Dos tremendos flagelos de la humanidad son sin duda la ignorancia y la pobreza, y en general una es consecuencia de la otra y viceversa, de hecho se interalimentan.
Por siglos los ignorantes en el planeta eran todos los seres humanos, pero poco a poco pasaron de una vida de hordas nómadas, hasta el descubrimiento de la agricultura (se estima que fue 10, 000 años), surgen los primeros pueblos a las orillas de los ríos, lagos, lagunas, manantiales, etc. Sembrando trigo, frijol, arroz, etc., etc. Con lo que tenían garantizado el alimento y el abasto de agua.
Así, al vivir el hombre en sociedad, hubieron de establecerse reglas para la convivencia, lo que permitió orden y tiempo para construir sus viviendas al tiempo que se desarrollaban en familia. En realidad es hasta este momento cuando surge la familia, comunidad base de la sociedad. En los tiempos muy lejanos, cuando nómadas, surge el matriarcado porque no se sabía que el nacimiento de los niños obedecía a eventos de nueve meses anteriores y en la horda las mujeres no tenían solamente una pareja, por lo tanto la descendencia únicamente identificaba a la madre, en la que de manera instintiva y natural protegía a sus hijos, como lo hacen las gallinas a sus pollitos.
Al ir creciendo los pueblos y ante el deseo ontológico de enseñar a las nuevas generaciones los avances que se iban logrando en la civilización, surge la escritura y con ello los maestros y así, en una especie de sistema cooperativo con jefes en unos casos por la fuerza y en otros por la edad guiaban al grupo social.
De inmediato surgen los intercambios de productos, es decir, el comercio y claro, con todo esto, la propiedad privada, así, empiezan a aparecen gente con poder, políticos y militares, así como comerciantes y terratenientes ricos, además de brujos, curanderos y gente que se encarga de propalar leyendas, mitos, cuentos y religiones que tratan de dar respuesta a muchas de las interrogantes que se hace el ser humano en el transcurso de su vida.
Poco a poco en la sociedad surgió una enorme clase mayoritaria compuesta por gente pobre que al paso del tiempo permanecieron.
Aunque parezca mentira y aún a sabiendas en por lo menos, los últimos 200 años que el estudio, es decir, el combate a la ignorancia saca a la gente de la pobreza, sigue habiendo millones que no hacen caso a esta simple forma de emplear la infancia y la juventud.
Hace 33 años con motivo de la reunión celebrada en Cancún denominada: Diálogo Norte-Sur, misma que fue un encuentro entre países pobres y ricos, siendo curiosamente los ricos los del hemisferio Norte y los pobres del hemisferio Sur. Se encontraron signos alarmantes de pobreza en los 30 países más pobres del planeta, donde todos los días parecen de hambre y por desnutrición miles de sus pobladores. Ahí mismo se dijo que debe establecerse un programa que garantice la seguridad alimenticia de todos.
No debe aceptarse con pasividad el que en algunas regiones del mundo allá graneros llenos y rebosantes y hasta alimentos pudriéndose y en otras partes y desesperación. También se dijo que urge implementar un programa masivo para combatir el analfabetismo en el mundo.
También se dijo que a todos conviene un sistema internacional que asegure la energía, por tanto debe de haber un plan mundial de energía, entre otros temas se añadió que los seres humanos, así como los países que se agrupan, únicamente tienen razón de ser dentro de un mundo en paz, por tanto debe acabarse con el gasto armamentista tanto en el Norte-Sur, y propiciar un diálogo Este-Oeste, para ahí establecer las reglas que garanticen la coexistencia de un mundo angustiado. Lamentablemente después de 33 años estos problemas no han sido resueltos cabalmente.
Por lo que hace a nuestro país, es importante hacer notar que la Reforma Educativa, aprobada por el Congreso debe implementarse, sin más discusiones burocráticas y desde luego son debilidades del gobierno, debe darnos vergüenza que en pleno siglo XXI sean nuestros paisanos poco más de 5 millones de adultos analfabetas y también debe apenarnos los pésimos resultados que obtienen nuestros muchachos de 15 años respecto a sus contemporáneos de otros países.
Es necesario llevar a la práctica las decisiones tomadas en el Congreso, que con toda razón piden que no se contraten pseudo-maestros que no cumplen con el currículum necesario para enseñar a los niños y jóvenes.
El sentido común nos dice que los millones de jóvenes denominados "ninis", es decir que ni estudian ni trabajan, debe combatirse ofreciendo oportunidades. Es verdaderamente absurdo que tengamos a millones de jóvenes que antes de terminar la preparatoria, desertan. También es increíble pero debe combatirse, que miles de padres de familia ignorantes no manden a sus niños ni a la primaria. Desde luego, todos ellos pobres.
Estimado lector, voltee usted sus ojos hacia su comunidad, vea al rededor suyo, tristemente se va a encontrar usted a muchos jóvenes "ninis", que su condición los hace altamente vulnerables para entrar al crimen organizado, jovencitas que por su ignorancia quedan prematuramente embarazadas, y aunque el producto no sea deseado aún tenemos Estados donde el aborto es delito y van a la cárcel.
Finalmente, no cabe duda que hace falta mucho por hacer, aunque nos alienta la actitud del Gobierno y sobre todo el trabajo y entusiasmo intenso de los Diputados y Senadores ha puesto en esta LXII legislatura, que están resultando por ser una de las más trascendentes de nuestra historia. Sus resultados nos alientan.
