martes, 20 de diciembre de 2016

La nave va. Crisis política y amenaza bélica.

Por Raúl Moreno Wonchee

Crisis política de alto riesgo la de la superpotencia hoy disfrazada de república bananera. De altísimo riesgo no sólo para EU sino para el mundo entero. Crisis mayúscula porque su bendita democracia sirve para maldita la cosa a la hora de las consecuencias de sus históricas (¿o pírricas?) victorias de entre siglos que le permitieron cancelar en su favor los acuerdos de la guerra fría y esgrimir la engañifa del fin de la historia y de las ideologías para instaurar el pensamiento único. Incapaz de gestionar su hegemonía acudió, desde el viejo Bush, a la fórmula envenenada del choque de civilizaciones con sus bárbaras consecuencias antiinmigrantes y su atroz secuela de guerras regionales y terrorismo global donde naufragó Obama. Y que encontró su némesis en el inefable Trump, a quien un alarde de pornografía política lo señaló como producto de un ayuntamiento adúltero con los rusos. ¡Hijo de Putin! corea la vieja Europa amenazada con la orfandad militar por el republicano repostulante de la utopía aislacionista. El presidente Obama, el gobernante más poderoso y sagaz de la Tierra según sus epígonos, fue el niño despojado de su mamila por la tecnología informática de la autoritaria y atrasada Rusia en el momento en que la eucaristía electoral convertía los votos en poder político.  Pero la zafiedad suele ser la peor y más perversa cara de la perfidia: esa imposible injerencia es invocada para sustituir la decadente democraciaamericana por la amenaza de una inminente guerra con Rusia cuyas dimensiones y consecuencias son imprevisibles. Feliz Navidad y paz en la Tierra a los hombres (y a las mujeres, por supuesto) de buena voluntad.

Desafíos para la democracia Latinoamericana y Caribeña. 3ª Parte (última).

Por Víctor Manuel Barceló R.

Vimos condiciones en que dos países del continente americano vienen afrontando y venciendo acechanzas de los imperios, en particular el inscrito en el norte de tal continente. Sus empeños se centran en atender requerimientos de sus pobladores, aplicando políticas públicas que se corresponden con el fortalecimiento de su soberanía, mediante la libertad de sus ciudadanos basada en el logro de sus requerimientos elementales para la vida, a través de una distribución del ingreso en ruta a la igualdad de posibilidades de crecimiento personal y colectivo. Se trata de un hecho logrado por más de 50 años en Cuba y por arriba de diez en Bolivia.

Otros países también incursionan con éxito en crecer en una democracia como poder del pueblo, con éxitos parciales, mediatizados tras golpes de estado blando (Argentina y Brasil) para volverles de tajo a la férula de EU. Misma situación se cumple con grandes esfuerzos y resultados disímbolos, en otras naciones de Sudamérica y el Caribe, ante el embate combinado de sus oligarquías pro imperialistas en estrecha coordinación y comando de capitales transnacionales, que están poniendo al borde de una guerra civil a Venezuela y acosan sin descanso a El Salvador y Nicaragua, entre otros.

La mayoría de gobiernos de la región, evocan  la democracia sin construir nada en torno a sus valores y principios, pisoteándola algunos, dejando espacio cívico limitado a sus pobladores. Dicho ámbito puede ser de uso universal, en tanto lo que allí ocurra no lastime determinaciones unilaterales de sus gobiernos, apuntalados por congresos integrados a modo, incapaces de aplicar el mandato popular –generalmente votado en elecciones “libres”-.

Altera la visión objetiva de los hechos, la compra fraudulenta del voto camaral a favor de propuestas oficiales, en que incurren “representantes populares”. Estas se encausan a dar legalidad a la apertura de mercados internos a intereses externos, tanto por la vía de la exploración-explotación de recursos del suelo y subsuelo, como en el aprovechamiento de la mano de obra barata –en veces semi esclava- para el ensamble de diversos bienes de uso (automóviles, camiones, línea blanca, alimentación y otros) y el establecimiento de cientos de sucursales de compañías transnacionales vendedoras de artículos en general, que llevan al cierre de pequeños esfuerzos nacionales para colocar en el mercado producción nacional en cada uno de nuestros países. De allí que hablar de democracia en un sistema como el que vivimos, es esperar que se cumplan sus postulados “para las calendas griegas”. 

