lunes, 27 de febrero de 2017

La nave va. Febrero intenso.

Por Raúl Moreno Wonchee

En los trabajadores, la unidad nacional es de oficio. Dígalo si no el mitin con el que la Confederación de Trabajadores de México conmemoró los cien años de la Constitución. Decenas de miles de afiliados a sindicatos cetemistas se reunieron en el Monumento a la Revolución el mero día del centenario al mismo tiempo en que se realizaban las ceremonias oficiales, en un acto que no tuvo paralelo en la llamada sociedad civil. Por su lado, los partidos políticos fueron especialmente omisos a la fecha ignorando que una de sus funciones sustantivas es la educación política de sus militantes y vaya si la ocasión los obligaba. Y con la excepción reglamentaria, en las instituciones no hubo siquiera referencias al acontecimiento histórico al que deben su existencia. ¿Ingratitud? ¿Ignorancia? ¿Desidia? Todo eso y más. Y luego pululan los insensibles que andan diciendo de la manifestación de los valientes en defensa de la   soberanía, a la que por lo visto la mayoría de sus convocantes y de sus críticos no asistió, fue una marchita y desangelada marchita de los marchitos. Por eso y por otras muchas razones, tuvo sentido el tono pedagógico del discurso del presidente Peña el Día de la Bandera: con paciencia infinita explicó que la unidad nacional no es unanimidad ni dogmatismo, tampoco resultado de la imposición o de la censura, ni darse en apoyo a una persona sino en torno a la Constitución donde la soberanía tiene su origen y mantiene su vigencia contra los vientos huracanados del norte. Y es la mejor arma de nuestro equipo nacional de esgrima que con una destreza diplomática portentosa está ganando puntos para la Patria.

Gobierno de Trump. ¿Qué nos espera en la Región? 8ª Parte.

A Gustavo Carvajal Moreno.
Entrañable amigo. 
Precursor del Internacionalismo Revolucionario en Latinoamérica.   In Memorian.

Por Víctor Manuel Barceló R.

La lucha que se libra en Latinoamérica y el Caribe por evitar el intervencionismo imperialista, no es privativo de la Región. Es parte del sistema de vida a que estamos sometidos –financiera, jurídica o militarmente- grandes y pequeños países de todo el Planeta. Tal estado lleva a la crisis galopante de la globalización.

Si en épocas pasadas se ocultaba cuidadosamente la razón aducida para invadir-intervenir en una nación, hoy la geopolítica globalizante se lanza sin miramientos al control de la explotación de recursos en manos de pueblos originarios. Las modernas etapas de la vida humana están marcadas por invasiones, masacres como las guerras en Vietnam, Corea, que fueron desastrosas militarmente para E.U. más en negociaciones posteriores con los gobiernos –por lo regular títeres- que surgieron, obtuvieron que sus transnacionales horadaran por muchos rincones y sembraran muerte química en el suelo de nuestros países, tanto para extraer hidrocarburos y metales, como en la producción de “alimentos” que enferman, para dar rienda suelta a la industria farmacéutica con medicamentos que prolongan la agonía, de un alto porcentaje de ciudadanos del mundo.

E.U. y sus socios de OTAN fomentan crisis sistémica en Medio Oriente, tras asesinar a millones de personas en Irak, Afganistán, Libia, Siria, Somalia, Yemen, controlando el mercado petrolero, con un cerco a Irán, parte de la geopolítica imperialista en la región. Empero, el modelo unipolar se desvanece. China, Rusia, India, en el grupo BRICS, logran un desarrollo tecnológico que jaquea al modelo neoliberal y la globalización; el fracaso de E.U. en Siria es ejemplo. La patente derrota del  Estado Islámico (EI), confirma que el imperio tiene contrincantes fuertes en Medio Oriente y sus afanes de control se desvanecen. 

