miércoles, 28 de junio de 2017

Latinos: Para que se van o se quedan? 1ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

En un intento de considerable entrega a la investigación, Enrique Martínez Curiel, egresado de la Universidad de Guadalajara, se adentra en la vida de familias que cruzaron la frontera con el imperio y viven allí el crecimiento y desarrollo escolar de sus hijos. A la vez contacta con otras, que quedaron en México y tienen un proceso también de vida familiar y social a observar. La importancia del estudio trasciende por su hondura, las fronteras mexicanas, al involucrarse en este grave asunto de la migración, miles de personas provenientes de Centroamérica y el Caribe, pero también de Sudamérica y otros rumbos del Planeta.      

Su libro: “Los que se van y los que se quedan”. Familia, migración, educación y jóvenes en transición a la adultez, en contextos binacionales. (1) es un arduo empeño por desvelar que ocurre con los niños y adolescentes que acompañan a sus padres, hermanos u otros parientes a la Aventura de buscar un mundo mejor para vivir, atraídos por lo que se expresa en los medios del cada vez menos reconocible “milagro Americano”. Contrasta estos resultados, con lo que ocurre a quienes deciden continuar su periplo vital en su tierra, en este caso Ameca, Jalisco.

Asi, la 2a generación de familias avecindadas en E. U. (California) son su materia de estudio. En su natal Jalisco, analiza a quienes, de esas familias se quedaron en Ameca, pueblo natal de todos. La descripción de la metodología para la investigación, la cuidada construcción del método, la fuente y el acceso a la información, asi como la descripción de las encuestas diseñadas para todos los involucrados (en especial padres e hijos) denotan seriedad y dedicación para lograr un trabajo sólido, que trasciende el deber etnográfico  que se propuso el autor –al menos eso parece, porque no le conozco ni he conversado con él por ningún medio-.

La tarea que se impone, apoyado en estudios previos de connotados investigadores, que sin embargo no llegan hasta donde él logra llegar, le introduce en el conocimiento del contexto socio-cultural y demográfico de Ameca, el impacto de la crisis económica en México y sus efectos en la tarea educativa, culminando en este proceso con un recordatorio histórico de la migración en Ameca, producto de las vicisitudes provocadas por el movimiento revolucionario (1908-23), el reparto agrario y las deportaciones (1924-40), los llamados braceros, que fue una etapa muy especial en la migración, por urgencia de brazos para trabajar en la agricultura y otras actividades en el vecino país (1942-64), para culminar su periplo en la crisis de 1995-2008.
Considera, dentro de sus conclusiones previas, que el Programa Bracero de Ameca “consolidó el proceso migratorio y maduró las redes sociales que habían establecido los migrantes pioneros, logrando que tuvieran una diversidad de opciones de trabajo; mucho de ello se debió a la migración indocumentada y a los que pudieron obtener su residencia legal, ya que estos tenían  más movilidad que la fuerza de trabajo contratada legalmente”. (págs. 128-29) Tal situación “ayudó a una migración familiar cada vez más mayoritaria que favorecería el tránsito y establecimiento de la migración…”.

Apreciaciones que pueden aplicarse al contexto nacional y Regional se anotan en estos considerandos conclusivos: “Las redes sociales establecidas al término del periodo bracero jugaron un papel importante para que la migración amequense siguiera su marcha y pudiera consolidarse en la comunidad de origen una cultura que impulsaría aún más ese flujo migratorio”. Razones de peso se aducen como: “La crisis Agrícola, el estancamiento del salario del obrero azucarero a consecuencia de la caída vertical de la rentabilidad de la industria azucarera nacional (1966-1971), la incapacidad del Sistema económico mexicano de dar ocupación permanente a la creciente población desempleada, junto con la gran oferta de trabajo en Estados Unidos y las devaluaciones del peso mexicano, dieron como resultado un crecimiento significativo de la migración… primordialmente obrera y campesina, factores que representaron el despegue definitivo del flujo migratorio internacional respecto del flujo interno”.    

“Los cambios en las leyes de inmigración y el reforzamiento de la patrulla fronteriza han obligado a obreros y campesinos a establecerse en su comunidad de origen; la migración indocumentada se ha detenido considerablemente” afectando aún más las condiciones de vida, no solo en Jalisco sino en todo el territorio nacional. Esta situación, con variantes de mayor gravedad como el acoso policiaco a los indocumentados, persiste y hace complicado el sostenimiento de esos grupos al interior del territorio estadounidense, siendo motivo de deportaciones masivas y otras amenazas, cotidianamente expresadas por el gobierno de E.U.

La red consular de México se empeña en resguardar los derechos humanos de los migrantes -cualquiera sea su situación migratoria- pero su tarea, de por si ardua e inacabable, precisa de mayores apoyos, de toda índole, por parte de las altas autoridades mexicanas para dar una mayor cobertura a quienes prestan su fuerza de trabajo para el confort estadounidense.

En otro apartado de su interesante investigación, Martínez Curiel se adentra en la vida familiar, cultura de la educación y relaciones paterno familiares, tanto en el lugar de origen como en los residentes en California. En este caso echa mano de herramientas elaboradas, considerando criterios de autores como Alejandro Portes y Rubén G. Rumbaut. Este, en 1997 escribe en International Migration Review, un ensayo relativo al tema “Assimilation and its discontents: Between rhetoric and reality”. Acude el autor a él, como professor de la Universidad de California. Ver: https://scholar.google.com/citations?view_op=view_citation&hl=en&user=laF6r2QAAAAJ&citation_for_view=laF6r2QAAAAJ:5VjbC5aozO0C        

Las conclusiones, presentadas en sendos cuadros estadísticos, que ocupan una buena parte del libro que consta de 339 páginas, dan clara imagen de las diferencias mostradas por quienes emigran y aquellos que se mantienen en su origen. El autor recoge conclusiones de Portes y Rumbaut que encuentran en familias de inmigrantes mexicanos o de otro origen, que los hijos de familias biparentales registran aspiraciones educativas mayores a los de familias monoparentales o sustitutas, de allí que se considere fundamental la presencia de los dos padres biológicos para desarrollar en los hijos aspiraciones positivas. También se aprecia que las familias de estratos sociales bajos, presentan menores aspiraciones que las de estratos medios. Por género, las mujeres tienen mayores aspiraciones para terminar la universidad que los hombres.