Tales circunstancias, repetidas en casi todos los países, llevan a señalar que la democracia gravita en torno a un principio inexorable de indeterminación, producto de la incapacidad de los pueblos y sus gobiernos para darle ruta y destino a la vida nacional. Esta se mueve gravemente influenciada por un sentido de raza que, en tanto sea considerada en los niveles oficiales, dificultará cualquier empeño por una igualdad como la lograda en Bolivia. ¿Hasta cuándo nuestros pueblos permitirán tales desatinos?

La organización social que participa en política, salvo excepciones en cada país, está más preocupada por obtener canonjías, beneficios económicos y perspectivas de ascenso, que por cumplir lo comprometido en campaña, levantando expectativas falseadas en los ciudadanos. Forman congresos a modo de los gobiernos en turno, buscan el personal enriquecimiento rápido, mediante la entrega de recursos naturales a capitales extranjeros con pérdida total de su conciencia, identidad y ciudadanía.

La ruta para el cambio de rumbo -lo hemos señalado en múltiples ocasiones- se mueve en dos sentidos: al interior de cada país para definir estrategias para el rescate de la soberanía y sus consecuencias positivas en la vida de los pobladores. Por otro lado, en la conjugación de esfuerzos soberanos, dentro de los organismos regionales construidos para tales fines.

La historia alinea por la unidad latinoamericana y caribeña, con un repunte formidable en la última década. Organismos creados por la determinación global impulsada por gobiernos progresistas de la Región, llevaron a crear, desde el Congreso Anfictiónico de Panamá (1826) hasta las organizaciones integradoras de Latinoamérica y el Caribe: Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA); Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la gran aglutinadora de sueños, intereses y posturas convergentes de gobiernos y pueblos del subcontinente.    

Para que lo multilateral avance y logre posiciones convenientes a nuestros pueblos, en todos los organismos económicos, financieros, educativos y sociales, requiere de la conformación de criterios sólidos y bien soportados, a desarrollar en cada nación de la Región.

En su propuesta demócrata radical Chantal Mouffe (1943) gestiona entender por “política” al acumulado de prácticas que corresponden a la actividad política tradicional, en tanto “lo político” se referiría al modo en que se establece la sociedad. Pero su interpretación tiene otros enfoques que conciben lo político como espacio de libertad y debate público, otros lo suponen ámbito de poder, discrepancia y antagonismo. Mouffe seincluirá entre quienes defienden la última faceta: “Concibo “lo político” como la dimensión de antagonismo constitutiva de sociedades humanas, en tanto que entiendo a “la política” como el conjunto de prácticas e instituciones, a través de las que se crea un específico orden que organiza la coexistencia humana en el contexto de la conflictividad derivada de lo político”. Ver:http://www.webdianoia.com/contemporanea/mouffe/mouffe_lopolitico.htm

Tales consideraciones vienen al caso para insistir en la necesidad de una tarea muy puntual y de alta precisión para definir, primero, que desean las poblaciones organizadas por gremios, pueblos o comunidades y en su base, construir las políticas públicas correspondientes que tiendan a dar respuesta a las demandas ciudadanas, ajustadas por las posibilidades reales de atención en cuanto recursos, intereses a equilibrar y consecuencias posibles, en el antagonismo que encierra una tarea social.