Pero ello no elimina el grave peligro para nuestra Región, vigilada día y noche en sus más mínimos movimientos, por drones, apps y otros mecanismos que hacen recordar el libro de “Vigilar y castigar” de Michel Foucault, que usamos exhaustivamente en nuestros cursos acerca de la evaluación de la educación, en escuelas normales mexicanas. En el, entre otras cosas, se explican las prácticas carcelarios con inferencias, base de la articulación de las colectividades. Coincido con Roberto Marra en su símil del método Panóptico, con lo que ocurre con la vigilancia de las sociedades. El método se carga en una torre de vigilancia con visión constante sobre cada celda de la cárcel, el vigilante no es visto, ello provoca en el confinado la percepción de ser observado siempre. Así el Poder expresa su autoridad. Cada individuo funcionará con temor y será franca presa de las osadías del poder. Ese panoptismo sin torres ni personas, con miles de cámaras de video que nos siguen por doquier  -pretexto de la “honrosa” lucha contra la delincuencia- provoca miedo. Así, millones de cuentas de Facebook y correos electrónicos, son espiados con sofisticados sistemas que Snowden sufriría para burlar. Vivimos en una prisión virtual, sin intimidad. Al comunicarnos ahondamos la sujeción. Si a esto se suma el bajo nivel democrático en que se mueven porciones oficiales de muchos de nuestros gobiernos, se explica el alto grado de impunidad que nos agobia y el miedo que le acompaña. Ver:
Evaluación Educativa, RELIEVE, 9 (1), 11-43. Recuperado de : http://www.uv.es/RELIEVE/v9n1/RELIEVEv9n1_1.pdf  Foucault, M. (1977). El examen.

El mundo del miedo no es nada nuevo. La técnica se usa desde tiempos inmemoriales. En la Región, corifeos del imperio (OEA y su líder el Sr. Almagro, en particular) y el impulso a la Doctrina Monroe (1823) por el Sr. Trump, con la fórmula: “América para los americanos”, son principales y formidables obstáculos a superar. Contra ellos tenemos que avanzar atendiendo asuntos que se oponen a mejores formas para cumplir los requerimientos más sentidos de la población mayoritaria de la Región. En tal ruta se actúa por grupos en diversos países y agrupamientos regionales, en reuniones periódicas.

Los gobiernos por su lado, actúan por lo general al contragolpe, sin programa claro ni estrategias consensuadas con organizaciones sociales y partidos políticos progresistas. Están en mitad del camino atajando pelotas, sin respuestas contundentes. En México –el más afectado por decisiones ejecutivas del jefe del gobierno imperial- hay mecanismos de acción unilateral en formación y bilaterales con Canadá, en principio. que bien a bien no se conocen. Ocultar determinaciones por la observación constante a que estamos sujetos, resulta ingenuo. Se pueden mantener como propias, estrategias definidas para impulsar acuerdos internos e internacionales, base del fortalecimiento jurídico de la soberanía nacional, en que los mexicanos en la diplomacia son pioneros en su defensa.

El apoyo a gobiernos para afrontar con éxito –dentro de normas del derecho internacional y las determinaciones de los organismos multilaterales afectados- deber provenir de todas las fuerzas organizadas a nivel nacional y regional. De allí el imperativo de unidad de las izquierdas y de progresistas, para acometer tareas rumbo al fortalecimiento de la independencia, el rescate de la soberanía y el logro de la integración de los pueblos, con fines de un desarrollo sustentable.

Pero la unidad indicada requiere ser confeccionada sobre bases precisas, solidas, que sean razón de lucha de todos y cada uno de los grupos que aún se manejan aislados. Sin hegemonismos, con plena tolerancia y consideración a las diversas corrientes ideológicas llamadas a conformarla. Será, por tanto, amplia y generosa en su convocatoria y profunda en sus contenidos, para confeccionar la valoración de todas las experiencias vividas en los últimos eventos político-electorales y de lucha social, mediante intensa crítica y autocritica, que impida incurrir en lo que detuvo el proceso, en dos o más momentos anteriores.

Pensemos nacionalmente en el debate programático, como médula de la unidad de izquierdas y progresistas. Hay empeños nacionales con esta finalidad que dan frutos comprobables en naciones que superan sus índices de pobreza y miseria, aún a contrapelo de presiones financieras, políticas y económicas en que incurre la oposición interna, aliada a las transnacionales insertas en los procesos económico-financieros que dominan las superestructuras de esas naciones.