Se corroboran consideraciones de la pedagogía que afirma, cuando el trípode de la educación funciona en grande, con una comunicación continua y regular entre padres e hijos, un nivel escolar de los padres por arriba de 12 años de preparación, apuntalados por el docente, con supervisión de los trabajos escolares en casa, apoyo y transmisión en el hogar de la cultura y los valores, las aspiraciones de niños, adolescentes y jóvenes son de mayor nivel. Ver: Barceló́ Rodríguez, V. M. (2013). El Trípode de la Educación. Puebla: El Colegio de Puebla.

Cuando se hacen apreciaciones similares, con instrumentos de investigación preparados especialmente, permiten apreciar como los factores estructurales y de tipo familiar, impactan diferenciadamente en las aspiraciones educativas de los jóvenes y adolescentes que radican en Ameca/Jalisco. Son múltiples los factores que propician e impulsan altas aspiraciones educativas, tantos como los que las bloquean y obstaculizan. Cuentan especialmente el ambiente familiar y la atmosfera emocional tanto como la económica, para que los adolescentes y jóvenes se encausen por rutas de alta preparación escolar. Las aspiraciones se van modelando en base a los niveles de exigencias, libertades, limitaciones, desinterés, compromisos, solidaridad y grado de emotividad que los padres establecen con sus hijos.    

A esa edad los jóvenes están definiendo su identidad y sus intereses y afiliaciones sociales. Elementos clave para prepararse a una vida de adultos exitosos. El bajo rendimiento escolar se asocia con una madre con poca educación  escolar. El estudio de caso que nos ocupa llega a precisar que “el sistema escolar en México elimina a las clases desfavorecidas, muestra de ello son los bajos niveles de rendimiento escolar y, sobre todo de deserción que presentan los adolescentes de las clases populares” (Pág. 203). A partir de ello se abre discusión sobre la crisis del sistema educativo en el país, viendo como juegan los factores estructurales y familiar en el rendimiento escolar. Los jóvenes están desorientados y por ello la tendencia a desertar de la escuela. En el estudio se confrontan estos síntomas con lo que ocurre con las familias que viven al otro lado de la frontera. ¿Será el sueño americano producto del ambiente existente o tienen que ver factores similares a los vistos hasta ahora?
(Continuará)
(1)         Martínez Curiel Enrique. “Los que se van y los que se quedan”… Universidad de Guadalajara. Centro Universitario de los Valles. 2016.

La nave va. La incandescencia y el ruido.

Por Raúl Moreno Wonchee

En los últimos tres años nuestro país ha estado en riesgo. Grave, podría decirse, pues desde la tragedia de Ayotzinapa, el fantasma de la desestabilización ha recorrido nuestra geografía dividiendo a la sociedad y provocando un deterioro creciente de la política. No ha sido un proceso espontáneo sino aviesamente preparado y conducido por fuerzas con inclinaciones ostensibles. En efecto, los abusos de los monopolios y del gran capital financiero, la injerencia extranjera y las graves distorsiones sociales y económicas del crimen organizado, sólo pueden ser contenidos por un Estado con instituciones cuya fortaleza se nutra de su continua renovación democrática. En eso estábamos cuando se nos vino encima la desestabilización. Las reformas alcanzadas y el método para lograrlas así como las políticas públicas concomitantes abrieron  camino al crecimiento y al desarrollo democrático nacional. Fue entonces que la desestabilización, tramada en la oscuridad de los grandes intereses afectados, entró en la escena. Organizaciones del narcotráfico patrocinadas por los encargados de garantizar el abasto oportuno y suficiente del gran mercado norteamericano de la droga, cometieron actos brutales que provocaron un shock en la sociedad. La incandescencia y el ruido, a cargo de los monopolios mediáticos, enceguecieron a la clase media donde avanzó sin resistencia la confusión y retozan impúdicamente los falsificadores de la opinión pública fabricando escándalos que no llevan a ninguna parte sino a erosionar la convivencia política. Y en el colmo, los partidos se empeñan en darles la razón a sus detractores cuando invisten al gerente de la OEA en autoridad electoral y ningunean al INE… en las goteras de la elección presidencial. 

lunes, 19 de junio de 2017

La nave va ¿Centralismo democrático?

Por Raúl Moreno Wonchee

Que los partidos hagan sus cuentas y recojan las varas porque el ruido de los cuetes lo acallaron los muchachos del INE. Consejeros de cuño académico que llegaron al mundo ancho y ajeno de lo electoral en vuelo directo desde la academia sin pasar por el pantano de la política. Córdova y Murayama agarraron al toro por los cuernos: en las recientes jornadas electorales no hubo lugar para el fraude ni para la manipulación de los resultados. Porque entre otras cosas, los consejos electorales estatales ya no los integran los poderes locales sino el mismísimo Instituto Nacional Electoral desde el olimpo capitalino gracias a la última (¿o penúltima?) reforma política en la que en el cambalache reformista fueron sacrificadas la libertad y la soberanía de los estados para sustraer a las elecciones locales  del control de los gobernadores. Una por otra, Ifigenia a cambio del viento de la democracia que en el Estado de México le bajó los humos a Morena y en Coahuila a Acción Nacional. Novedoso centralismo democrático que dejó a salvo la formalidad. No es poco, habida cuenta el voluminoso inventario de dificultades que dentro y fuera se acumulan y desordenan la patria. Pero no nos alcanza para resolver las exigencias del desarrollo nacional. Tampoco para responder a las crecientes necesidades sociales. Ni mucho menos para configurar una correlación de fuerzas capaz de afrontar las amenazas del exterior. Thillerson, el secretario de Estado de Trump, anda diciendo que los narcos de acá de este lado tienen vínculos con el Estado Islámico. ¿Alguien duda del tufo intervencionista de esas declaraciones? La respuesta no está en el viento sino en el Artículo 89 de la Constitución.

miércoles, 14 de junio de 2017

Latinos: Para que se van o se quedan? 1ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

En un intento de considerable entrega a la investigación, Enrique Martínez Curiel, egresado de la Universidad de Guadalajara, se adentra en la vida de familias que cruzaron la frontera con el imperio y viven allí el crecimiento y desarrollo escolar de sus hijos. A la vez contacta con otras, que quedaron en México y tienen un proceso también de vida familiar y social a observar. La importancia del estudio trasciende por su hondura, las fronteras mexicanas, al involucrarse en este grave asunto de la migración, miles de personas provenientes de Centroamérica y el Caribe, pero también de Sudamérica y otros rumbos del Planeta.      