Se corrobora que satisfacer las crecientes demandas de la población, en sus diversos estratos, se vuelve más difícil en tanto los gobiernos decidan ceñirse al contexto posterior al auge de hace pocos años. El cambio de posibilidades económico-financieras para atender la demanda poblacional en educación, salud, vivienda y otros requerimientos del bienestar, que estaban siendo atendidos con resultados notables, sobre todo en los países con gobiernos progresistas, dieron un vuelco en el apoyo que tales grupos otorgaban a sus gobiernos, al detenerse el flujo de recursos a los programas de apoyo a los vulnerables y otros que recibían trato preferencial.

La transformación fue tan rápida que los gobiernos mostraron dificultades para ponerse al día y responder a estas demandas. Tal situación fue aprovechada por la oposición pro imperialista, que utilizó ofertas engañosas de atender demandas, en tanto lograran el poder (Argentina). Pero tal cosa no ocurre a varios meses de la falsedad que atrajo a núcleos humanos que, con “mentalidad de rebaño”, apoyaron con su voto, tras mínimas recompensas y en espera de restablecer el apoyo obtenido del gobierno progresista, lo que por supuesto, no ocurrió con el gobierno de derecha.

Hoy pueblos de Argentina y Brasil –tras el golpe blando de Estado- se debaten en nueva etapa de pobreza e incertidumbre ante el porvenir. La transparencia y rendición de cuentas son fundamentales para mantener la credibilidad de los gobiernos y contener a la población y  a los mercados. Tales situaciones no se dan, la podredumbre abate a tales gobiernos, en que algunos de sus personeros son acusados de peculado comprobado.

En esas condiciones habrá de trabajarse país a país, para construir estrategias de acción involucrando partidos, grupos, comunidades y gremios dispuestos a retomar el control de su destino, en algunos casos y construirlo en otros. Aprovechemos la incertidumbre creada en el imperio al norte de nuestros países y mostremos que los pueblos latinoamericanos y caribeños, somos capaces de salir adelante con la riqueza que poseemos –documentada en anteriores entregas- encarrilando a nuestros gobiernos –ahora o en el inmediato futuro- para ser impulsores de un cambio de rumbo en la Región. Desaprovechar la oportunidad que nos abre la nueva presidencia imperial en manos del Sr. Trump, con sus posturas anti neoliberalismo, que por supuesto pretende jalonar para un imperialismo-totalitarista, sería una imperdonable falla histórica.

México –como la mayoría de naciones de la Región- tiene condiciones y cuadros formados para apuntalar acciones de rescate de la economía hacia caminos de sustentabilidad. El slogan de que un pueblo educado en la excelencia es base para un futuro promisorio, es realidad incuestionable. Invertir en las personas, sus pueblos y comunidades será paso formidable
para recuperar las conquistas sociales y vencer la desigualdad endémica que nos aqueja. Se debe hacer mayor énfasis en el desarrollo de capacidades y la remoción de obstáculos a la actividad económica, resolviendo el asunto de la infraestructura inadecuada, leyes laborales decadentes y financiamiento inflexible, que detienen el crecimiento de la pequeña y mediana empresas sociales y privadas. Desarrollando una estrategia integral  recuperaremos el comando hacia el interior, se fortalecerá una nueva incursión hacia lo externo, del brazo con las naciones que en el continente vayan mostrando el músculo suficiente para una acción conjunta por un nuevo orden económico, político, educativo y social, de corte planetario.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Desafíos para la democracia Latinoamericana y Caribeña. 2ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

                                                            A Rogelio Oliver Hernández
                                                                      Colega y gran amigo.
                                                       Guía y conductor de juventudes.
                                                                               In Memorian

Decíamos que dependerá de las acciones en cada país para fortalecer sus mercados internos y desarrollar la capacidad para afrontar desafíos macroeconómicos y de toda la Región en su conjunto, para que se reflejen los resultados, en mejores condiciones de vida para sus habitantes. 

Nos preguntamos también, ¿Qué se viene pensando para que esto acurra? La respuesta es amplia y requiere aprovechar la coyuntura planteada por el nuevo gobierno estadounidense, que en el fondo pretende ir a otras formas de globalización, sin abandonarla, pero con mecanismos que retornen la fuerza perdida al imperio, superando al “Consenso de Washington” y echando por el suelo mucho del neoliberalismo vigente. La búsqueda de un imperialismo superior, totalitario, parece ser la meta a lograr.

