el baluarte cultural y político mayor de la región, en que se apoyan los Revolucionarios Cubanos para cambiar el status quo en la isla. Ahora Cuba, cuenta con el nivel más alto en educación y salud del Continente, pero sigue acogotada por el “embargo” yanqui que lleva más de cinco décadas.

La vinculación con el gobierno de Allende (Chile) y la defensa en los organismos multilaterales de su gobierno democrático, fue muestra de la postura invariable de nuestro país en la defensa de la autodeterminación de los pueblos. El apoyo a Salvador Allende fue vasto, desde acompañarle en su búsqueda de soluciones negociadas a la crisis en que se vio envuelto su gobierno, hasta su asesinato en el Palacio de la Moneda, tras el asalto de los Carabineros de Pinochet (11-Sep-1973), salvaguardando la vida de miles de chilenos (estudiantes, intelectuales, pueblo en general) a quienes nuestro embajador (Gonzalo Martínez Corbalá) con la bandera de México cubrió y sacó de centros de retención, logrando su traslado a nuestras tierras. Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_en_Chile_de_1973   (Continuará)

EL CASO AYOTZINAPA. DOS AÑOS DESPUÉS

POR CUAUHTÉMOC ANDA GUTIÉRREZ


Se han cumplido dos años del caso Ayotzinapa que nos ha llenado de horror, de dudas y de mentiras que han servido para pasar a un estado de confusión. En efecto, con preocupación vemos que el slogan, es decir el grito de batalla que los manifestantes, cual si fuera una demanda justa que hacen al gobierno se basan en mentiras, deseos y milagros. Veamos:

“¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!” La primera parte de ésta frase en Ayotzinapa es una clara mentira que crea confusión, porque de acuerdo a lo que se ha publicado, de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, los jóvenes salieron por su propia decisión en vehículos que previamente habían secuestrado y que estaban en el estacionamiento del internado y así salieron con rumbo a Iguala, población que está a 244 kilómetros de Ayotzinapa (de la Ciudad de México a Iguala son 190 kilómetros, por lo tanto son 50 kilómetros más los que hay de Ayotzinapa a Iguala). En virtud de que ambas entidades son del Estado de Guerrero, muchos han tenido la tendencia a suponer que son pueblos vecinos y por tanto cercanos, pero no.

Las escuelas-internados incluyen los alimentos para los educandos así como sitios limpios para dormir y asearse. Ahora bien en las escuelas comunes y corrientes de gobierno hay un reglamento, con mayor razón en las que son internado, por eso nos preguntamos ¿quién autorizo la salida?, ¿quién autorizó el ingreso al estacionamiento a los vehículos secuestrados?, ¿Quién les autorizó a los jóvenes a dejar el internado?, son preguntas que desde el origen las autoridades de la escuela debieron contestar a la Procuraduría ¿cuál es la responsabilidad de las autoridades de la escuela, empezando por su Director?, ¿por qué no están ni han estado detenidos (si el caso sigue abierto y aún no concluye)?

Pero a partir de la primera versión que emitió la Procuraduría General de la República, nos quedó clara la horrible verdad sobre los asesinatos de estos jóvenes, pero de pronto opiniones de expertos internacionales bombardearon la llamada “verdad oficial”, y entonces se contrataron gente de otros países con experiencia en estos temas y así han pasado estos dos años en los que cada vez que aparece una nota alusiva en todo el mundo se vuelve a publicar la horrenda matanza en la que después de muertos con el fin de eliminar pruebas incineraron los cadáveres y luego las cenizas, las metieron en bolsas que tiraron al río.

Los padres de los normalistas desaparecidos tuvieron la esperanza de que sus hijos estuvieran retozando por ahí, se corrieron diversas versiones incluyendo que estarían presos en alguna cárcel de Guerrero o bien en algún cuartel militar del ejército, solamente el tiempo ha desmentido esas versiones, porque cuarenta y tres jóvenes con la vitalidad y energía propias de su edad, no podrían pasar desapercibidos en alguna cárcel o cuartel sin que la gente de los alrededores no se hubiera percatado de su presencia y tal cosa, no ha sucedido.

En lo particular, en estos dos años he tenido nietos estudiando en Europa, quienes al principio me hablaban con alarma por la noticia y la forma que tenían algunos medios de presentarla en la que francamente hablaban mal de México. De tal suerte que el recuerdo de los jóvenes además de doloroso para sus padres ha resultado costoso y penoso al no poder explicar cabalmente lo que sucedió y lo que es triste no encontrar el final feliz que todos desearíamos.

sábado, 24 de septiembre de 2016

COMPARECENCIA DEL SECRETARIO DE HACIENDA MEADE

POR CUAUHTÉMOC ANDA GUTIÉRREZ


Apenas está recibiendo la Secretaria de Hacienda de parte del Dr. Videgaray cuando el Dr. José Antonio Meade Kuribreña ya tuvo que comparecer ante la Cámara de Diputados a quien le intentaron reclamar por los recortes en el presupuesto, derivado de que la deuda pública ha aumentado y por lo que hace a la actual administración ha crecido más de 12 puntos del PIB, a lo que el Secretario les aclaró que ante esta circunstancia ellos son corresponsables, pues les recordó que año con año durante la aprobación del presupuesto han aceptado que la deuda crezca y que las finanzas incurran en déficit.

Desde luego se entiende que él no estaba ni en Hacienda ni en la Cámara de Diputados en donde los ahí presentes fueron corresponsables porque año con año fueron aprobando los aumentos a la deuda. Además el ajuste fiscal ahora es para prepararnos ante el difícil entorno que se viene.

También recordó que en este año como en los años venideros, incurrir en mayor deuda podría llevar a la pérdida total de la confianza en México y por tanto no aprobar un presupuesto austero dejaría al país en una circunstancia altamente vulnerable. Cabe mencionar, aunque parezca triste que aquella época en que el Presidente López Portillo nos dijo que México debía prepararse para administrar la abundancia, lamentablemente ya pasó.

Como se pueden percatar, la comparecencia del Secretario de Hacienda que año con año resulta tórrida porque los partidos de oposición siempre tratan de acomodar sus fichas para dar descolones al titular que ahora les resultó un hábil polemista y quien les hizo ver su corresponsabilidad.

Por otro lado, se empezó a correr el rumor de que al Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, estaban a punto de suspenderlo en el PRI por los cargos que seguían imputándole. Este fuerte rumor ha seguido ampliándose al grado que la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI se alista para sesionar el próximo lunes con el propósito de suspender los derechos como militante del Gobernador Javier Duarte. Ya veremos y comentaremos.

