martes, 29 de noviembre de 2016

Nuevos avatares para Latinoamérica y el Caribe. (El caso de México). 2ª Parte. (última)

Por Víctor  Manuel Barceló R.

                                                                 A Fidel Castro Ruz
                                                                 impulsor y actor 
                                                     en la liberación de los pueblos.
                                                                  IN MEMORIAN.

Conforme avanza el tiempo y se van precisando actitudes del que será nuevo inquilino de la Casa Blanca de Washington, más se afirma la urgencia de revisar y rehacer la política exterior mexicana, para que, sin salirse de los cánones constitucionales, que le llevan a la defensa de la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias, en busca de la paz universal, defina estrategias que recuperen el mercado interno, en base a producciones nacionales e intensifique la vinculación con países de la Región a que pertenecemos.

La defensa sostenida y ya avanzada de los connacionales que sirven al confort de los habitantes del imperio al norte, realizada por el servicio exterior mexicano, solo podrá fortalecerse si el país y todas las naciones involucradas en la migración incontrolada a EU, unen sus fuerzas para constituir, de una vez por todas, un mercado regional –del que ya se han hecho diversos intentos- que no responda a intereses transnacionales, sino sea base del crecimiento sustentable de nuestros países.   

Dice Emir Sader que “México es, desde luego, una víctima privilegiada de Trump, porque el tema de los inmigrantes sirvió de chivo expiatorio para los problemas del empleo en EEUU, así como el Tratado de Libre Comercio con América del Norte, que el nuevo presidente norteamericano pretende revisar. Con un comercio exterior totalmente dependiente de EEUU – con el 80% de sus exportaciones hacia el vecino del norte – y dependiendo también de las remesas que los mexicanos en EEUU envían a sus familias en México, -anoto que es el 3er factor de incorporación de divisas- que serían obstaculizadas o por las cuales se cobrarían impuestos para construir el malhadado muro en la frontera, México entró en pánico con la elección de Trump y sus amenazas”. Ver: http://www.alainet.org/es/articulo/181867

Ante esa visión de México, de un analista serio y respetado, es conveniente que la revisión propuesta a nuestra política exterior sea serena y profunda. No asusta el pragmatismo que se anuncia en Presidencia, si este sirve para buscar rutas de beneficio a los connacionales, aún en los terrenos controlados por los imperios, en tanto no represente la entrega de la conciencia, convertida en apoyos a posturas contrarias a otros países. 

El impulso al crecimiento del mercado interno no podrá hacerse sin recursos financieros amplios, que solo pueden provenir de fuentes externas, después de encauzar los propios a tales fines. Existen múltiples pequeñas, medianas y grandes empresas, de capital gubernamental, privado y social, que pueden ser –bien manejadas y apoyadas- nichos de arranque al crecimiento sano de localidades chicas, poblados importantes, regiones con vocación específica, ello resultado de programas a corto, medio y largo plazos que surjan de un Plan de Desarrollo Nacional, ajustado a los requerimientos que la coyuntura y las perspectivas futuras indican. El Banco de Desarrollo de los BRICS (Brasil, Rusia, China y Sudáfrica), ante el freno dado para conformar el Banco de Desarrollo Regional, por los gobiernos progresistas de Argentina y Brasil –afectados por el Golpe Blando- debiera contar como factor financiero, ante los crecientes problemas de la economía que impulsan el Banco Mundial y el FMI.

Desde que se iniciaron los estudios de la economía política se precisó que la riqueza más valiosa de todo país, sociedad y comunidad es el trabajo. Conforme se ingresó al mercantilismo y después al capitalismo en todas sus formas –sobre todo en las más perversas- se buscó olvidar que el trabajo útil, que construye y las actividades productivas junto a las creativas, son  quienes mantienen en acción el avance de la humanidad.

La economía internacional, nacional, regional y local puede conseguir prosperidad y grandeza para la humanidad, si reconoce al trabajo como el factor esencial de toda actividad económica y no esconde en la productividad de máquinas y equipos, el elemento sustancial para que ellas existan, que es el trabajo humano en todas sus formas. La ambición por la acumulación –característica intrínseca del neoliberalismo- es una aberrante situación. Por ello es imprescindible construir políticas económicas –para las que hay mucho avanzado- que utilicen recursos de cada nación o región, para dar medios de empleo remunerado, suficiente, al trabajador, sea manual o intelectual –desde albañil, mecánico, profesor, técnico especializado o experto certificado- que integran el patrimonio fundamental de un pueblo, acabando con usura, corrupción tan desarrollada y e  ineficacia que caracterizan al mercado, volviendo a la participación gubernamental. 

Los organismos multilaterales de financiamiento (FMI y Banco Mundial) y su correspondiente para la Región (BID) debieran recibir el impacto de las opiniones regionales para dar el salto al manejo de sus finanzas, acorde con las necesidades reales de cada nación que le integran. Para ello será necesario, que sin pensar en posiciones ideológicas o compromisos con el imperio –salvo que los gobiernos se mantengan en el entreguismo- se lleven a cabo acuerdos en organismos regionales, empezando por la CEPAL, la única que puede escapar del control imperial.