Las oportunidades, por tanto, se abren a nivel planetario. Serán los países poderosos por su lado y los emergentes y pobres por el suyo, quienes busquen rutas, apoyadas en las fortalezas logradas en sus naciones, con nuevas actitudes ante las áreas de oportunidad que están allí hace tiempo. Será conformar un nuevo orden internacional en todas sus facetas.

Los organismos multilaterales están acordes con que en Latinoamérica y el Caribe, los mercados internos no están ni plenamente conformados ni cuentan con una demanda  interna suficiente para favorecer su crecimiento e impulsar el desarrollo sustentable y sostenible, única vía posible para mantener a la especie humana y a todos los seres vivos en nuestro Planeta. 

No más avances colgados de los recursos naturales de exportación –sin desecharlos del todo- después de la experiencia pasada en, incluso gobiernos progresistas, resolvieron buena parte de la miseria y pobreza de sus pobladores, en base al uso social de lo obtenido por los altos precios de los comodities, que fueron otra ensoñación de la dependencia, al no utilizarlos en el fortalecimiento de la producción interna para dar solidez a sus mercados.

Hay necesidad de atender a la demanda externa, incluso ampliarla; pero sin mantener las economías de los países de la Región para la extracción y producción hacia la exportación. Una planeación adecuada puede dar rutas para avanzar en la atención de requerimientos de la población local y regional y tener producción destinada a la exportación, pero de bienes logrados con capitales e intereses nacionales. Fuera falacias como la industria automotriz que ensambla y vende casi todo al exterior o las empresas transnacionales que colocan productos extranjeros en el mercado, en detrimento de producciones nacionales que, con el impulso de una buena venta, pueden ofrecer mejores y más sanos artículos, tanto alimenticios como para otros fines. Así se conformaría el camino a la economía sustentable y sostenible.

Muchos países ven ilusoriamente sus nexos económicos internacionales como “fuente potencial de crecimiento estable”. Puede serlo en la coyuntura, pero nada más. El impacto negativo de la caída en precios y reducción del consumo de diversos comodities que exporta la Región, es suficiente para comprender que esa “fórmula mágica” neoliberal, ha fenecido. Crucial será complementar la integración regional bajo normas que respondan a intereses nacionales y su sumatoria regional y así lograr un ambiente propio en todos los órdenes de la vida para de allí partir a una integración a nivel mundial, que propicie la paz.

Invertir en los seres humanos será crucial al impulsar transformaciones políticas, económicas y sociales que América Latina y el Caribe requieren. En la última década, millones de personas salieron de la pobreza debido al uso de recursos producto de la exportación que se realizaron, aprovechando el boom de precios existente y reformas a muchas estrategias internas. Pero ese esfuerzo, meritorio y de resultados apreciables en el bienestar de la población, no alteró la esencia de la estructura neoliberal implantada por los órganos de préstamo y coacción (FMI, Banco Mundial y BID). Los programas sociales, facilitados por una política fiscal adecuada, cooperaron a contener la pobreza, pero no dieron pautas firmes para su solución.

Otra será la ruta si queremos construir ese Nuevo Orden Internacional que resuelva la difícil situación de buena parte de la humanidad. Hannah Arendt (Hannover, 14-Oct.-1906; Nueva York, 4-Dic.-1975) habla del poder político como fin en sí mismo, expresión del empeño por la libertad y lo novedoso que presenta la comunidad política. El lugar –dice- del poder es el de los ciudadanos cuando se agrupan y actúan ordenadamente. Esto sucumbe al dispersarse y queda liquidada, cuando se amparan en el liberalismo egoísta.