En el plano regional hay avances de consideración. A fines de los 70 del siglo XX, en México se gestó un movimiento que nos llevó a aglutinar a partidos de avanzada en Latinoamérica y el Caribe, con quienes nos sentamos a construir un organismo en la Ciudad de Oaxaca de Juárez, cuyo resultado fue la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), cuyos documentos fueron aprobados el 12 de octubre de 1979. Con Gustavo Carvajal, desde la presidencia del Partido Revolucionario Institucional, (PRI),  se ideó la formación de la Conferencia, con claro propósito de articular fuerzas progresistas en una organización continental, en lucha por la paz, el bienestar material y espiritual de los ciudadanos de nuestra Región. Desde allí se promovió –bajo el comando de Carvajal- y con el acompañamiento de los partidos que fueron agrupándose, la salida de fuerzas coloniales de nuestra región; el rechazó a bases militares e injerencia de potencias extranjeras, actitud que mantuvo, hasta su último aliento, encaminando la integración de nuestros pueblos. Ver:http://www.copppal.org/ante-su-deceso-el-legado-de-gustavo-carvajal-queda/

La concepción de Patria Grande desde la visión de una sociedad latinoamericana de oportunidades e inclusiva para hacerla próspera y pujante, que abrió la COPPPAL, se extiende hasta nuestros días con su existencia vigorosa y la conformación de otros organismos regionales que impulsan fines similares desde otras trincheras, igual o más válidas. Es el caso de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac-2011) mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política que incluye a los treinta y tres (33) países de América Latina y el Caribe. Surge con el compromiso de avanzar en el proceso gradual de integración de la Región, mediante sabio equilibrio entre unidad y diversidad política, económica, social y cultural, de los 600 millones de habitantes de América Latina y el Caribe. El diálogo respetuoso entre todos los países en cuanto al desarrollo social, educación, desarme nuclear, agricultura familiar, cultura, finanzas, energía y medio ambiente, fructifica con posiciones que se reflejan en los organismos multilaterales en que se debate y acuerda sobre tales temas. Ver:http://www.sela.org/celac/quienes-somos/que-es-la-celac/

Por mandato de Jefes de Estado y Gobierno, la CELAC se constituye en la voz unificada de la región en temas de consenso; es el único interlocutor que puede promover y proyectar una voz concertada de América Latina y el Caribe en la discusión de grandes temas globales, con el objetivo de buscar una mejor inserción y proyección de la región en el ámbito internacional.

Por su lado, desde 1990 el Foro de Sao Paulo (FSP) reúne a organizaciones de izquierda latinoamericanas, para debatir sobre la realidad política de la región y buscar acuerdos sobre cómo enfrentarla; viene trabajando en la confección de un Programa político que, a partir de acuerdos generales entre grupos y honrando las especificidades de cada país, pueda ser orientador en la lucha contra el imperio.        

Luego de trabajo intenso, debates y acuerdos parciales, se creo un documento -en proceso de elaboración aún- que tiene enorme importancia en la coyuntura política que enfrentamos. En enero (2017) en el Grupo de Trabajo del FSP en Nicaragua, se conoció públicamente el documento, a fin de darlo al conjunto de fuerzas de izquierda y populares de la región, para que las mismas puedan realizar contribuciones que crean convenientes, para la redacción final. Como parte de este proceso de divulgación, debate y aportes, en Buenos Aires (23-Febr.2017) se recibió el documento “Consenso de Nuestra América”, Proyecciones para un programa político de acuerdos de la izquierda, los partidos y movimientos populares de América Latina y el Caribe. Ver: http://forodesaopaulo.org/consenso-de-nuestra-america/

El documento es “resultado de un conjunto de ideas y conceptos con el objetivo de contribuir al desarrollo de los procesos progresistas y revolucionarios en las diversas regiones y países de América Latina y el Caribe. A la fecha es ya un documento colectivo de partidos y organizaciones del subcontinente –en el caso mexicano aún es escasa la participación-. El nombre hace referencia a una unidad tanto declarativa, como en torno a un programa y a una práctica política.