Su libro: “Los que se van y los que se quedan”. Familia, migración, educación y jóvenes en transición a la adultez, en contextos binacionales. (1) es un arduo empeño por desvelar que ocurre con los niños y adolescentes que acompañan a sus padres, hermanos u otros parientes a la Aventura de buscar un mundo mejor para vivir, atraídos por lo que se expresa en los medios del cada vez menos reconocible “milagro Americano”. Contrasta estos resultados, con lo que ocurre a quienes deciden continuar su periplo vital en su tierra, en este caso Ameca, Jalisco.

Asi, la 2a generación de familias avecindadas en E. U. (California) son su materia de estudio. En su natal Jalisco, analiza a quienes, de esas familias se quedaron en Ameca, pueblo natal de todos. La descripción de la metodología para la investigación, la cuidada construcción del método, la fuente y el acceso a la información, asi como la descripción de las encuestas diseñadas para todos los involucrados (en especial padres e hijos) denotan seriedad y dedicación para lograr un trabajo sólido, que trasciende el deber etnográfico  que se propuso el autor –al menos eso parece, porque no le conozco ni he conversado con él por ningún medio-.

La tarea que se impone, apoyado en estudios previos de connotados investigadores, que sin embargo no llegan hasta donde él logra llegar, le introduce en el conocimiento del contexto socio-cultural y demográfico de Ameca, el impacto de la crisis económica en México y sus efectos en la tarea educativa, culminando en este proceso con un recordatorio histórico de la migración en Ameca, producto de las vicisitudes provocadas por el movimiento revolucionario (1908-23), el reparto agrario y las deportaciones (1924-40), los llamados braceros, que fue una etapa muy especial en la migración, por urgencia de brazos para trabajar en la agricultura y otras actividades en el vecino país (1942-64), para culminar su periplo en la crisis de 1995-2008.
Considera, dentro de sus conclusiones previas, que el Programa Bracero de Ameca “consolidó el proceso migratorio y maduró las redes sociales que habían establecido los migrantes pioneros, logrando que tuvieran una diversidad de opciones de trabajo; mucho de ello se debió a la migración indocumentada y a los que pudieron obtener su residencia legal, ya que estos tenían  más movilidad que la fuerza de trabajo contratada legalmente”. (págs. 128-29) Tal situación “ayudó a una migración familiar cada vez más mayoritaria que favorecería el tránsito y establecimiento de la migración…”.

Apreciaciones que pueden aplicarse al contexto nacional y Regional se anotan en estos considerandos conclusivos: “Las redes sociales establecidas al término del periodo bracero jugaron un papel importante para que la migración amequense siguiera su marcha y pudiera consolidarse en la comunidad de origen una cultura que impulsaría aún más ese flujo migratorio”. Razones de peso se aducen como: “La crisis Agrícola, el estancamiento del salario del obrero azucarero a consecuencia de la caída vertical de la rentabilidad de la industria azucarera nacional (1966-1971), la incapacidad del Sistema económico mexicano de dar ocupación permanente a la creciente población desempleada, junto con la gran oferta de trabajo en Estados Unidos y las devaluaciones del peso mexicano, dieron como resultado un crecimiento significativo de la migración… primordialmente obrera y campesina, factores que representaron el despegue definitivo del flujo migratorio internacional respecto del flujo interno”.    

“Los cambios en las leyes de inmigración y el reforzamiento de la patrulla fronteriza han obligado a obreros y campesinos a establecerse en su comunidad de origen; la migración indocumentada se ha detenido considerablemente” afectando aún más las condiciones de vida, no solo en Jalisco sino en todo el territorio nacional. Esta situación, con variantes de mayor gravedad como el acoso policiaco a los indocumentados, persiste y hace complicado el sostenimiento de esos grupos al interior del territorio estadounidense, siendo motivo de deportaciones masivas y otras amenazas, cotidianamente expresadas por el gobierno de E.U.

La red consular de México se empeña en resguardar los derechos humanos de los migrantes -cualquiera sea su situación migratoria- pero su tarea, de por si ardua e inacabable, precisa de mayores apoyos, de toda índole, por parte de las altas autoridades mexicanas para dar una mayor cobertura a quienes prestan su fuerza de trabajo para el confort estadounidense.

En otro apartado de su interesante investigación, Martínez Curiel se adentra en la vida familiar, cultura de la educación y relaciones paterno familiares, tanto en el lugar de origen como en los residentes en California. En este caso echa mano de herramientas elaboradas, considerando criterios de autores como Alejandro Portes y Rubén G. Rumbaut. Este, en 1997 escribe en International Migration Review, un ensayo relativo al tema “Assimilation and its discontents: Between rhetoric and reality”. Acude el autor a él, como professor de la Universidad de California. Ver: https://scholar.google.com/citations?view_op=view_citation&hl=en&user=laF6r2QAAAAJ&citation_for_view=laF6r2QAAAAJ:5VjbC5aozO0C        

Las conclusiones, presentadas en sendos cuadros estadísticos, que ocupan una buena parte del libro que consta de 339 páginas, dan clara imagen de las diferencias mostradas por quienes emigran y aquellos que se mantienen en su origen. El autor recoge conclusiones de Portes y Rumbaut que encuentran en familias de inmigrantes mexicanos o de otro origen, que los hijos de familias biparentales registran aspiraciones educativas mayores a los de familias monoparentales o sustitutas, de allí que se considere fundamental la presencia de los dos padres biológicos para desarrollar en los hijos aspiraciones positivas. También se aprecia que las familias de estratos sociales bajos, presentan menores aspiraciones que las de estratos medios. Por género, las mujeres tienen mayores aspiraciones para terminar la universidad que los hombres.

Se corroboran consideraciones de la pedagogía que afirma, cuando el trípode de la educación funciona en grande, con una comunicación continua y regular entre padres e hijos, un nivel escolar de los padres por arriba de 12 años de preparación, apuntalados por el docente, con supervisión de los trabajos escolares en casa, apoyo y transmisión en el hogar de la cultura y los valores, las aspiraciones de niños, adolescentes y jóvenes son de mayor nivel. Ver: Barceló́ Rodríguez, V. M. (2013). El Trípode de la Educación. Puebla: El Colegio de Puebla.