Para la autora el totalitarismo pretende aplicar las leyes de la naturaleza o de la historia a la especie humana, saliendo de la voluntad arbitraria o caprichosa, sin ley, que es rasgo de la tiranía. La dominación total busca abolir diferencias entre privado y público, anulando el sentido de la política, lo que problematiza la aparición y creación de la identidad. El medio del que se sirve para lograr su objetivo es la destrucción de la pluralidad de modo gradual. 1º se niegan derechos a algunos colectivos y luego se destruye la persona moral, viciando la solidaridad humana, para terminar negando identidad propia en los campos de concentración. En ellos los seres humanos son confinados en su soledad y proscritos en el olvido. Por ello –afirma Arendt- la comprensión de este acontecimiento requiere renovar la teoría política: es la experiencia del mal radical: todo es posible y los seres humanos son superfluos.

La pensadora hebrea considera fundamental investigar orígenes de este suceso que asola Europa, concluyendo que en sus raíces está el antisemitismo y el imperialismo. Podría entenderse que el imperialismo se expresó como totalitarismo, entre otras formas, en el antisemitismo. El totalitarismo no busca dominar a los hombres, sino hacerlos superfluos, no soporta imprevisibilidad ni creatividad. Es una ideología que usa el terror, para eliminar la pluralidad, causando aislamiento y soledad: destruyendo la esfera política de la vida humana y desapareciendo la vida privada. Ser superfluo es no pertenecer en absoluto al mundo. Frente al totalitarismo, anhela Arendt el arranque del espacio de aparición, asegurado por la natalidad, ya que “con cada nacimiento nace un nuevo comienzo, surge a la existencia potencialmente un nuevo mundo”. Ver: http://www.philosophica.info/voces/arendt/Arendt.html  

Interesante el pensamiento de una mujer que sufrió penurias en la 2ª Guerra Mundial –siendo judía-alemana- que puede darnos una luz más en el largo camino de la recomposición de nuestras democracias latinas. Estas nacieron en teoría como poder del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, pero en la práctica se da mucho de lo que Arendt señala. Definitivamente solo los colectivos organizados –pueblos indígenas, campesinos, obreros, estudiantes, maestros y otros- quienes tienen planteamientos muy puntuales que trascienden los requerimientos de sus comunidades o gremios, ofrecen alternativas dignas de consideración para una ideología propia en la Región, capaz de enfrentar embates de la globalización y sus agentes, las transnacionales, sean estas financieras, productoras o comercializadoras.  

Los agrupamientos mencionados y varios más, interactúan para dar fortaleza a la búsqueda de soluciones, algunas ancestrales como el caso de los pueblos indígenas, que a pesar de ser originarios en sus lugares de asentamiento, son víctimas de acoso por transnacionales coludidas con gobiernos, “comprando” a precios irrisorios sus tierras para socavarlas en busca de diversos minerales o hidrocarburos, cometiendo robo de riqueza a esas comunidades y al país o región, además de ataque artero al hábitat, destruyendo el medio ambiente con las consecuencias ampliamente documentadas y conocidas planetariamente.    

Por diferentes caminos, dos países en la Región muestran como enfrentaron con notable éxito, presiones de los imperios y sus puntas de lanza, las transnacionales. Hemos trabajado sus sistemas y visto resultados notables en beneficio de sus pueblos. Hablamos de Bolivia y Cuba. El segundo afrontando presión económica sin precedentes en el Planeta, por más de cincuenta años y a pesar de ello logrando los más altos niveles de educación y salud preventiva y de especialización. La Isla es ejemplo de acciones coordinadas internamente con la participación activa de las organizaciones de sus habitantes, que en medio de graves vicisitudes integran un sistema de vida, que se ajusta según los requerimientos del momento y seguramente lo continuará haciendo, sin perder el fondo de su socialismo suigéneris, que es ejemplo de paciencia, tenacidad y valor social. Ver: http://www.alainet.org/es/articulo/173238

Por su lado el Estado Plurinacional de Bolivia, bajo la presidencia de Evo Morales (2005), adquiere identidad en todas las acciones de gobierno, utilizando recursos que iban a sueldos y administración para una gigantesca campaña de alfabetización en español, aymara, quechua y guaraní con gran éxito. Aplica principios de rescate de la propiedad, posesión y control total y absoluto de los hidrocarburos y una reforma agraria para entregar títulos de propiedad de tierras estatales a campesinos pobres, en particular indígenas y a largo plazo nacionalizar latifundios para su redistribución. Su crecimiento económico se mueve entre 5 y 7% anual, alternando el fortalecimiento del papel del Estado con la economía de mercado. 