La reconstrucción del PRI en la Ciudad de México

A escasos 20 meses de la renovación del poder ejecutivo federal y de ambas Cámaras del Congreso de la Unión, así como diversas elecciones concurrentes para renovar diversas gubernaturas, presidencias municipales y congresos locales; las principales fuerzas políticas opositoras al régimen afinan estrategias, intensifican su trabajo territorial y refuerzan sus campañas de odio y desprestigio al actual gobierno de la República, muchas veces sin sustento, y sólo con el propósito de deteriorar la figura del titular del ejecutivo y magnificar hechos en los gobiernos locales gobernados por el PRI, sin que hasta la fecha la maquinaria priísta responda con puntualidad a cada uno de los ataques provenientes de la oposición, a la que habrá que señalarle las corruptelas, las ineficacias, el nepotismo y los escándalos de sus gobernantes, ejemplos son muchos, el pleito que destapa la corrupción de las mal llamadas izquierdas, entidad en la que el PRI por cierto ni se ve, ni se siente y en la que con un buen trabajo territorial, fundamentalmente, de reconstrucción del partido desde la base seccional y con gestoría social permanente en favor de la gente, el PRI bien podría meterse a la pelea por ganar la confianza ciudadana en los capitalinos, cansados del abuso del poder y de la corrupción en las delegaciones, incluidas las del partido de la derecha; con cuadros bien formados en los territorios, movilizados, capacitados y dispuestos a enarbolar la demanda social, miles de priístas en la Ciudad de México estamos convencidos que podemos elevar la elección de la Ciudad a por lo menos 2 millones de votos, lo que ampliaría la posibilidad de ganar espacios en el gobierno, el Congreso Local, las diputaciones federales y las del Senado de la República.

Ya decídase Señor Dirigente Nacional del PRI, urge en la Ciudad de México un PRI fuerte, reconstruido desde la base, garante de la demanda social, capaz de señalar los malos gobiernos de la izquierda y la derecha en las delegaciones, la enorme corrupción y el incumplimientos de las promesas de campaña. Miles de militantes en la capital deseamos que se vea la presencia de la participación del Comité Ejecutivo Nacional, para la recomposición de nuestra institución, usted tiene la palabra. Somos más los priístas de afuera que sus dirigentes.

lunes, 19 de septiembre de 2016

La política exterior mexicana y sus vicisitudes. 2ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

Durante la Revolución Mexicana –etapa armada y de las instituciones- sus gobiernos, aún en medio del conflicto, siguieron y fortalecieron los principios de las relaciones con el exterior, construidos e integrados a la vida de trato con otras naciones y pueblos, tras los graves acontecimientos de las invasiones estadounidense y francesas -.acaecidas en el siglo XIX- y los escarceos armado-diplomáticos con Inglaterra por Belice y Guatemala por el Soconusco. Momentos que fortalecen el sentido nacional y la decisión de mantenernos como nación libre y soberana. 

Queda como paradigma la expresión de Benito Juárez: “Entre los pueblos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, sustento de todo un accionar en el ámbito exterior, durante el siglo XX, que nos lleva a dar asilo a perseguidos por sus ideas políticas, sin por ello abandonar los esfuerzos por reforzar nuestra economía con una adecuada relación con el exterior, que no siempre se logra, menos aún cuando la economía se va globalizando y los organismos internacionales financieros –FMI y Banco Mundial- implantan, a través de la presión sobre la deuda y los requerimientos de recursos para el desarrollo, sus decisiones que culminan en el neoliberalismo que hoy atosiga a las naciones. 

En los años 20 del S. XX, los diplomáticos insistieron en alternativas de contrapeso con EU. Los intentos de Plutarco Elías Calles para reglamentar la explotación del petróleo (enero-1926) prohibiendo a extranjeros tener propiedades en amplia franja fronteriza y costera, y estableciendo cambio de derechos absolutos de propiedad en materia petrolera, por concesiones que expirarían en 50 años, condujeron a la hostilidad al gobierno estadounidense respecto al nuestro. El imperio fue de presiones económicas a la amenaza de intervención armada. El conflicto se “solucionó” pacíficamente cuando un nuevo embajador de EU, (Dwight Morrow), presentó las demandas en nuevo contexto, que parecía que la soberanía nacional no era lesionada, por el respeto a los derechos de extranjeros. Tal sofisticación lleva a la anulación de las disposiciones de la ley petrolera y se establece una relación mejor entre los dos países, sin desaparecer del todo las situaciones conflictivas como: la deuda externa, las relaciones exteriores y la misma cuestión petrolera, a replantearse posteriormente. Ver:http://webpages.cegs.itesm.mx/servicios/hdem/reconstruccion/conflic_EU.htm 

Otro momento cumbre de la diplomacia mexicana se da con el asilo para Augusto César Sandino (Nicaragua-México 25-junio-1929) motivo de negociaciones con el imperio. Una respuesta al Embajador estadounidense en México, quien se oponía al rescate del héroe, dada por el presidente Emilio Portes Gil es clave. Dice: “ha sido norma invariable de nuestra Cancillería, a través de muchos años, no reconocer a ninguna administración espuria en aquellos países en que exista un orden de cosas, contrarío a la organización política de los mismos y mientras, violando su soberanía, se encuentren en su territorio fuerzas armadas de otro país”, en clara mención a la presencia intimidatoria de la armada yanqui frente a Nicaragua. 

Portes Gil afirma más adelante: “La amistad de los Estados Unidos…es sin duda lo que más anhela nuestro pueblo, siempre que esta amistad esté basada en el más estricto respeto a nuestra soberanía. Nosotros, como pueblo débil, hacemos radicar nuestra fuerza en el deber que tenemos de obrar siempre, de acuerdo con los principios de rectitud y de moralidad que norman el Derecho Internacional, sin pretender nunca salirnos de esos cánones, precisamente, para tener siempre de nuestra parte la fuerza moral que, como pueblo débil, necesitamos para pedir que se nos respete”. Ver: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/autobiografia/8_13.html 

El asunto del petróleo hace crisis total en los treintas. La expropiación petrolera en México fue un acto de nacionalización de la industria (1938), resultado de la ejecución de la Ley de Expropiación (1936) y del Art. 27 de la Constitución Mexicana, a las compañías que explotaban tales recursos, mediante decreto (18marzo 1938), del presidente Lázaro Cárdenas. Precisemos que en la redacción del Art. 27 de laConstitución Política de 1917 se señala que el dominio del suelo podía transmitirse en propiedad privada, pero el subsuelo y sus riquezas, pertenecen al dominio inalienable e imprescriptible de la nación, quien podrá otorgar concesiones para su explotación.

Consistió la decisión de 1938 en la expropiación legal de: maquinaria, instalaciones, edificios, refinerías, distribución, embarcaciones, oleoductos; todos los bienes muebles e inmuebles, de las Compañías: Mexicana de Petróleo (El Águila subsidiaria de la Royal Dutch Shell); Naviera San Cristóbal;  Naviera San Ricardo; Huasteca Petroleum Company (subsidiaria de Standard Oil Co. de New Jersey (afectada a cambiar su nombre Amoco Corporation); Sinclair Pierce Oil Company; Mexican Sinclair Petroleum Corporation; Standford y Compañía; Penn Mex Fuel Company; Richmond Petroleum Company; California Standard Oil Company of Mexico (Chevron Corporation); Compañía Petrolera El Aguila; Compañía de Gas y Combustible Imperio; Consolidated Oil Company of Mexico; Compañía Mexicana de Vapores San Antonio; Sabalo Transportation Company; Clarita SA y Cacalilao SA, así como sus filiales o subsidiarias. Compañías, constituidas bajo leyes mexicanas, que se negaron a acatar sentencia de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje a favor del pago de mejores salarios a obreros y trabajadores, ratificada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Previo a la decisión gubernamental de expropiación, el gobierno llevó a cabo múltiples reuniones de avenencia y recibió a cambio presión de empresas estadounidenses al retirar fondos bancarios para provocar crisis monetaria, junto a la decisión de autoridades estadounidenses para no reanudar un convenio anual con México para la compra de plata y revisarlo mea a mes, desde principios de 1938. Diplomáticos yanquis e ingleses “insinuaron” al gobierno la urgente necesidad de llegar a un acuerdo con las petroleras, escalando el conflicto obrero-patronal a directo entre gobierno y empresas petroleras. Los empresarios extranjeros consideraban que México no tenía recursos para hacer frente a la producción y comercialización internacional de su petróleo e incluso usaron tono burlesco en las negociaciones. El gobierno reaccionó con dignidad y llevó a cabo la expropiación, uno de los ideales sociales de la Revolución mexicana. El apoyo popular y de organizaciones obreras y campesinas fue extraordinario, convirtiendo al hecho en uno de los momentos estelares de la vida nacional.