Cuando se hacen apreciaciones similares, con instrumentos de investigación preparados especialmente, permiten apreciar como los factores estructurales y de tipo familiar, impactan diferenciadamente en las aspiraciones educativas de los jóvenes y adolescentes que radican en Ameca/Jalisco. Son múltiples los factores que propician e impulsan altas aspiraciones educativas, tantos como los que las bloquean y obstaculizan. Cuentan especialmente el ambiente familiar y la atmosfera emocional tanto como la económica, para que los adolescentes y jóvenes se encausen por rutas de alta preparación escolar. Las aspiraciones se van modelando en base a los niveles de exigencias, libertades, limitaciones, desinterés, compromisos, solidaridad y grado de emotividad que los padres establecen con sus hijos.    

A esa edad los jóvenes están definiendo su identidad y sus intereses y afiliaciones sociales. Elementos clave para prepararse a una vida de adultos exitosos. El bajo rendimiento escolar se asocia con una madre con poca educación  escolar. El estudio de caso que nos ocupa llega a precisar que “el sistema escolar en México elimina a las clases desfavorecidas, muestra de ello son los bajos niveles de rendimiento escolar y, sobre todo de deserción que presentan los adolescentes de las clases populares” (Pág. 203). A partir de ello se abre discusión sobre la crisis del sistema educativo en el país, viendo como juegan los factores estructurales y familiar en el rendimiento escolar. Los jóvenes están desorientados y por ello la tendencia a desertar de la escuela. En el estudio se confrontan estos síntomas con lo que ocurre con las familias que viven al otro lado de la frontera. ¿Será el sueño americano producto del ambiente existente o tienen que ver factores similares a los vistos hasta ahora?
(Continuará)

martes, 13 de junio de 2017

Qué rumbo para Latinoamérica y el Caribe? 3ª Parte. (Ultima)

Por Víctor Manuel Barceló R.

Decíamos que los vientos de cambio de época en la Región, son motivo de amplios y variados debates intelectuales y políticos en cenáculos, universidades, partidos políticos e intelectuales genéricos. Se avizoran luchas sociales, de no atenderse de manera puntual las preocupaciones de pueblos y comunidades, asi como sus propuestas para resolverlas. Estas son en ocasiones incompatibles con las formas de relación entre la economía vigente, transnacionalizada, y una  sociedad con multiples facetas, dentro de una naturaleza constantemente alterada por intereses ajenos, en la que se despliegan políticas públicas al servicio de grupos poderosos, vinculados generalmente a determinaciones financiero-mercantiles globalizadas.

Los temas considerados son diversos, destacando los que venimos tocando: avance de las luchas indígenas; la discusión de la revisión hegemónica del desarrollo en función del crecimiento del “extractivismo”; la puesta al día del rostro de la dependencia y las reacciones locales y globales en la Region, frente o con ella,  que configuran un proceso regional latinoamericano en crecimiento. Deciamos que hay muchos más factores a considerar, pero en ellos se puede englobar lo sustancial del contexto latinoamericano y Caribeño.

Hemos visto con cierta profundidad el tema de los pueblos originarios o indígenas. Considero que el resto de la problemática regional –extractivismo como forma de la dependencia, el rompimiento del tejido social en casi todas las naciones, medidas gubernamentales antipopulares, democracia en entredicho y otros- fueron factores que, con modalidades específicas, dieron impulso al surgimiento del progresismo, para algunos herencia del populismo. Ver:https://es.wikipedia.org/wiki/Populismo

Cuenta para ello, la decadencia y en algunos casos la anulación del sistema de partidos, la calificación negativa de las instituciones del Estado por parte de los pobladores, un contexto de “anti política” impulsado por los medios y grupos interesados, junto al reclamo popular para contar con líderes surgidos de sus filas, alejados de los partidos que determinaron las líneas de política pública por mucho tiempo y que no han podido -por diversos motivos- avanzar en la atención de las demandas populares, en ruta a la transición democrática.

En la Region se pasa de regímenes autoritarios -con fuerte presencia militar- a otros de corte más plural. Este cambio no fue sencillo y menos alejado de los intereses imperiales por el control de los países mayores por su extensión, población y crecimiento interno. El instrumento principal para tal control fue la Organización de Estados Americanos (OEA) en ruta de extinción. Por ello el proceso fue diferente en cada uno de los países de la Región, condicionado por: las relaciones entre civiles y militares; el déficit democrático histórico; los riesgos de un retorno al régimen autoritario; por el recuerdo vivido de las víctimas de la represión, la violencia política instaurada y el terrorismo de Estado; la presión internacional y la propia concepción de democracia política, que los actores habían construido. La transición fue de carácter procedimental, bajo las presunciones de que la democracia funciona como un “mercado político”.

Muchos de quienes participaron en la definición de los nuevos regímenes, tenían una concepción más social de la democracia. Sin embargo, la tensión entre democracia política y substantiva se evidenció años más tarde. En el ínterin, los países acordaron las garantías mínimas que serían respetadas: la libertad de expresión, ciudadanía inclusiva, elecciones libres, competitivas y universales y participación de los ciudadanos organizados en partidos políticos. Elecciones competitivas fueron pronto el indicador más preciso de la instauración democrática. Ver:http://americo.usal.es/iberoame/sites/default/files/alcantara_freidenberg_proceso_politico_vision_comparada.pdf

Los primeros  países en realizar elecciones en el marco de la denominada “Tercera Ola de democratización” fueron: República Dominicana y Ecuador (1978); Perú (1980), Honduras (1981), Bolivia (1982), Argentina (1983), Uruguay y Brasil (1985); Paraguay, Panamá y Chile en 1989, Haití́ y Nicaragua en 1990. Se considera que El Salvador y Guatemala realizaron las elecciones que se consideran como inicio de la transición siendo las plenamente competitivas, libres y justas, que incluían a todos los grupos políticos en igualdad de condiciones, realizándose tras la celebración de Acuerdos de Paz, en los que participaron actores internacionales. Así, en El Salvador hubo que esperar hasta 1994 y en Guatemala hasta 1996 para hablar de democracia. Ver:http://html.rincondelvago.com/la-tercera-ola-de-la-democratizacion-a-finales-del-siglo-xx_samuel-huntington.html

De modo especial se constituyó el grupo de los países progresistas. Esto ocurrió en algunas naciones de nuestra Región como: Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Paraguay, Venezuela, si bien podrían marcarse algunas diferencias y diversas coincidencias entre ellos. Otras naciones avanzaron hacia la transición democrática, con formas específicas como el Uruguay, un tanto Chile. Para ello se fortaleció el Estado de Derecho y sus instituciones. Bolivia merece mención especial. Allí, con un porcentaje muy alto de población indígena se produjo la creación y afirmación en la conciencia popular, de un Estado poscolonial –asi calificado por sus ideólogos- que al manifestarse en la mayoría de su población, integra el sistema social con los mayores amarres para trascender en el tiempo. Ver: http://dialogosinfronteras.com/desafios-para-la-democracia-latinoamericana-caribena-1a-parte/ 2ª y siguientes de V. M. Barceló R.