En enero del 2009  celebra un referéndum, donde se eligieron 255 integrantes de una Asamblea Constituyente encargada de redactar una  nueva Constitución Política del Estado. Tal Constitución redefine concepción del Estado y concepto de ciudadanía, desde la lógica plurinacional, multicultural y comunitaria. Se combina el desarrollo de derechos, deberes y garantías liberales, con demandas indígenas de corte popular, que quedan enmarcadas en una nueva conformación jurídico-institucional. Se da forma a un Estado interventor, protector de los recursos naturales, de bienestar, inclusivo en cuanto incorpora formas y prácticas de los pueblos y naciones originarios institucionalmente, constituyéndose como herramienta para el desarrollo equitativo, soberano y sustentable. Los resultados están como los de Cuba, a la vista de todos. (Continuará) 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Desafíos para la democracia Latinoamericana-Caribeña. 1ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

Hemos visto como se fue construyendo y deconstruyendo la democracia. De aquello que griegos y romanos armaron a lo que vivimos actualmente, hay profundas diferencias. Un candidato es electo por el pueblo  (Clinton) -más de dos millones de votos de diferencia a su favor- su contrincante es apoyado por los “votos electorales” (Trump) y ahora es presidente electo de E. U. Gama amplia de formas “democráticas” existen. Ver:https://www.google.com.mx/webhp?sourceid=chrome-instant&ion=1&espv=2&ie=UTF-8#q=La+democracia+por+V%C3%ADctor+Manuel+Barcel%C3%B3+R

Después de la definición liberal moderna, la democracia muestra rostro indeterminable. Nos deja la posibilidad de otorgarle amplitud para adjudicarle, a sus concepciones de libertad, pluralidad y diversidad, exteriorizadas por quienes se admiten como cabezas del poder político y sin aclararlo, organizan a su antojo luchas contra formas de poder parcial o concepciones divergentes, contrarias a sus intereses de clase o grupo. 

El ámbito de la democracia sería donde se expresa la acción creadora del poder político del pueblo que cuestiona valores liberales, ante demandas no saciadas de individuos, grupos y comunidades que pugnan por la igualdad, siendo reacios a la idea de libertad sin igualdad, manteniendo en la esfera de la política -a veces de manera violenta- la tirantez entre libertad e igualdad.

La incertidumbre en que se mueve la democracia, abre puertas a diversas alternativas totalitarias, que pretenden inyectar disciplina –con formas jurídicas de aplicación general- en asuntos o cuestiones sociales que se apoyan en libertades –de manifestación, expresión, imprenta y otras- consideradas excedidas en su uso por lo que pueden llevarnos al caos. Los entendimientos de la democracia, fundamentalmente: concepto y práctica política, poder del individuos en sociedad, expresiones sociales en relación a la praxis gubernamental, son terreno de incertidumbre. Allí se considera como definición cierta, el malestar ante la representación de democracia como procedimiento en acción, dentro del Estado neoliberal inducido. 

Por ello la crítica a la democracia liberal representativa se funda en el alejamiento de los ciudadanos en calidad de actores  en el poder político. La democracia madura, que aún se considera como poder del pueblo para el pueblo y por el pueblo, dejó al pueblo sin poder. Pero no puede matar la aspiración de organizaciones sociales por llegar al ejercicio directo de una forma vigorosa de poder político. Si tal cosa no ocurre, si encontramos a la sociedad desprovista de poder, entonces ¿qué significado asiste hoy a la democracia como idea y práctica política?. Su ejercicio entra más en el terreno del control oligárquico represivo, con las consecuencias conocidas. 