La diplomacia mexicana tuvo que emplearse a fondo y de manera práctica para afrontar las fuertes presiones externas y encausarlas lo mejor posible. El gobierno británico envió ásperas notas al mexicano exigiendo devolución de las propiedades de El Águila. La empresa se había constituido como mexicana bajo leyes mexicanas; accionistas eran extranjeros pero habían renunciado a su nacionalidad para este fin. Tras varias comunicaciones se rompieron las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Países Bajos, con inversionistas en El Águila y La Corona, envió al encargado de negocios Arthur Methöfer para defender intereses de sus ciudadanos. Éste sostuvo comunicaciones escritas con el secretario de Relaciones Exteriores Eduardo Hay, negándose a reconocer la expropiación y exigiendo la devolución inmediata de los bienes expropiados o el pago inmediato de indemnización. Hay respondió que los inversionistas se comprometieron a no solicitar intervención diplomática y que el gobierno de México estaba dispuesto y comprometido a realizar la indemnización, pero en el plazo estipulado. Pasó mucho tiempo para que el gobierno neerlandés volviese a tratar el tema, en parte porque la compañía Royal Dutch Shell decidió ejercer presión sin ayuda de su gobierno y porque Methöfer comprendió que el gobierno cardenista, no daría marcha atrás en la expropiación.

Con Estados Unidos, las negociaciones fueron diferentes, tensionantes. Se inició un avalúo de los bienes expropiados. Cárdenas dejó en claro que las riquezas del subsuelo pertenecían a la nación mexicana y no podrían considerarse parte de la indemnización. Las compañías suponían que la compensación incluiría el combustible estimado en el subsuelo. El presidente Franklin D. Roosevelt en discurso público, reconoció el derecho de México a expropiar las petroleras y aceptó que el pago de indemnización fuera sobre los bienes muebles e inmuebles de las compañías, sin incluir mantos petrolíferos del subsuelo. Sin embargo, el secretario de Estado, Cordell Hull,  –en el doble juego acostumbrado- exigió pago inmediato y la indemnización  incluyendo el valor de los mantos petrolíferos. El embajador Joseph Daniels tomó postura conciliatoria, recomendó no meter intereses de empresarios afectando la política de buena vecindad”, y que el distanciamiento diplomático permitiera que influencias italianas o alemanas penetraran en el sistema interamericano.

Cordell Hull, secretario de Estado, apoyó con su política internacional a Standard Oil de Nueva Jersey y la Royal Dutch Shell, en un boicot contra México. Intentaron impedir que México adquiriese productos indispensables para la refinación (tetraetilo de plomo, y maquinaria especializada). Plan apoyado por empresas estadounidenses que no cotizaron o vendieron sus productos como: Babcock & Wilcox,  refacciones para calderas; Peden Iron Works, maquinaria especializada; Oil Wells Supply Co.; Reagan Forge & Engineering Co. y la Gulf Oil Co., que vendían material para perforación; Wilson Snyder Pump & Machinery Corp, bombas; la Ethyl Gasoline Corp, fluido etílico; la Spang Chalfant Inc., tubería; Ingersoll Rand Co., compresoras de aire, o la Auto Electric Distributors, material eléctrico.

 El problema del tetraetilo de plomo (tecnología de punta) se resolvió reformando la gasolina obteniendo el mismo octanaje. Después estudiantes de química del Instituto Politécnico Nacional y de la Universidad Nacional Autónoma de México lograron sintetizar el producto. Nacimiento virtual del Instituto Mexicano del petróleo. Poco a poco, las compañías que vendían refacciones y maquinaria fueron cediendo, cuando en México se optó por comprar productos de Alemania, Italia y otros países.

El ataque mediático fue intenso. Se prestaron al forcejeo: las revistas The Lamp y The Atlantic Monthly con notas plenas de falsedades y calumnias hacia México. Se afirmó que se habían rentado puertos mexicanos al Imperio japonés y que los aeropuertos eran usados por los fascistas. El propio embajador Daniels calificó de repulsivas estas publicaciones. Es posible que las compañías petroleras alentaran los planes subversivos de Saturnino Cedillo y de algunos líderes inconformes del STPRM.

El boicot fue apoyado en EU de diferentes maneras: se suspendieron compras de plata que representaban un monto promedio de 30 millones de Dls. anuales, pero como varias minas eran propiedad de estadounidenses, empezaron a comprar, aunque en menores montos. En Estados Unidos las dependencias gubernamentales prohibieron el uso de combustibles mexicanos, se prefirió la importación de Venezuela. El impuesto de importación para el petróleo mexicano se fue de 15 a 50 centavos de Dólar, el venezolano era gravado con 25 centavos. Se presionó a las navieras para que no transportaran petróleo mexicano, así como a los gobiernos de países del Caribe para que suspendieran pedidos de petróleo, ya realizados.

La Dutch Shell logró embargar cargamentos de petróleo mexicano en puertos de Bélgica y Francia argumentando que era petróleo robado, si bien los tribunales europeos fallaron en favor del gobierno mexicano. En Mobile, Alabama, se encontraba en reparación el barco-tanque San Ricardo, fue necesario litigar en tribunales estadounidenses, varios meses, para recuperar esta embarcación, que se rebautizó como 18 de Marzo. 

De acuerdo al discurso de Cárdenas, la intención del gobierno mexicano era vender el petróleo a países de tendencias democráticas. El subsecretario de Hacienda, Eduardo Villaseñor, viajó a Europa para tratar de cerrar acuerdo comercial con Francia; el gobierno francés cedió a las presiones internacionales. Villaseñor dirigió carta a las autoridades francesas planteando que México se vería obligado a ofrecer su petróleo a las potencias del Eje, empero las negociaciones no prosperaron.