La desaparición de los partidos o su repudio generalizado y la desconfianza en el Estado por su nulidad en la atención a las demandas populares, crean un escenario de decepción que lleva a la demanda de situaciones que busquen u ofrezcan soluciones a las exigencias sociales, sobre todo de los sectores históricamente postergados. De allí que, en países donde los partidos políticos siguen siendo la banda que actúa en la relación entre la gente y el Estado, el salto al progresismo es muy complejo. Uruguay es representativo de ello con los partidos más antiguos de la Region y los más altos índices de participación ciudadana. Costa Rica, porque allí no solo se preserva a los partidos, sino que estos trabajan juntos por un proyecto de nación a largo plazo, con lo que ello implica de positivo para la nación.

Algunos países progresistas implantaron varias formas de democracia continua en las constituciones respectivas, en que la participación se ubica sobre la representación liberal. Recordemos: en Venezuela los Consejos Comunales, Asambleas Populares y los Comités de Defensa de la Revolución; en Ecuador el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social; no obstante, estas instancias llevaron a un control de la participación por parte del gobierno. Las contradicciones surgidas se resuelven en la práctica, cuando cualquier propuesta progresista apadrina una participación activa, espontánea, comprometida, superando el condicionamiento del Ejecutivo y la organización política que le sostiene.

A pesar de las soluciones prácticas, no se satisface plenamente la confusión del papel del Estado y el partido o partidos políticos que le sostienen. Este es un hándicap a resolver, para apuntalar el Proyecto de nación y poder trascender más  allá, incluso de la desaparición física del líder humanista, que en las buenas o malas está cerca del pueblo. Empatar el discurso de las campañas electorales con las gestiones de gobierno, es una tarea a revisión profunda, asi como los organismos de democracia directa, para precisar el papel de los ciudadanos en las tareas del aparato gubernamental. También se habla de gobiernos centroizquierdistas -los que mantienen relación “vacilante” con el imperialismo, defienden intereses generales de los capitalistas ligados con transnacionales y toleran las conquistas democráticas, obstaculizando las reivindicaciones populares e indígenas. Los gobiernos nacionalistas, promueven un curso económico más estatista, mantienen fuertes conflictos con EE.UU., chocan con la burguesía criolla, y llevan a la práctica un proyecto que oscila entre el neo desarrollismo -buscando recuperar su mercado interno- y avanzando hacia la redistribución progresiva del ingreso, sin alterar los rasgos esenciales del capitalismo.

La crisis del neoliberalismo en la Region apuntala el sostenimiento y posible expansión del progresismo, que tiene en la mira más países, entre ellos la recuperación del Brasil y la Argentina al proceso y la reincorporación de México a una ruta que ya vivió en el siglo XX. Ver: https://mundodelsur.wordpress.com/2014/07/31/mirada-a-america-latina-y-los-modelos-de-desarrollo-progresistas/

La nave va. El único camino.

Por Raúl Moreno Wonchee

20 años no es nada. Ni 20 ni 25, ni el montón de dinero quemado en las aras de la  democracia sin adjetivos, ni sepan cuántas  reformas electorales en busca del voto perdido, de los sufragios, de los miles de sufragios que de un modo o de otro se extraviaron en el camino. Desapariciones forzadas, a cargo de partidos y candidatos empeñados en que la única elección valedera es cuando el veredicto de las urnas les favorece porque son, a priori, los depositarios de la verdad democrática. Y si no ganamos nosotros y gana el otro, que  nadie gane, y el sueño democrático no culmine en el sufragio efectivo sino en la elección anulada y los votos, los votantes y sus instituciones, se vayan al diablo. Para tan digno fin, todos los peros valen. Los náufragos de la transición le dieron la vuelta entera  al redondo mundo y en sus sabihondas disquisiciones llegaron a que en la última versión de la democracia no hay, no debe haber lugar para el voto universal pues no todos los votos son iguales. Los emitidos a favor del tricolor, por ejemplo, se ha dicho que son votos deleznables de la chusma iletrada, miserable y corrupta que los vende por una baratija. Nomás les falta postular que sólo valgan los votos de los propietarios, y al paso que van, ya mero llegan. La oligarquía mediática y sus falanges han dejado atrás el buen juicio y llevan adelante una formidable campaña de denuestos y afirmaciones sin sustento alguno que está causando grave daño a la convivencia democrática. Si en las elecciones del Estado de México y  Coahuila se cometieron faltas que distorsionaron la voluntad popular, el único camino es el Tribunal. Y que no se pase por alto que la acusación sin pruebas abona uno de los más malignos y perniciosos fraudes electorales. 

lunes, 5 de junio de 2017

Qué rumbo para Latinoamérica y el Caribe? 2ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

Veíamos como enormes cambios en la vida planetaria, impactan Latinoamérica y Caribe con rasgos relevantes y positivos, en cuanto a conflictos ancestrales y recrudecimiento en otros. La enorme asimetría de poder entre el imperio y el resto de América, no cambia. Más la relación E.U.-Región ya no es una sola “política de control”. Se despliegan diferentes estrategias -bilaterales o subregionales- con México, América Central y el Caribe como el área profundamente integrada -migración y comercio- a E.U.

La andina es preocupación extrema para E.U. por la inestabilidad política, avances hacia el progresismo y el narcotráfico. El Cono Sur logró un margen de maniobra suigéneris. Antes de Trump la agenda para la Región se apoyaba menos en la geopolítica, seguridad nacional e ideología y más en la economía y asuntos compartidos como: narcotráfico, ambiente y migración.

En ese esquema tendrá que trabajarse para encontrar vías de crecimiento y desarrollo regional, que pongan en manos de los habitantes de cada nación, la decisión de su destino inmediato y futuro. La sumatoria de tales decisiones llevará al cambio de rumbo para dar a todos felicidad personal, familiar, local, nacional y regional.