El problema en torno a la democracia nos lleva a buscar caminos alternos, a fin de obtener certezas de igualdad ante los grandes problemas nacionales, aún cuando tengamos que trabajar en la práctica con modelos de ajuste progresivo, que vayan encontrando lo esencial y avanzar a lo básico, en cuanto a la atención de las necesidades nacionales. El conjunto de esos modelos nacionales –integrados por submodelos locales- permitirían conformar caminos ciertos al desarrollo de regiones como la Latinoamericana-Caribeña, intensamente ligada por razones históricas de origen, contratiempos y esperanzas. De allí la persistencia ante presiones externas, para constituir y sostener –aún con posiciones ideológico-políticas diversas- los organismos regionales ampliamente conocidos y exitosos como: La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), MERCOSUR y otros, en que se debaten las condiciones de la Región en sus aspectos económicos, políticos y sociales.

La economía latinoamericana experimenta crecimiento, debido a su mercado interno, a la exportación de commodities (hidrocarburos, alimentos y minerales) y a la concentración de bienes y servicios. Ello logra aumentos del consumo de sus habitantes, que impulsa su calidad de vida en la mayoría de países, aunque no a los niveles necesarios. Se requieren políticas públicas que rescaten al 30 % o más de la población que vive en la pobreza. 

Con variantes en su PIB (alrededor de 7 billones de Dls.) que crece a tasas sustantivas del 2010 al 2013, la Región en su conjunto es 3.ª potencia económica mundial, el mayor productor de alimentos y el 3er productor de energía eléctrica en el Planeta. A partir de los 90s se  producen grandes avances a nivel político, económico y social, con la incursión de gobiernos progresistas en tres de los países mayores y otros con gran presencia. Así se logra desarrollo acelerado en casi todos sus países. La región cuenta con acceso a créditos, menor al de otras regiones (30 %), pero posee sistema financiero estable, con bancos relativamente pequeños, pero bien saneados.

La economía más grande de CELAC es Brasil (PIB, PPA 2.35 billones de Dls. en 2014). A nivel mundial está en el 7.º puesto. Incluido en los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), se afirma que para el 2050 será una de las cinco economías más grandes del mundo, con un PIB nominal de 11.37 billones de dólares y un percápita de 49 759 Dls. anuales. La 2ª  economía regional es México, (PIB (PPA) 1.30 billones de Dls. en 2014). A nivel mundial, México se ubica en la posición 11ª, no está incluida en BRICS, más para el 2050 tendrá un PIB nominal de 9.34 billones de dólares (detrás de Brasil) y un percápita de 63 149 dólares anuales. La 3ra economía es la Argentina, (PIB (PPA) 0.54 billones de Dls. (en 2015), Argentina, ubicada en la posición 16.ª a nivel mundial, es miembro activo del G20 (Grupo de los Veinte) junto con Brasil y México. Este reúne a los países industrializados y emergentes más importantes. Es uno de los principales exportadores de alimentos del mundo y el mayor productor de software de la región.