El boicot parecía que tendría éxito. Sin embargo, fue un estadounidense William Rhodes Davis y su compañía Davis & Co. que sirvió de intermediaria en el acuerdo comercial para embarcar petróleo a Italia, a cambio de tres barcos petroleros construidos en Ansaldo, Génova y suministro de artícela. Rhodes logró contratos para vender petróleo mexicano a Alemania, del que se obtuvieron manufacturas para estructuras de puentes, productos de industria pesada y dólares. México comerció con Italia desde fines de 1938 hasta que entró a la guerra y con Alemania de enero a agosto de 1939. La cantidad de petróleo vendida en Alemania fue insignificante, frente a la que le vendió la Standard Oil Company de Nueva Jersey, su mejor cliente de 1938. También se firmó contrato con la Eastern States Petroleum Co. de Houston, empresa refinadora que se encontraba en dificultades financieras. A diferencia de los casi 25 millones de barriles exportados en 1937, en 1938 se exportaron solo 14.5 millones. Una ardua labor diplomática y de promoción de ventas, fue recuperando la viabilidad de PEMEX. El factor principal del éxito fue la determinación gubernamental invariable y el aprovechamiento de la cercanía de la lucha armada, que hacía apetecible el petróleo mexicano por diversos rumbos del Planeta. (Continuará)

El papel de la Asociación Nacional de Locutores de México. Compromiso de institucionalidad y lealtad a México.

Entrevista a Humberto Hernández Hadad. 

¿Cuál es el papel de la Asociación Nacional de Locutores de México ante la visita del candidato a la Presidencia de Estados Unidos?

La Asociación Nacional de Locutores de México va a jugar un papel importantísimo, en preparar de reunificación de objetivos y propósitos entre todos los sectores del país. Aquí estamos en este momento haciendo una ofrenda en el altar de la Independencia de México y es buen lugar para recordar que cuando nuestro país ha sufrido sus peores derrotas, las sufrió por estar dividido y en un clima de división nacional, es importante que la voz de la Asociación Nacional de Locutores de México transmita un mensaje de recuperación a la concordia, a la confianza, y al respeto entre nosotros mismos, por eso concluí mi discurso diciendo: algo muy importante le pasó a México en los últimos días, que salió vigorosa la dignidad de la nación y ahí en este momento, esa dignidad de la nación que se ha manifestado enérgicamente, debe de llevar un mensaje adicional, si queremos que a México lo respete el mundo, tenemos que empezar primero por nosotros respetarnos entre nosotros mismos y en ese clima de respeto entre mexicanos y del mundo hacia México, se va a decidir el siglo XXI  para nuestro país.


¿Renegociar el Tratado de Libre Comercio?

La realidad macroeconómica de México – Estados Unidos la conozco muy  bien porque yo era el cónsul general de México en San Antonio Texas cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio para la América del Norte, para ser llevado a aprobación legislativa de los respectivos Congresos, el 7 de septiembre de 1993 en San Antonio, con los Presidentes de México, Estados Unidos y el Primer Ministro de Canadá. El tiempo macroeconómico dice lo siguiente, hay que dejar de perder el tiempo, las necesidades económicas y sociales, de deterioro de infraestructura que están sufriendo México y Estados Unidos, hace necesario que de inmediato los dos gobiernos se pongan a trabajar y convoquen a sus sectores productivos, para crear las nuevas formas de asociación y cooperación que destraben una larga lista de necesidades que se están acumulando en ambos lados de la frontera.


¿Muro o diálogo?

Además de que no hay espacios para muros, hay que aprovechar esa mano de obra y el material que tenían pensado en construir una barda, para construir las nuevas carreteras, aeropuertos, autopistas, centros de educación y de investigación, terminales portuarias, vías férreas, con la que se está rezagando la competitividad del bloque de la América del Norte, conozco el tema porque he sido cónsul general de México en Estados Unidos, el día que México y Estados Unidos juntos con Canadá, decidan enserio, no con metáfora sino enserio, con un compromiso auténtico, convertir al conjunto territorial de la América del Norte, en la plataforma industrial y comercial más competitiva del mundo, podremos hacerlo, pero lamentablemente el tiempo se ha ido perdiendo en discursos e intrigas políticas que no han contribuido a elevar el nivel de vida de nuestros países. Hoy por hoy, tanto se ha deteriorado el salario de los mexicanos como se ha deteriorado el salario de los norteamericanos y los canadienses, es momento de recuperar la razón económica con una buena política y convertir a los tres países en socios auténticos que los pongan en nivel de competitividad y producción como la unidad de exportación industrial más eficiente del planeta, ¡podemos hacerlo!


¿Una forma de modernizar el Tratado de Libre Comercio con América del Norte es el tratado transpacífico?

El TPP plantea algunas dudas, lo he estudiado a fondo detenidamente durante los últimos años, me llamó la atención la claridad con la que el Vicepresidente Joe Biden, vino en el año 2014 a la Ciudad de México y definió qué es el TPP, no a mucha gente se le olvidó la frase del Vicepresidente Joe Biden, fue así hace dos años, el Tratado Transpacífico es un Tratado de Libre Comercio para la América del Norte es un plus con estándares más elevados e incluye a nueve países más, en el TELECAN sólo son tres, el TPP son 12, 5 del lado del hemisferio americano y 7 del otro lado del pacífico, va a ser un camino que requiere mucha técnica económica, que requiere buena negociación de diplomacia económica, porque no es fácil acomodar los intereses industriales y la competencia en las exportaciones máxime, cuando hay un actor central que no es parte del TPP y está ahí esperando actuar, se llama China, de modo que es un largo camino, yo veo con optimismo el futuro industrial, comercial, exportador de nuestro país, lo único que veo con tristeza es que hemos estado perdiendo el tiempo en intrigas políticas que no le han dejado ningún beneficio a nadie.


¿Cuál es el papel de la Asociación Nacional de Locutores en la sociedad?

Cuando las crisis políticas estallan, líderes de a de veras son locutores, tengo dos ejemplos, cuando Winston Churchill se dio cuenta que no había más camino que la guerra frente a los nazis y llamó a su pueblo a combatir hasta el último cartucho, hasta la última trinchera, la última playa, para defender a su país, lo hizo desde la radio como locutor y ahí en la radio pronunció y dio su famoso discurso ofreciéndole al pueblo inglés, nada más que sangre, sudor y lágrimas, y el pueblo inglés cuando lo oyó en la radio, lo siguió. Y cuando Francia estuvo a punto de caer bajo la dictadura nazi, invadir a Francia, a donde se fue a refugiar y con qué herramienta de comunicación el general Charles de Gaulle se fue a Londres, tomó los micrófonos y desde la radio de Inglaterra todos los días por la tarde el General Charles de Gaulle llamó a la resistencia al pueblo francés hasta que triunfaron, de modo que el poder que tienen ustedes en la Asociación Nacional de Locutores de México es un poder ilimitado, y es importante que ese poder se use para unificar en un clima de concordia al país, hoy por hoy, sería un gravísimo error sumir a México en la anarquía y la violencia, el país tiene que revisar conforme a derecho, con transparencia, quienes le han mentido, quiénes le han fallado al país y recuperar su destino con la Constitución firmemente en las manos, sería un error apartar a México del camino de la institucionalidad y de la constitucionalidad, por eso los locutores de México hoy vinieron a firmar en el libro de homenaje a los héroes de la independencia nacional, ese compromiso de institucionalidad y lealtad a México.