Los factores que se oponen y a la vez, pueden impulsar al avance del desarrollo interno y sustentable de la Región son fundamentalmente: el fortalecimientos de posiciones de agrupamientos de avanzada, a los que habría que incorporar a las luchas indígenas; la controversia en ámbitos de análisis, en cuanto a la visión hegemónica de desarrollo, a que llega el ensanchamiento de la explotación irracional del subsuelo (petróleo, agua y minas); la puesta al día del rostro de la dependencia –ampliamente estudiada y documentada en el siglo XX-; la reacción parcial, por regiones, frente a tal fenómeno que tiene organismos arraigados en la conciencia de las naciones que lo integran y el avance democrático que eleva al poder, por decisión popular, a gobiernos denominados progresistas. Puede haber más factores político-ideológicos, pero las relaciones recíprocas y la mecánica recurrente, juegan papel dominante en la transposición del contexto político-social a escala regional, fundamentalmente por zonas marcadas como: Sur, Centro y Norte de América.

El novedoso ciclo político-económico-social aparece en la Región, en el año 2000. Se trata de un proceso en transición, que afecta de manera distinta a diversos países, pero siempre en manos del protagonismo gradual de corrientes sociales, a expensas de la crisis de los partidos políticos tradicionales y sus procedimientos de representación. Así surge, en el país más al norte de Mesoamérica (México) un empeño por terminar con la hegemonía de un partido –constructivo y social en sus principios- que para fines de los ochentas del siglo XX ostentaba un gobierno que había echado por la borda los principios de la Revolución Mexicana –inscritos en la Constitución Política del país- abriendo de par en par las puertas al capital transnacional, adoptando las normas del llamado “Consenso de Washington”.

Esta apertura llevó a feliz término la búsqueda de sacar del poder al Partido Revolucionario Institucional (PRI) que decaía en la defensa de los intereses nacionales, pero con el ascenso al poder de un partido que siempre se ostentó en la derecha, Partido Acción Nacional (PAN) y cuyos resultados, con dos gobiernos que suman 12 años, fueron nefastos para la vida de los mexicanos al afectarse su nivel de vida, declarando “guerra” al narcotráfico –que provoca muertes al por mayor por casi todos los rumbos de la nación- y entregando el mercado interno –que había tenidos grandes logros en hidrocarburos y el alcance de la soberanía alimentaria- a intereses transnacionales. El avance del neoliberalismo –término acuñado para caracterizar tal fenómeno global- llegó a su máxima expresión, en la mayoría de los que integramos la Región Latinoamericana y Caribeña.

Pero la discusión, análisis y propuestas para combatir al neoliberalismo y el empeño para relegitimar el discurso político radical, encontró resultados positivos en otras naciones de la Región. El cambio de época - Maristella Svampa señala- tomó un nuevo giro con la emergencia de gobiernos que, en base a políticas económicas heterodoxas,  articularon demandas inspiradas desde lo local, valorizando la cimentación de un ámbito regional que pretende escapar de las presiones transnacionales. No pocos autores alentaron grandes expectativas de cambio y vieron con optimismo el “giro a la izquierda”, la “nueva izquierda” y el «posneoliberalismo», entre otros. Pero fue inconsistente la apreciación, al no mostrar rasgos atendibles de confianza en el futuro de la autodeterminación regional.

Estos nuevos gobiernos inauguran la desinencia genérica de “progresismo”; para algunos demasiado amplia; pero tal clasificación permite incluir diversas corrientes ideológico-políticas y ensayos gubernamentales, que van de inspiración más institucionalista-histórica hasta absoluta, siempre sujetas a procesos constituyentes. América Latina y el Caribe llegan a estos momentos, tras sufrir y seguir sufriendo muchos años de neoliberalismo y sus ajustes fiscales. El progresismo fue surgiendo como expresión social, espontánea, habitual, soslayando infinidad de experimentos y probabilidades de cambio hacia rutas normadas. No hubo consideraciones ortodoxas que le frenara, tampoco apoyo ideológico-político que le hiciera ver problemas por venir de la esfera externa, por dependencia del comercio exterior.

Los problemas que hoy aquejan a los países progresistas, provienen del ámbito planetario. El predominio progresista se ató al incremento espectacular en precio de los commodities -petróleo, minerales y alimentos-. Las economías de la Región fueron muy beneficiadas por precios crecientes de exportaciones de productos primarios, durante la primera década del siglo que corre y algunos años más. En tal contexto, gobiernos, más allá de signo ideológico, apostaron por ventajas comparativas, prepararon el retorno de la visión “productivista” del desarrollo y negaron o escamotearon crecientes conflictos liados a ellas. Las reformas estructurales, cuando las hubo, fueron entreguistas del patrimonio y la conciencia nacionales. Igual se las sustituyó, con políticas de endeudamiento y crecientes tasas de interés, provocando inflación y control de precios. Daños ambientales, e impactos socio-sanitarios no fueron considerados en los modelos de desarrollo.

Con esos factores, el cambio de época configuró un ambiente complicado en el cual, una de las apostillas mayores es el vínculo entre tradición populista y paradigma extractivista, señala Svampa. Categorías críticas como la de “(neo) extractivismo”, “maldesarrollo”, “nueva dependencia” o “populismos del siglo XXI”, y otras de tipo propositivo, como “autonomía”, “Estado Plurinacional”, “buen vivir”, “bienes comunes”, “derechos de la naturaleza”, “ética del cuidado” o “pos extractivismo”, cruzan los debates intelectuales y políticos, así como las luchas sociales en puerta, para proponer modos variados, en ocasiones incompatibles de imaginar la relación: economía, sociedad, naturaleza y política. Ver: M. Svampa: “Consenso de los Commodities” y lenguajes de valoración en América Latina. en Nueva Sociedad No 244, 3-4/2013, disponible enwww.nuso.org

Dentro de lo señalado, habrá que prestar atención única al ascenso de los pueblos indígenas y su búsqueda y concreción de apertura para cuestiones políticas. Difícil y complejo fue y es la inserción de dichos pueblos en sus naciones de origen, no solo las que hoy son potencias, sino en general. Surge sobre todo por la dificultad de hacer valer sus derechos –incluso inscritos en las constituciones políticas correspondientes-, manteniendo un status de lucha constante, negociaciones desde la lucha social, incluso sometimiento, cuando sus organizaciones son débiles o flaquean, ante el avasallamiento de guardias blancas o del ejército, que diezman sus liderazgos, en casi todos los países, en que están inscritos sus pueblos. Ver: Víctor Manuel Barceló R. http://www.alainet.org/es/articulo/170408