Colombia es la 4ª  de CELAC según el FMI, con un PIB (PPA) de 0.3.8 billones de dólares (en 2014). Colombia experimenta crecimiento promedio anual de 5.5 % desde 2002. Es integrante de los CIVETS y se convirtió en estrella económica de Sudamérica, con crecimiento económico alto y sostenido y buena reacción frente a la crisis económica de 2008. Según diversas fuentes, la economía colombiana lleva un ritmo de crecimiento del 6 % anual. Su principal exportación es el petróleo, con reservas estimadas en 1506 millones de barriles. La economía de Venezuela es la quinta de la región, con un PIB (PPA) de $567.0 mil millones de Dls. (en 2014). Tiene las reservas de petróleo y gas más grandes del mundo. Hay una baja fuerte en su economía, -4.0 %, debido a una tasa de inflación de 62.2% (2014). La economía que más veloz crece es la Peruana, (7.5 % al año), según el FMI, con un PBI (PPA) de 0,20 billones de dólares (en 2014). En cuanto al IDH (índice de desarrollo humano), todos los países de la región están entre los puestos 45.º (Chile) y 145.º (Haití) entre 158 países, según los datos del 2010. Ver:http://interwp.cepal.org/anuario_estadistico/anuario_2015/en/index.asp  y  http://www.latinamerica.undp.org/content/rblac/es/home/library/human_development/informe-regional-sobre-desarrollo-humano-para-america-latina-y-e.html

El financiamiento de la actividad económica se centra en: Bovespa en São Paulo, la mayor bolsa de valores de América Latina. Edificio de la Bolsa Mexicana de Valores, la segunda más grande de América Latina. El Banco Nación, el más grande de Argentina (que es la tercera mayor economía de América Latina). La crisis económica de Estados Unidos y Europa golpea a las economías de la Región, debido a la amplia dependencia que tienen de ellas. El último gran impacto se dio a finales del 2008, con disminución del comercio mundial y de los flujos de capital, que no se recuperan en su totalidad. La región se contrajo 1.9 % en 2009 reiniciando su crecimiento posteriormente. Es una de las regiones de mayor crecimiento en el mundo. Las entidades que mayormente invierten en ella son: Banco Mundial, Corporación Andina de Fomento, Banco Centroamericano de Integración Económica, Banco de Desarrollo del Caribe, todos ellos con recursos del FMI y otros organismos multilaterales, para realizar proyectos de infraestructura, programas sociales, créditos comerciales y apuntalar la liquidez de los bancos, entre otros usos.

En gran medida dependerá de las acciones internas para el fortalecimiento de sus mercados externos y la capacidad de abordar los desafíos macroeconómicos, el que la región incremente sus resultados, en busca de mejores condiciones de vida para sus habitantes. ¿Qué se viene pensando para que esto acurra? (Continuará)

sábado, 3 de diciembre de 2016

La nave va. Hasta siempre.

Por Raúl Moreno Wonchee

Han ido pasando días de tristeza profunda y azorada. Mientras las hienas intentan en vano destrozar su memoria a dentelladas mediáticas de odio y rencor por haber hecho de Cuba un ejemplo mundial de dignidad, de humanidad completa, su pueblo habló en primera persona: ¡Fidel soy yo! proclamaron miles de miles en honor del Comandante. El inmenso coro se transmutó en sentencia definitoria: Fidel es Cuba y Cuba es Fidel, como lo  atestiguó el medio centenar de dignatarios que en nombre de sus naciones fueron hasta La Habana a condolerse por la inmensa pérdida y a enaltecer la obra del gran revolucionario que al conducir a su pueblo por los senderos de la independencia y la soberanía, dio una contribución mayor a la lucha de la humanidad por la libertad, la igualdad y la fraternidad. Frente al imperio mantuvo incólume la integridad de Cuba y la liberó del analfabetismo, de la ignorancia, del latifundismo, de la insalubridad, de la injusticia, de la miseria, del hambre, de la explotación. Una y la misma lucha por la liberación nacional, la emancipación social y la democracia, no la del dinero que falsifica la voluntad popular, sino de la que nace de la educación, del trabajo, del bienestar social. Democracia revolucionaria, de trabajadores. En la FIL sonó la voz del rector Graue: Fidel fortaleció la identidad latinoamericana; al pie del monumento a Martí el presidente Peña coincidió con el Rector de la UNAM al considerar a Fidel figura emblemática de nuestro siglo XX. Y reafirmó el compromiso de los mexicanos de acompañar a Cuba en su lucha histórica. De Fidel puede decirse lo que Robespierre dijo de Rousseau: el más elocuente y virtuoso de los hombres.