sábado, 17 de septiembre de 2016

No dejemos caer las banderas históricas de México, que están en pie

No dejemos caer las banderas históricas de México, que están en pie.
En la etapa histórica que vive nuestro país, el derecho puede funcionar perfectamente como un instrumento idóneo del cambio; porque el derecho no es sólo una estructura; el derecho también es un agente que influye en la transformación social. El derecho no es sólo el reflejo de la realidad, no sólo  es la administración de lo existente, desde el punto de vista legal. El derecho es la fuerza que influye en su transformación social, y creemos que es la única vía democrática de legitimidad, y de avance para ésta etapa que estamos viviendo, que mediante reformas sea el camino justo, correcto y adecuado que tiene nuestro país para llevar adelante su transformación hacia  una sociedad más justa, más humana, con mayor equidad y no el dolor y enfrentamiento entre mexicanos ¡que nadie trate de dividirnos!
No creemos en el camino de la violencia, México ya ha pagado con sangre a lo largo de su historia, y muchos han seguido pereciendo en su lucha social. Sólo las mentalidades ofuscadas y ciegas pueden pretender seguir ese camino, buscando a través de cualquier  medio incluso los de algunos instrumentos de comunicación cuyas plumas  fomentan la intriga, la descalificación, el insulto entre verdades y mentiras, en un país como México, necesitado de ahorrar sus recursos humanos; necesitado de proteger a su pueblo; necesitado de crecer y fortalecerse, y en el que la violencia puede adquirir un signo reaccionario que puede conducirnos al genocidio y al suicidio que nuestro pueblo no merece y rechaza.
Nos oponemos a la violencia y a sus consecuencias; porque la violencia, en las condiciones concretas de México puede ser camino para el reforzamiento, dentro y fuera del gobierno, de las corrientes autoritarias y puede conducir temprano o tarde el surgimiento de formas dictatoriales de gobierno, que una parte de nuestro pueblo sabe y siente y, que son contrarias a su espíritu de libertad. Ninguna dictadura para México; ni de derecha ni de izquierda, ni de centro, ni militar ni civil; ningún gobierno despótico; no ceder a la violencia, no arriesgar, ese es un deber que corresponde al pueblo mexicano y de sus círculos responsables, del gobierno y de los gobernadores. 
Buena o mala, la política del gobierno de México la resuelve el gobierno y la tenemos que discutir los mexicanos, no los extranjeros, la política se decide desde la residencia presidencial, del recinto de las Cámaras de Diputados y Senadores, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. No debe decidirse de ninguna fuerza externa o interna,  de adentro o de afuera del país. Es bueno recordar que, quien pierde la calma, pierde el honor, pierde la vida y pierde la historia.


La nave va. Diálogo.

Por Raúl Moreno Wonchee

Confieso mi pesadumbre: no había visto una adhesión tan incondicional a la irracionalidad política como la que ha tenido lugar en torno a la invitación de Peña Nieto a los candidatos presidenciales de EU a dialogar sobre las relaciones bilaterales. No por su incidencia sino por el activismo de quienes la han provocado y la pasividad de los que deben afrontarla. Y en la medida en que crece el coro fácil, el consiguiente repliegue de la razón deja espacios para que prospere la confusión, se imponga el vicio sobre la virtud y la intransigencia usurpe el lugar de la firmeza, la estridencia desplace el argumento, la fuerza bruta, en fin, no encuentre respuesta. Frente al poder económico y militar de los vecinos del norte, la mejor manera de defendernos es interponer la palabra. El diálogo es el instrumento que nos permite acudir a la ley y a la razón. En la historia contemporánea, Vietnam y Cuba son ejemplos luminosos. Víctimas no de insultos y amenazas sino de brutales agresiones de EU, ambas naciones alcanzaron en el diálogo sus victorias históricas. Y cuando lo vislumbraron, no interpusieron requisitos que hubieran favorecido la cerrazón de los agresores. Bastaría con nuestra propia historia que la autodenigración oculta. Se están cumpliendo cien años de la última invasión gringa. Pero desde que la Constitución entró en vigor, el desarrollo institucional abrió paso al diálogo y con él a la convivencia pacífica. La abyección panista, hoy olvidada por los neonacionalistas, fue un costoso retroceso. Ante un injerencismo exacerbado, Peña encontró, cuando se está redefiniendo el poder imperial, el momento oportuno para dialogar sobre las relaciones bilaterales.  

Intervención de José Elías Romero Apis, Presidente de la Academia Nacional con el ingreso de Alejandro Carrillo Castro.

Son patentes sus méritos y sus merecimientos.

Los tiempos difíciles nos obligan a reconocer a quienes están del lado del bien y de la verdad, para diferenciarlos de quienes se han colocado al servicio de la mentira y del mal. En eso reside la intención de estos ejercicios de la mente y del espíritu a los que se aplica la Academia Nacional para distinguir a unos de otros.

Para destacar a aquellos que se han consagrado a la inteligencia, a la valentía, a la bondad, a la lealtad, a la honestidad, a la humildad, al patriotismo, a la justicia y a la grandeza. Pero, también, para alertar que existen quienes se han dedicado a la traición, al perjuicio, a la envidia, al rencor, a la inconsciencia, a la irresponsabilidad y al cinismo.

A nuestro condecorado, tributo y homenaje. A nosotros, memoria y consigna. A México, honor y gloria.

Hemos escuchado la conferencia magistral de Alejandro Carrillo y estamos en pleno acuerdo. Hay voces que hoy se escuchan muy fuertes cuando hablan de la Constitución. Una de ellas propone constantemente que la Constitución hay que renovarla. La otra demanda terminantemente que la Constitución hay que respetarla. No creo que sean voces necesariamente contradictorias. Las constituciones deben renovarse cuando así lo queramos y las constituciones deben respetarse aunque no lo queramos. La renovación es consecuencia del querer. El respeto es imperativo del deber.   

         Es por eso que la dirigencia suprema de esta Academia Nacional se complace con la propuesta del académico Carillo Castro. La Fundación Miguel Alemán y la Academia Nacional, siempre hermanas y hoy hermanadas, tienen que estar presentes en el debate constitucional. Callar sería lenidad, sería irresponsabilidad, sería complicidad.    

Esta Academia Nacional ha profesado el liberalismo, desde su gestación. Las academias liberales de todos los países nacieron y se explican para el establecimiento de un espacio para que el pensamiento fuera independiente del poder político, del apetito económico y del interés faccioso y, con ello, hacerlo libre de todo sometimiento, de todo acomodamiento y de todo miedo.

Por eso, hace 400 años, Galileo Galiei y Federico Cesi fundaron la academia italiana. Por eso, hace 250 años, el Cardenal Richelieu instituyó la academia francesa y Carlos Darwin constituyó la academia inglesa. Por eso, hace 150 años, Abraham Lincoln erigió la academia estadounidense.   

El tiempo mexicano, como el de muchos países, no siempre fue el más propicio para la consolidación del pensamiento libre de todo poder. En el devenir de la humanidad, no siempre ha gustado que las ideas no se sometan al poder de la política, de la religión, del dinero, del prejuicio o, más recientemente, al poder del crimen.

         Esta, la academia mexicana, es la heredera de la Academia de Letrán y del Ateneo de México. Es muy joven pero no menor porque la voz académica de México es muy respetada por todo el mundo. No llegamos después sino muy a tiempo. La Academia Nacional de México es de las mejores del mundo porque ustedes, los académicos mexicanos, son de los mejores del mundo.  