 Se hizo visible tal circunstancia, en la incursión armada (1º-enero-1994), del autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) quien, de forma sorpresiva y sin declaración previa, inicia una insurrección armada en Chiapas, México: el Levantamiento zapatista. Busca la consecución de un mundo nuevo.”. En la Declaración de la Selva Lacandona se estableció: "...lucha por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz...lograr el cumplimiento de estas demandas básicas de nuestro pueblo formando un gobierno de nuestro país libre y democrático." Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Ejército_Zapatista_de_Liberación_Nacional

La fortaleza mayor obtenida por pueblos originarios en la Región se escenifica en Bolivia, país con alto porcentaje de habitantes de originarios,  cuyo presidente es de un grupo originario, el 2º mandatario americano indígena –el 1º fue Benito Juárez García ((San Pablo Guelatao, Oaxaca, 21-marzo-1806 – Ciudad de México-18-julio-1872). La tarea realizada para servir a su pueblo, desde el 22 de enero del 2006, por el presidente Evo Morales Ayma (Orinoco, Oruro, Bolivia; 26-octubre-1959) le lleva a reelecciones que le mantendrán en el poder hasta el 2020. Bolivia es de los países con más desarrollo progresivo en Sudamérica. La pobreza extrema disminuyó de 36,7 % a 16,8 % entre 2005 y 2015. Respecto al índice Gini, la INE resaltó que Bolivia pasó de 0,60 en 2005 a 0,47 en 2016. https://es.wikipedia.org/wiki/Evo_Morales

Evo Morales realiza actividades cotidianas para apuntalar tareas en beneficio de pueblos de la Región. Previamente, en la agenda internacional, la Organización de Naciones Unidas (ONU) discutió los derechos colectivos de los pueblos originarios, que derivó en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) -1989-. Posteriormente, en la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007), ante la crisis del Estado modernizador desarrollista y, posteriormente, del neoliberalismo, el fracaso de la integración en una identidad mestizo-campesina, la presencia cada vez más masiva de indígenas en las ciudades y cuestiones de índole político-ideológica (crisis del marxismo y revaloración de las construcciones ancladas en lo étnico y lo cultural) se toman acuerdos.

En suma, hacia los años 90, la apelación a una ciudadanía étnica devino en herramienta política ineludible, en la dinámica de empoderamiento de pueblos indios, no solo en el reconocimiento cultural, sino vinculado a la reivindicación de la tierra y el territorio. En los últimos 20 años, el proceso de expansión de la frontera de derechos indígenas, tuvo como contrapeso la propagación de los límites del capital hacia territorios indígenas, junto con la emergencia de una nueva conflictividad. De allí que, en el marco de gobiernos progresistas, estos problemas –leídos como tensión y después como antagonismo– fue creando réplicas diferentes. Los pueblos originarios colocaron en el centro del conflicto la cuestión de la autonomía y, más generalizado, la defensa del derecho de consulta previa.

Frente a eso y mucho más luchan los pueblos indígenas por mantener su identidad y lograr mejores condiciones de vida. Dadas las condiciones de existencia, tras la brutal merma sufrida en la Colonia -les redujo del 100 al 10%- continúan en pobreza, miseria y semi esclavitud, a que los incorporan quienes explotan sus recursos naturales. Sus estructuras tienen clara la urgencia de avance hacia un desarrollo sostenible, perdurable y sustentable.

 En el Informe Brundtland (1987) (Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo, ONU), producto de la Asamblea de la ONU (1983) se habla de sustainable development que pega en línea de flotación de intereses transnacionales en territorios indígenas. Se inscribe en el 3er Principio de la Declaración de Río (3-14-junio-1992), con duda entre si existe o no diferencia, al definirlo en español: desarrollo sostenible o sustentable. Por lo pronto: tal desarrollo es el proceso que busca solventar carencias económicas, sociales, de diversidad cultural, en un medio ambiente, benéfico para la generación actual, sin arriesgar satisfactores a las generaciones futuras: Nuestro Futuro Común.

En las tareas para un mundo sostenible, hay consideraciones específicas para los pueblos indígenas. Deben solventarse necesidades como: mejor alimentación –sin alterar costumbres y organizaciones productivas, cosecha y distribución de los productos- ropa, vivienda –respetando costumbres y requerimientos más sentidos- y trabajo, que fortalezca su manejo ancestral del mercado interno y lo proyecte al exterior, sin perder sus esencias.

Pueden mejorar condiciones reales de vida de estos pueblos, en caminos para el desarrollo autónomo de su educación. Esta se imparte aún, para el arrastre hacia su incorporación a una vida, que no apetecen, que les afecta en sus intereses. La educación indígena pretende lo que se considera que los indígenas deben saber, no la instrucción o enseñanza que los indios mismos imparten o impartieron. Educación indígena supone una apreciación externa de sus culturas. Esto está terminando, pero con muchas dificultades. Toda estrategia indigenista  se venía orientando a achicar distancias entre culturas, para reducir brechas. Ello implica renuncia del nativo a su cultura y adopción de la dominante.  Inconveniente.

En paralelo al recuperar cultura por la educación, los pueblos indígenas, están avanzando en la conformación de sus mercados. La vía campesina, creada por organizaciones indígenas y otras, llevó a la ONU a intervenir, (Asamblea General del 2011) quien determinó que el 2014 sería “Año Internacional de la Agricultura Familiar” (AIAF). Exhibía su importancia porque existen “(...) 1,5 mil millones de personas en 380 millones de establecimientos rurales, 800 millones con huertos urbanos, 410 millones en bosques y sabanas, 190 millones de pastores y más de 100 millones de pastores campesinos. (De ellos) 370 millones son indígenas. Juntos, los 3 mil millones de agricultores familiares, campesinos e indígenas, suman más de un tercio de la humanidad y producen 70 % de los alimentos del mundo“ Ver: http://alainet.org/publica/alai496w.pdf

Una nación sin campesinos es “incompleta, menos diversificada e históricamente árida, por ausencia de sectores de pueblos relacionados productiva, armoniosa y placenteramente con la naturaleza. Ellos mantienen tranquilidad y paz, en amplias regiones del mundo. Heck, Silvino (2014). Ano da agricultura familiar, camponesa e indígena. Ver: http://site.adital.com.br/site/noticia.php?lang=PT&cod=79874   