El Consenso se basó en un documento presentado por el Partido Comunista de Cuba, cuenta con respaldo de organizaciones miembros del FSP y continuamente recibe apoyo de otras fuerzas, organizaciones, movimientos sociales, siendo asumido como tal por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega y el de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro. Sus capítulos abordan temas cruciales como: Valores y principios que nos unen; La realidad que queremos transformar; Lineamientos estratégicos ¿Qué hacer? y El instrumento político para el cambio, en ellos hay análisis y propuestas en común, para las fuerzas de izquierda y progresistas de la región.

Se destaca en otro punto: “Este programa encarna el ideal de transformación de nuestras sociedades, más allá de singularidades y especificidades propias de cada país y de diferencias ideológicas entre las organizaciones políticas y sociales convocadas. Por el alcance de sus propósitos, será medular su papel movilizador, no sólo de fuerzas y organizaciones del Foro de Sao Paulo, sino de aquellos movimientos políticos que pueden y deben contribuir a esta lucha”. Convocatoria amplia, que abarca aspectos económicos, sociales y políticos, que hacen de este documento, herramienta de militancia, al “convertirle en instrumento de debate y acción política, divulgándolo y sometiéndolo al enriquecimiento con nuestras bases políticas y con los movimientos sociales”. Representa importante avance para fuerzas de izquierda y progresistas de la Región, aporte a la cimentación y fortalecimiento de proyectos emancipadores, convencidos de que la liberación de nuestros pueblos, solo será posible en una lucha conjunta contra el imperialismo y sus manifestaciones externas e internas, en cada uno de nuestros países, en el marco del internacionalismo revolucionario, nacido en la COPPPAL y fortalecido en los organismos que vienen surgiendo en los últimos 35 años.  (Continuará).

viernes, 24 de febrero de 2017

México y Estados Unidos: Distintos orígenes históricos en un mismo hábitat.