La libertad del pensamiento mexicano ha apostado a que las instituciones del pensamiento sean rectoras y no vasallas, sean inclusivas y no excluyentes, sean universales y no individuales. Donde se rechace el pensamiento que reniega del de los demás cuando no pertenece a la misma secta, al mismo clan o a la misma runfla.

Son estos los tiempos y son estos los eventos para tomar aliento y refresco. Para imaginar nuestro posible futuro. El que nosotros sepamos elegir. El  futuro prometido por una sociedad perfeccionada a base del respeto, de la solidaridad, de la generosidad y del humanismo que seamos capaces de generar. O el futuro amenazado por una edad media de alta tecnología a fuerza de haber entronizado nuestro egoísmo, nuestro capricho y nuestra crueldad.

Es muy claro y ya no podemos disimular que si no cuidamos la ciencia nos vamos a degradar. Si no cuidamos el arte nos vamos a embrutecer. Si no cuidamos nuestra convivencia nos vamos a aniquilar. Si no cuidamos la economía nos vamos a empobrecer. Si no cuidamos nuestras convicciones nos vamos a traicionar. Si no cuidamos nuestra generosidad nos vamos a envilecer. Si no cuidamos nuestras esperanzas nos vamos a desahuciar. Si no cuidamos la justicia nos vamos a corromper. Si no cuidamos nuestro orgullo nos vamos a humillar. Y, si no cuidamos la política nos vamos a destruir.
  

NUESTRO GRITO DE INDEPENDENCIA

POR CUAUHTÉMOC ANDA GUTIÉRREZ


El mes de septiembre en México decimos que es el mes de la patria, donde nuestra mexicanidad aflora con emoción y respeto por nuestros símbolos patrios: el Himno Nacional, la bandera y el escudo. Es tiempo de recordar que las raíces de la palabra México significan ombligo de la luna. En efecto, la palabra México se compone de tres vocablos náhuatl: "Metx (tli)", que significa luna, "xic (tli)", que quiere decir ombligo, y "co", que se traduce como "en". Por lo tanto, México significa, literalmente, "En el Ombligo de la Luna".

Con emoción y respeto en casa y en las plazas públicas y cuando estamos en el extranjero con lagrimas cantamos el Himno Nacional. Con gusto y agradecimiento recordamos a los héroes que nos dieron patria y libertad, destacando la figura de Miguel Hidalgo evocándolo en la ceremonia del grito que al paso de los años se presenta con algunas imprecisiones que sin menoscabo de está patriótica costumbre de nuestro pueblo pongo a su consideración.

Empecemos por la génesis de nuestra independencia, la que a mi juicio se empieza a generar además que por la opresión y el yugo colonial por las guerras napoleónicas. Pero antes…

El 4 de julio de 1776, nuestros vecinos, los estadounidenses declararon su guerra de independencia de Inglaterra la que afortunadamente consiguieron. Solo 13 años después, el 14 de julio de 1789 estalló la Revolución Francesa en el que un grupo de revolucionarios acabaron con el sistema monárquico que había dejado un pueblo empobrecido y hambriento ante una vida de opulencia, derroche y boato, de los Duques, Barones, Marqueses y demás nobles incluyendo a los reyes que culminó con la muerte y decapitación pública de los mismísimos reyes Luis XVI y María Antonieta con la guillotina triunfando su lema de “libertad, igualdad y fraternidad”. Que dio paso a la:

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO

Artículo 1º.- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.

Artículo 2º.- La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Tales derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

Artículo 3º.- El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo, ningún individuo, pueden ejercer una autoridad que no emane expresamente de ella.

Artículo 4º.- La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no perjudique a otro: por eso, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el
goce de estos mismos derechos. Tales límites sólo pueden ser determinados por la ley.

Artículo 5º.- La ley sólo tiene derecho a prohibir los actos perjudiciales para la sociedad. Nada que no esté prohibido por la ley puede ser impedido, y nadie puede ser constreñido a hacer algo que ésta no ordene.

Artículo 6º.- La ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir a su elaboración, personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos, ya sea que proteja o que sancione. Como todos los ciudadanos son iguales ante ella, todos son igualmente admisibles en toda dignidad, cargo o empleo públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que la de sus virtudes y sus talentos.

Artículo 7º.- Ningún hombre puede ser acusado, arrestado o detenido, como no sea en los casos determinados por la ley y con arreglo a las formas que ésta ha prescrito. Quienes soliciten, cursen, ejecuten o hagan ejecutar órdenes arbitrarias deberán ser castigados; pero todo ciudadano convocado o aprehendido en virtud de la ley debe obedecer de inmediato; es culpable si opone resistencia.

Artículo 8º.- La ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias, y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito, y aplicada legalmente.

Artículo 9º.- Puesto que todo hombre se presume inocente mientras no sea declarado culpable, si se juzga indispensable detenerlo, todo rigor que no sea necesario para apoderarse de su persona debe ser severamente reprimido por la ley.

Artículo 10º.- Nadie debe ser incomodado por sus opiniones, inclusive religiosas, a condición de que su manifestación no perturbe el orden público establecido por la ley.

Artículo 11º.- La libre comunicación de pensamientos y de opiniones es uno de los derechos más preciosos del hombre; en consecuencia, todo ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente, a trueque de responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.

Artículo 12º.- La garantía de los derechos del hombre y del ciudadano necesita de una fuerza pública; por lo tanto, esta fuerza ha sido instituida en beneficio de todos, y no para el provecho particular de aquellos a quienes ha sido encomendada.

Artículo 13º.- Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, resulta indispensable una contribución común; ésta debe repartirse equitativamente entre los ciudadanos, proporcionalmente a su capacidad.

Artículo 14º.- Los ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o a través de sus representantes, la necesidad de la contribución pública, de aceptarla libremente, de vigilar su empleo y de determinar su prorrata, su base, su recaudación y su duración.

Artículo 15º.- La sociedad tiene derecho a pedir cuentas de su gestión a todo agente público.

Artículo 16º.- Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución.

Artículo 17º.- Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, salvo cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija de modo evidente, y a condición de una justa y previa indemnización.

Que aún se conservan en Paris, en el Museo de los Derechos del Hombre en el trocadero a las orillas del Río Sena. Esto se dio propiamente 21 años antes del Grito de la Independencia.

Al leer los derechos del hombre uno se percata que los anhelos de libertad e independencia era un deseo natural en los seres humanos. En nuestro caso, después de 300 años de vivir como una colonia española donde los tres cargos más importantes en cada uno de los cinco virreinatos que había en América eran ocupados por españoles de origen y el estilo de gobernar fueron llenando de indignación al pueblo.

En efecto, los tres cargos más importantes para gobernar los virreinatos era la figura del Virrey, el Capitán en Jefe de las Fuerzas Armadas y el Obispo, en la inteligencia de que estos personajes eran nombrados por el rey de España donde el primer requisito es que debían de ser nacidos en España, de tal suerte que al llegar al Continente y percatarse del enorme territorio que abarcaba su virreinato (cercano a los 5 millones de kilómetros cuadrados) en números redondos los dos millones que tenemos ahora, más una cantidad similar que se perdió en 1847, más Centro América (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica) formaron parte de la Nueva España hasta 1824.