La Declaración de la ONU señala como objetivo general: “promover la conciencia internacional y apoyar planes impulsados por los países, para fortalecer la contribución de la agricultura familiar y pequeños agricultores, a la erradicación del hambre y la reducción de la pobreza rural, conduciendo así al desarrollo sostenible de las zonas rurales y a la seguridad alimentaria”. Lo que interesa y quedó plasmado en discursos de funcionarios, incluso Presidentes, es “reposicionar” a estos productores, en políticas agrícolas, ambientales y sociales de las agendas nacionales, regionales y globales, por su contribución significativa, tanto a la industria mundial de alimentos, la preservación de los tradicionales, creación de empleo y atenuación de pobreza, como a la protección de la biodiversidad y herencias culturales. La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – Vía Campesina (CLOC-VC) da datos: con “solo 1⁄4 de tierras arables del mundo… alimentamos al 70% de la población mundial, en tanto, más del 40% de alimentos de la cadena agroindustrial se pierden por descomposición (FAO). El 90% del mercado mundial de granos está en manos de 4 corporaciones: ABC, Bunge, Cargil y Dreyfus”. Finaliza la CLOC-VC “tenemos claridad: el sistema-capital financiero para el campo es agricultura industrial en manos de…transnacionales …contradictorio con la Soberanía Alimentaria y la Agricultura Familiar Campesina Indígena”. Ver: http://crisolplural.com/2014/06/25/impacto-de-la-agricultura-familiar-en-pueblos-y-paises-1a-parte/  allí están la 2ª,3ª, y 4ª partes.

La claridad de miras de estas organizaciones, les llevó a un evento singular, que causó preocupación en algunos círculos políticos y motivó análisis en los “tanques pensantes” (think tanks) de universidades y otras organizaciones: que el Papa Francisco acudiera al Encuentro Mundial de Movimientos Populares. En tal evento planetario (27-29-Oct.-2014), participaron organizaciones de excluidos y marginados de los cinco continentes, de todos los orígenes étnicos y religiosos: campesinos sin tierras, en lucha por ellas; trabajadores informales urbanos, recicladores, cartoneros, de barrios pobres, villas miseria, barrios populares (villas, favelas, chabolas, slums); pueblos indígenas en lucha; mujeres reclamando derechos y otras expresiones populares de “los olvidados”.
El Papa se dirigió a ellos, diciéndoles: quiero "escuchar la voz de los pobres" porque "los pobres no se conforman con padecer la injusticia sino que luchan contra ella" y que él "los quiere acompañar en esa lucha". Afirmó: "los pobres ya no esperan de brazos cruzados por soluciones que nunca llegan; ahora…quieren ser protagonistas para encontrar ellos mismos una solución a sus problemas", pues "…no son seres resignados, sino protestan" y su protesta “molesta”. Ha dicho que espera que "el viento de la protesta se convierta en vendaval de la esperanza". Sigo a Ramonet y a la Declaración Final del encuentro: http://www.news.va/es/news/declaracion-final-del-encuentro-mundial-de-movimie  Ver también: V. M. Barceló R. http://crisolplural.com/2014/11/06/tierra-techo-y-trabajo-1a-parte/ 2ª, y 3ª partes en el mismo medio.

El esfuerzo de los grupos organizados indígenas, sigue su marcha. Muchos eventos se realizan por todas las regiones del Planeta. En Latinoamérica las condiciones están dadas para avanzar con mayor vigor. La Cumbre celebrada en Bolivia (50 aniversario del Grupo de los 77), tuvo como lema “Por un nuevo orden mundial para Vivir Bien”; y el Vivir Bien como experiencia de Bolivia, estuvo presente en muchos discursos de los líderes del bloque. El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, defendió el Vivir Bien y el desarrollo en equilibrio con la Madre Tierra, como aportes bolivianos a la construcción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En el documento final se incorporan párrafos en defensa de los Derechos de los Pueblos Indígenas: sus tierras, recursos naturales, identidad y cultura. Se complementan los derechos colectivos con los de la Madre Tierra, para lograr el desarrollo sostenible y el Vivir Bien en los países en desarrollo. Bolivia también incorpora los principios andinos del ama suwa (no seas ladrón), ama llulla (no seas mentiroso) y ama qhilla (no seas perezoso) que, de conformidad con los derechos humanos y las libertades fundamentales, contribuyen a los esfuerzos para prevenir y combatir la corrupción. ¡Como recuerdan tales conceptos a las expresiones de Bartolomé de las Casas, en los prolegómenos de la Colonia en México!. Los criterios se unen y nos muestran dos rutas paralelas: una de buenas relaciones y bien vivir, la otra de explotación, corrupción y suicidio ambiental. Impulsemos la primera y avancemos en el rescate de la humanidad entera. Ver: crisolplural.com/2015/05/07/politica-para-el-bien-comun-2a-parte Ver también 1ª y 3ª partes.  (Continuará)

La nave va. Mediocracia planfetaria.

Por Raúl Moreno Wonchee

Narcoperiodismo… la combinación suena fuerte por su ambivalencia. Periodistas en lucha contra narcos, periodistas al servicio de narcos o las dos cosas al mismo tiempo, lo que parece contradictorio pero es inevitable. Porque las praderas del crimen organizado no son territorios donde pueda florecer la libertad y menos el pensamiento crítico. Tierras baldías propicias, eso sí, para la especulación y el chantaje. Y para la impostura escandalosa a título de la defensa de la libertad de expresión. La semana pasada, algunos de quienes la detentan como privilegio propietario, publicaron un libelo en el que reivindican como propia “la tarea de investigar y difundir las actividades de la narcodelincuencia en México”. Y ante “la ofensiva asesina… que la manifestación de las ideas no sea objeto de ninguna inquisición es un principio irrenunciable de la libertad de expresión y del ejercicio periodístico”. La pésima factura del texto de marras tiene, sin embargo, la virtud de transparentar las turbias intenciones de sus patrocinadores que por lo visto inspiraron pero no suscribieron el panfleto: sembrar la insidia de que en nuestro país el Estado amenaza el periodismo y ataca el derecho a la información. Bastaría señalar que en México no hay periodistas perseguidos o que hayan sido víctimas de la censura o privados de su libertad y menos aún de su vida por motivos ideológicos o por haber criticado y aún insultado al gobierno. La libertad de expresión es un derecho político de los ciudadanos frente al Estado, que lo garantiza. Pero ¿puede el Estado dar garantías a los periodistas que negocian, acuerdan y fatalmente disputan con los narcos?