En los hechos, los norteamericanos y los mexicanos con distintos orígenes históricos, están situados por una larguísima historia de varios siglos, en un mismo hábitat. 
La convivencia geográfica trae convivencia económica, cultural, política y esto es lo que ha existido entre Estados Unidos y México; y otra es la incomunicación y hostilidad, principalmente en este terreno de la política y de la economía. 
Si queremos realmente contribuir a la convivencia pacífica, respetuosa y fructuosa entre las dos naciones, tenemos que conocernos más a fondo, mucho más allá de la anécdota, del lugar común, del estereotipo, fuertemente influido por las pasiones, por los resquemores naturales de la historia y por las tendencias del orden ideológico y político.  
A veces se advierte que algunos funcionarios norteamericanos se ponen nerviosos cuando se les recuerda los motivos de agravio que México tiene con Estados Unidosun poeta británico dijo “mientras no termine mi cruel relato, por dentro arderá mi corazón”. El pueblo de México tiene un cruel relato dentro, que incluso sigue estremeciendo la conciencia de muchos mexicanos, y los norteamericanos que también en el pasado tuvieron su cruel relato y que pueden volverlo a tener, deberían comprender esta operación psicológica de la catarsis, que consiste muchas veces en la confesión o narración de lo que aún no ha pasado. La repetición cansada y monótona de los agravios, penas y luchas del pasado, no son un buen procedimiento curativo, pero tampoco se puede pedir que simplemente se olvide, no se puede decir esto se olvida, esto no se toca. Es bueno que se acabe la guerra de las palabras, pero la solución a fondo es que se acaben las hostilidades reales para que no haya lugar a la guerra de las palabras. 
Los Estados Unidos se formaron como una tierra prometida de perseguidos en Europa, de migrantes en busca del pan, de la libertad y de los grandes espacios para desarrollar la vida social; y a través de toda la historia de Estados Unidos hasta el presente, ese sueño se ha manifestado. ¿Pero qué ha pasado, que este sueño ha sido interferido por una realidad tremenda, que es la de expansión del espíritu de poder de las fuerzas dominantes de Estados Unidos en el terreno de la economía y de la política, quienes han quebrantado el sueño norteamericano, quienes los han enturbiado?  
Los americanos fueron los primeros revolucionarios del mundo moderno; ellos influyeron fuertemente para que se levantara la Revolución Francesa, ellos hicieron una declaración de independencia que anticipaba los derechos del hombre, ellos influyeron positivamente en las revoluciones latinoamericanas por la libertad, por la independencia. 
El aliento a las revoluciones liberales de América Latina, vio fundamentalmentemás que de Europaa Estados Unidos, en algunos casos. Nuestros liberales miraban más que a Francia, a Estados Unidos. El historiador británico Arnold J. Toynbeedijo: los grandes negocios, la ambición de dominio de grandes zonas, han dejado atrás el espíritu revolucionario de los Estados Unidos y los exhortó -esto fue por el año de 1960 en una conferencia que dio-, señores, amigos de Estados Unidos, -les dice-, después de la revolución norteamericana se han levantado otras revoluciones, y esas revoluciones nuevas, principalmente la socialista, ha entrado en competencia con ustedes para arrebatarle la simpatía de los pueblos del mundo, ustedes están entrando en choque con las revoluciones del mundo, ustedes están enajenando la simpatía de los pueblos del mundo. 
Toda revolución surgida en América Latina desde la Revolución Mexicana de 1910, fue enfrentada por Estados Unidos, con muchas razones. Para que no se diga que padecemos de lo contario de la amnesia, es decir, de excesiva memoria, porque tal vez lo del siglo XIX lo pudiéramos un poco pasar a segundo términopero lo del siglo XX nos ha hecho pensar en la historia, en que todavía en 1914, Veracruz fue ocupada por las tropas norteamericanas. 
Sombra que creo hay que remover, pero no con palabras, con hechos, quizás esto ha perturbado el sueño norteamericano, que si existe, y estas son las sombras que hay que remover, pero no solamente con palabras, con hechos, es injusta, la imagen, la excesiva leyenda negra de los latinoamericanos respecto a Estados UnidosLa imagen que hemos forjado nosotros al calor de nuestros resentimientos, hay que cambiar la imagen, pero hay que cambiarla no solamente con explicaciones, sino procurando modificar la realidad del curso de la historia. 
Nosotros los mexicanos y no de una minoría, intelectual o política del país, sino del gran pueblo mexicano, padecemos algo terrible respecto a Estados Unidos, y eso se llama confusión de sentimientos. Y una pregunta, ¿Por qué? Por qué en el trasiego de nuestras poblaciones que es histórico, no hay, quizá, dos pueblos de la tierra que tengan un tránsito tan intenso de uno a otro lado en los dos sentidos, ni en el tráfico tan intenso de toda clase de valores comerciales, culturales, políticos, en ese tránsito que nos debió enseñar a convivir en el entendimiento, hemos comercializado con cosas, pero no nos hemos fundido, cultural, espiritualmente. 