Ante tan inmenso territorio, recordemos que en aquélla época el transporte era en barco y a caballo, no, no había carreteras, había caminos reales para los caballos tampoco había teléfonos, ni telégrafos, ni forma de comunicarse, de tal suerte que estudiosos de estos temas dicen que la gente en el sitio que nacía, ahí crecía, se reproducía y moría, sin haberse desplazado más de 10 kilómetros en toda su existencia. Vale recordar que el turismo como paseo en la que un viajero va y en unas semanas regresa a su lugar de origen, como actividad mundial empezó, cuando ya México era un país independiente, a mediados del siglo XIX.

Este fenómeno se dio en todo el mundo, al grado de que todos los viajeros que registra la historia como Marco Polo se quedaban años en los lugares que iban conociendo y a su regreso cuando hablaban de sus aventuras y de las culturas diferentes y desconocidas de ellos creaban asombro y admiración, pero nada más.

Por eso no es de extrañarse que los virreyes al llegar a nuestras tierras conocieran, o mejor dicho desconocieran nuestra historia y sólo tenían una vaga idea del pueblo al que iban a gobernar, difícilmente podrían imaginar territorios tan bastos. Esto dio pie, entre otras cosas a que se les apodara “gachupines”, que viene de la palabra portuguesa -gachopo- y que significa novato.

Otro evento que sin duda alentó a los que buscaban la independencia fue que en 1808 los ejércitos de Napoleón invadieron España donde en el mismo año, en Bayona, España, elaboraron una nueva Constitución, mientras tanto en la Nueva España, crecía el descontento, lo mexicanos más calificados se reunían y hacían planes para hacer la independencia y aunque en el grupo que se reunían con la Corregidora en Querétaro, donde estaba Miguel Hidalgo, Allende y demás patriotas, planearon emprender la lucha en octubre de 1810 la llegada del nuevo virrey Vanegas, al empezar septiembre, fue informado de la Conspiración de Querétaro y ordenó que detuvieran a los conspiradores. La historia señala que enterada la Corregidora, el 15 de septiembre a medio día, mandó al Lic. Ignacio Pérez, vecino de Querétaro para que fuera a avisar a Allende para que huyeran. Se fue de inmediato a San Miguel, donde le dijeron que Allende estaba en casa del cura de Dolores, allá siguió, llegó cerca de la media noche, lo recibió el cura y con esa bonhomía del bajío, le dijo: tranquilícese, pase, ¿quiere merendar?... y se sentaron a merendar. El hermano del Lic. Pérez era administrador de una hacienda y les aconsejó que pidieran permiso para esconderse en la inmensa propiedad, empero el cura Hidalgo dijo: no, se llegó el momento de atacar, con Allende y unos soldados fueron a la cárcel de Dolores y liberaron a los presos cuya abrumadora mayoría, era gente de pueblo, luego fueron a coger “gachupines”, es decir a detener a los 20 españoles que vivían en Dolores y los metieron a la cárcel.

Cabe recordar que el cura Hidalgo era un hombre culto y entre los idiomas que hablaba uno era el francés, era conocedor y experto de la Revolución Francesa, la cual comenzó así, el 14 de julio los revolucionarios tomaron la bastilla, la que era una cárcel.

Al día siguiente, el domingo 16 de septiembre en las misas matutinas arengó al pueblo de tal suerte que ese domingo a las 12 del día se formaron 800 hombres (400 a pie y 400 a caballo) dispuestos a seguirlo a la lucha armada y así arrancó una lucha que aunque les costó la vida se concretó aquél 27 de septiembre de 1821 cuando el gobierno español declaró la Independencia de la Nueva España, dando pie a la libertad de nuestro país, de cinco países centroamericanos y de la mitad de Estados Unidos

Es claro que este 15 y 16 de septiembre los mexicanos tenemos mucho que celebrar.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

La política exterior mexicana y sus vicisitudes. 1ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

A través de los tiempos, la política exterior mexicana cruza por diversas vicisitudes. Invariablemente responde a las necesidades de una nación que nace y se va desarrollando ante el acoso constante de los imperios, primero los que invadieron-.conquistaron el vasto territorio de Mesoamérica, que en su parte sustancial era dominado por los Mexicas con sede en la Gran Tenochtitla, quienes acopiaron las ciencias y las artes de las grandes culturas que poblaron el territorio que se extiende  aproximadamente, de la mitad de México al sur del Trópico de Cáncer, más los territorios de Guatemala, Belice, El Salvador, el poniente de Honduras y Nicaragua y la zona noroeste de Costa Rica. Esta riqueza cultural y territorial se fue desdibujando en los tiempos presentes, sobre todo la territorial, como veremos.

Antes de la incursión armada española, en esta región se desarrollaron rasgos culturales que cubrieron una extensión geográfica, inclusive fuera de los dinámicos límites del su área cultural como: la práctica del juego de pelota, el sacrificio humano, el empleo de dos calendarios -uno ritual de 260 días y otro civil de 365- el cultivo del maíz, base de la subsistencia mesoamericana. Solo el cultivo del maíz, que es base de la alimentación nuestra, perduró, los demás se diluyeron, si bien el calendario azteca-maya tenía las mismas características y aún ajustes más precisos, que el Gregoriano vigente, pero no respondía al interés de los imperios vigentes.

El desarrollo de la civilización mesoamericana se trunca por la Invasión-Conquista española (siglo XVI). Sin embargo, numerosos pueblos indígenas descendientes de los portadores de las altas culturas mesoamericanas resisten y viven hasta nuestros días, si bien esos pueblos indígenas constituyen parte importante de los sectores más vulnerados de las naciones donde viven, son símbolo de orgullo y base de las excelencias culturales que dan atractivo, incluso turístico, a la nación . Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Portal:Mesoam%C3%A9rica

Trecientos años pasaron bajo tutela del imperio español en que se implantan formas de esa cultura, amalgamada con las autóctonas. En esos tiempos las relaciones con el exterior se hacían a partir de determinaciones y manejos del imperio español.

En los albores del S. XIX, se gestan movimientos sociales de indios, mestizos y criollos, para aprovechar condiciones muy complejas de dicho imperio –invadido por Napoleón, colocando a un pariente de éste como emperador de España-. Se busca afanosamente la independencia en Nueva España mediante la acción de fuerzas con una alta raigambre indígena-mestiza y, por otro lado, los criollos en alianza con españoles avecindados aquí. Los unos decretaron la abolición de la esclavitud, gabelas y papel sellado, expedido el 6-dic-1810 en Guadalajara (hoy Jalisco) por Miguel Hidalgo y Costilla), reiterado por José María Morelos, Chilpancingo, Gro. 5-Oct-1813, adelantándose a determinaciones de líderes sudamericanos y estadounidenses.

Al consumarse la independencia, se inician las determinaciones respecto a las relaciones con el exterior. La más relevante el Congreso Anfictiónico de Panamá al que acude México al llamado de Simón Bolívar (22-junio al 15-julio-1826) que nos acerca a las naciones del Continente, recién liberadas del yugo español. José Manuel de Herrera fue nombrado ministro de Relaciones, el 1º que ocupó esa cartera en la historia de México- quien impulsó lineamientos generales para la política exterior de la Regencia: obtención del reconocimiento a nuestra Independencia por las potencias importantes; el logro de su ayuda económica dado el estado grave de las finanzas. Se consideraba que las relaciones exteriores estaban marcadas por la naturaleza, la dependencia, la necesidad y la política. Así, se buscaron contactos inmediatos con Estados Unidos y Guatemala, Inglaterra y Rusia. Con Cuba, Puerto Rico, Filipinas y las Marianas, porque se trataba de países que habían dependido económicamente de Nueva España. Con la Santa Sede, España, Francia y los estados hispanoamericanos.

México, cercenado por intereses del imperio inglés en el sur (todo Centroamérica) y perder la administración de Filipinas, Guam, Puerto Rico, Cuba que pasan a la jurisdicción de España tras la independencia y ésta las pierde en la guerra con los Estados Unidos (1898),  afronta aciagos tiempos durante casi la mitad del S. XIX, sufriendo la afrenta de ver cercenado su territorio, más de la mitad del mismo en la injusta invasión-guerra de 1846-48. En esta incursión militar yanqui –en su afán de expansionismo- se pierden 2, 378,539.45 km2 de territorio, anexado a los Estados Unidos. Queda a México una porción inferior -menos de  dos millones de Km2-. En esa época el país tenía 19 estados, solo 7 aportaron armas y dinero, agravando el conflicto. Falta de nacionalismo y unión nacional, más la traición de Santa Anna, llevan a perder la guerra que, por otra parte, fortalece el nacionalismo mexicano. Lo ocurrido y la diferencia de desarrollo económico y lo atractivo del “sueño americano” para los mexicanos, hicieron, entre otras causas, que las relaciones México y E.U. fueran embrolladas y así se mantienen en la actualidad.

Rudas batallas se escenifican entre fuerzas conservadores –en busca de un príncipe extranjero para gobernarnos- y liberales, yendo al encuentro de la conformación de una nación libre y soberana. La Guerra intestina de tres años (17-Dic-1858 a 1º -enero-1861) o guerra de Reforma, se dio para sostener la Constitución de 1857 -el país se organizaría como república representativa y federal, con poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Se incluían: la abolición de fueros, desamortización de bienes eclesiásticos y civiles, libertad de enseñanza en su artículo 3º. Las garantías individuales incorporadas, daban a cada ciudadano, libertad e igualdad ante la ley-. Por otro lado, como hoy, la iglesia y los grupos más retrógrados se oponen y buscan una nueva Constitución, pero pierden en política y en la guerra.

Las raíces de la política exterior mexicana, que da lustre a nuestro país en sus relaciones internacionales,  están inmersas en este período, bajo la presidencia de Benito Juárez, vigoroso liberal impulsor de la defensa del territorio y de la capacidad de decisión del gobierno, para afrontar las vicisitudes con el exterior. Modernamente puede afirmarse que el objetivo principal de la política exterior, es  secundar las políticas internas en busca del desarrollo socioeconómico, sustentable del país. Ello se establece para apuntalar acontecimientos históricos que vive el país en cada etapa. Principios imprescindibles de ésta política surgen de la crónica lucha por proteger la integridad territorial, el derecho de sus habitantes para usufructuar sus recursos en beneficio de todos, así como fortalecer la autonomía frente al exterior.

La invasión francesa de Napoleón el pequeño (1862-67) fue una reacción del imperio para cobrar deudas –el gobierno Juarista había decretado suspensión de pagos de la deuda externa- acudiendo en Alianza las flotas: española, inglesa y francesa. Al final de las negociaciones de “la Soledad”, solo los franceses persisten y se internan al territorio nacional. Sus intensiones iban más allá del cobro, estaban interesados en sentar una “cabeza de playa” en nuestro territorio y desde aquí acosar y someter a los Estados Unidos. Inician su incursión con un sonado fracaso en Puebla (5 de mayo de 1862), hasta instaurar un efímero imperio con Maximiliano, que terminaría fusilado en el Cerro de las Campanas (Qro. 1867).

En el porfiriato (1877-1910) La política exterior, guiada por el ministro de Relaciones Exteriores Ignacio L. Vallarta fue opuesta a la que se ejerció en la 1ª mitad del siglo: vaga, idealista, que no admitía negociación (como el caso de Texas). Díaz tuvo objetivos concretos: lograr el reconocimiento estadunidense con acciones pragmáticas y acomodaticias. Si el fin era el desarrollo económico y este demandaba estabilidad y orden, habría que tener a los yanquis de socios y no enemigos. Así no solo se sorteaba el conflicto, sino se contaría con capital y la tecnología del vecino para el desarrollo económico. Ambas cosas las consiguió a la ves. Ver: Daniel Cosío Villegas. Estados Unidos contra Porfirio Díaz. México; Buenos Aires: Ed. Hermes, 1955. p. 506. • www.cidac.org (Centro de investigación para el desarrollo A.C.) 

El equipo de Díaz , concibió una política exterior que discernió que Estados Unidos (ya imperio) no era monolítico, había diversos grupos con opuestos intereses. Habría que atraer a los adecuados para quebrantar a los otros. Admirable postura, ante la poca información disponible. Gracias a estas concepciones, el gobierno mexicano tuvo una diplomacia exitosa. Cosío Villegas, tras investigar año y medio de diplomacia México-Estados Unidos, consideró: “pocas dudas pueden caber de que en la lucha diplomática, México resultó vencedor y Estados Unidos vencido“. La experiencia ganada en la difícil negociación con el imperio, que no cejaba en presionar con más intervenciones, impulsó la práctica de una política exterior, para transformar a Europa en fuerza moderadora de la influencia de E. U. En el sur de Latinoamérica era clásico escuchar a catedráticos y hombres del poder, repetir –60s del S. XX- que México había sabido “ponerle el cascabel al gato”, como elogio al manejo de la relación con el imperio .

Mientras en México se desarrollaba la Revolución Mexicana (1910 a 1920), en Europa se desencadenó la 1ª Guerra Mundial  (1914 a 1918) conflicto  con grandes repercusiones políticas y económicas, en todo el mundo, incluidos el Caribe y Latinoamérica. Al final de cuentas, hubo consecuencias positivas para México y otros de la Región: mayor demanda de petróleo y otros recursos mineros que las potencias europeas en guerra, requerían; lo que dejó un beneficio económico. Una consecuencia política, fue que Venustiano Carranza, al rechazar propuesta del gobierno alemán para aliarse con él, fueron sentadas las bases que definieron directrices y principios de la política exterior de México, a través de la doctrina Carranza: La no intervención, la defensa a la autodeterminación y el reconocimiento de la igualdad jurídica de los pueblos. En 1930, se formuló la Doctrina Estrada, que plantea que el reconocimiento de un país, independientemente de las acciones internas del mismo, fundamentado por el principio de la libre determinación, que trata sobre el derecho de los pueblos para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades. Al condicionar el reconocimiento de un gobierno se viola la soberanía de otras naciones e implica un tipo de intervencionismo. (Continuará)