Todos los días. Hay cientos de miles de norteamericanos en los pueblos, las ciudades, los valles, las montañas de México, el norteamericano turista, estudiante, visitante, por cualquier motivo forma parte ya de la vida de México. Y cientos de miles de mexicanos, han ido año tras año a Estados Unidos en busca de trabajo, de servicios o de visita, , pero no solamente en busca de trabajo, también en busca de anchos espacios. ¿Y cómo vive el mexicano en Estados Unidos? A veces bien tratado y muchas mal hallado, siempre provisionalmente, y aunque pasen años de residencia no llega por dobles razones a arraigarse totalmente en la Tierra norteamericana, hay una confusión de sentimientos, porque es ambigua esta convivencia, porque no han sido abiertos los canales de entendimiento a fondo, porque los agravios no han sido explicados como la historia lo demuestra, así ésta solamente puede lograse compartiendo intereses que lleguen a ser comunes, desarrollando las conciencias, mitigando las diferencias, eliminando las injusticias, buscando realmente una zona de convivencia a fondo. Me parece que esta debe ser la obra de nuestra nueva historia.  
Creo que todo norteamericano consiente, puede estar de acuerdo en que en el mundo moderno los conflictos sociales e internacionales no se plantean en simples términos cuantitativos, de quién es más fuerte y quién va a dominar a quien, si los poderes dominantes norteamericanos se plantean la perspectiva de llevar adelante la dominación irrestricta de los pueblos de América Latina, y en ese caso el de México, van a sembrar de conflictos tremendos el porvenir. Si las fuerzas dirigentes de México llegaran a ser tan inconscientesque no viera la necesidad de establecer una convivencia sensata y amistosa con la nación norteamericana, y se plantearan una política anacrónica, de simples reacciones emocionales y de luchas frontales, esos dirigentes estarían comprometiendo gravísimamente la paz y la cohesión de la nación mexicana. 
No por ánimo blando, sino con sentido realista debemos entender la necesidad de fraguar una verdadera convivencia, para lo cual, contrariamente a lo que se piensa por una observación ligera, hay muchos antecedentes en nuestra historia. Los pueblos de México y de Estados Unidos, han cooperado también muchas veces y en muchas fases, y ha habido norteamericanos ilustres con poder intelectual y con poder político que han comprendido esta verdad de que es necesario vivir en paz y en amistad con México, la leyenda negra y maniqueísta sobre Estados Unidos, no partió solo de Rodó, también contribuyeron a llevar adelante estudiosos norteamericanos como los que escribieron la diplomacia del dólar y la expansión territorial de Estados Unidos a costa de América Latina. 
Estados Unidos no es un todo negro y reaccionario, hay que entenderlo, no son una nación de puros materialistas utilitaristas, la nación norteamericana y la cultura que se ha forjado en Estados Unidos, son de lo más luminoso de la historia humana. 
Quien creyera que Estados Unidos es un solo país de comerciantes, traficantes, monopolista, estaría cometiendo una aberración del conocimientoEstados Unidos, también es el país de Poe, de Whitman, de TheodoreDreiser, de William Faulkner de cientos de escritores de lo más avanzados y progresistas del mundo moderno. 
México, amigos norteamericanos, no es un pequeño país de mexicanos sucios y perezososLos norteamericanos empezaron a interesarse más por México desde que supieron que aquí habían enormes yacimientos de petróleo, pero en los últimos decenios, hay también enormes yacimientos de masas humanas que están formando una gran nación, y no hay que tomar a México solamente como un país proveedor de petróleo, de metales, cereales o de hortalizashay que tomar a México como una nación humana, con una gran historia, con una gran cultura y con todos los derechos a participar en el concierto mundial. 
El pueblo norteamericano está creciendo en conciencia también, tiene experiencia, la idiosincrasia de los pueblos no permanece quieta, por eso son muy sospechosos esos esquemas del carácter del norteamericano y del carácter del mexicano. Han cambiado las cosas y van a cambiar, frente a esa perspectiva tenemos que situarnos.  
Recordemos a un gran embajador de Estados Unidos en México, Joseph Daniells, quien llegó a México rodeado de la hostilidad, el resentimiento de los mexicanos, porque había sido secretario de marina, quien dio la orden de la invasión de Veracruz, pero que el gobierno lo custodió desde que entró por Laredo, para cuidar su vida. Nueve años después, el señor Daniells salió de México con la simpatía y gratitud del pueblo mexicano, y en su discurso de despedida dijo: Al despedirme con pena, de un país en que la señora de Daniells y yo, hemos sido tan felices, solo puedo decir que siempre conservaremos grata memoria de México, de su pueblo, de sus ideales, de su arte, de su carácter y de su noble belleza, como de un segundo hogar. La esencia de la casa propia, es un lugar en donde la piedra angular del lugar está llena de comprensión, quieta y pacífica, de simpatía, tolerantes y gentil, de cariño generoso. Cualidades características de su historia.