Hoy la dirige una mexicana –Alicia Bárcena- colega y amiga, que sabría responder a peticiones claras, acordadas por consenso en los organismos de última creación para Latinoamérica y el Caribe. En tiempos idos, bajo la batuta de Raúl Prebisch nos tocó convivir con una CEPAL de sólida posición como referente en la región y fuera de ella. Sus ideas tuvieron notable incidencia en políticas aplicadas en varios países latinoamericanos, siempre de manera distinta y precisada por las particulares condiciones económicas, sociales, políticas y culturales de cada país. También fue considerable el efecto que ejerció CEPAL sobre la formación de recursos humanos para la gestión pública y para la ejecución de los sistemas estadísticos y de planificación nacionales. Ver: http://prebisch.cepal.org/raul-prebisch-y-la-cepal    

Para ello, cada nación precisaría –quienes aún no lo han hecho- su visión y misión de futuro para servir a sus connacionales. Esos criterios se verían con profundidad y respeto en los órganos correspondientes: Mercosur, Unasur y Celac, a fin de llevar a CEPAL líneas de acción concreta.
  
Nuestros países requieren analizar profundamente, en cuanto a sus políticas económicas con el exterior: Cómo ir adelante con el Tratado de Libre Comercio del Mercosur con Europa, a contrapelo de las decisiones estadounidenses; definir las formas en que individualmente China y Rusia, pueden cooperar al crecimiento sostenible de nuestras economías; y de que manera tratar con el proteccionismo estadounidense, que requiere sin duda más comercio con la Región y ésta no puede aún prescindir de tal relación. 

En el último caso: ¿Sería una política de reacción? Si EU prohíbe o limita sus importaciones de la Región, ésta haría lo mismo con las compras realizadas en el imperio, considerando los intereses en cada nación. Los organismos multilaterales de negociación (OMC y otros) serían el lugar idóneo para presentar posiciones colectivas, no porque nunca se haya hecho, esta es una práctica cotidiana, pero sin las abstenciones y trabajo subrepticio en contra, de gobiernos que sirven a los imperios, sin importar el impacto que eso representa a la mayoría de sus connacionales.  

Se repite que la economía planetaria está monetizada. Los países llamados periféricos o dependientes, por vasallaje, lucro de unos cuantos de sus empresarios y zozobra cambiaria, acatan las decisiones de la banca global. Hoy, prevalecen sordidez, desolación, conflictos, violencia, destrucción y muerte por poseer dinero. El ser humano vive dominado por el afán de acumulación monetaria. En su busca realiza acciones que van desde el robo a sus empleados, mediante mecanismos que “escamotean” obligaciones patronales, hasta el despido sin justificación ni pagos de indemnización, persecución, cárcel y otros.
    
De todo lo anterior podemos considerar que la situación que viven actualmente Latinoamérica y el Caribe, tiene que ver con una crisis de oportunidades. Oportunidad para superar las recurrentes e interminables crisis y desequilibrios económicos, mediante el apuntalamiento regulado y preciso del mercado interno; oportunidad para definir líneas de acción conjunta que den viabilidad de crecimiento sostenible a cada país y región del subcontinente, apoyadas en el trabajo de su gente. 

Oportunidad para que los países que han sido soporte y guía, en la búsqueda de mejores condiciones para el crecimiento, se organicen y jalen al resto para construir y presentar posiciones sanas y posibles para reorientar a los organismos económicos y financieros de la Región, hacia el desarrollo sostenible del Continente, en que se realicen obras de infraestructura básica, que proyecten un nuevo orden internacional, basado en el respeto a la autodeterminación de todas las naciones, a una cooperación internacional sin condiciones y al impulso colectivo para la consecución de una paz verdadera y sostenible.

lunes, 28 de noviembre de 2016

La nave va. Puntos suspensivos.

Por Raúl Moreno Wonchee

La Mexicana fue la primera revolución social del siglo XX porque la Constitución reconoció los derechos individuales y colectivos generados por el trabajo. Gran logro que busca no sólo atenuar los efectos perniciosos de un inevitable cuanto tardío capitalismo, sino avanzar hacia la emancipación de México en la Idea de ser una nación soberana y libre de la explotación humana. El tripartismo ha sido la vía mexicana para que las contradicciones del proceso económico den lugar, mediante la intervención del Estado, al diálogo social que se ha traducido en instituciones fundamentales, entre ellas las Juntas de Conciliación y Arbitraje cuya supresión está en curso. Sin argumentos, sólo con la percepción superficial de que son corruptas y sin un diagnóstico de los mecanismos de esta suposición, estamos a punto de tirar el agua sucia de la bañera con todo y el niño. Todos los principios invocados para justificar la nueva figura judicial podrían introducirse en las Juntas con una sola excepción: la imparcialidad, pues lo que está en juego son  derechos de los trabajadores que el Estado está obligado a tutelar. Lo mismo puede decirse del conciliador cuyo vínculo con la soberanía popular se disuelve en una autonomía fuera de lugar. El Ejecutivo será excluido de la justicia laboral y las partes quedarán enfrentadas en instancias “imparciales y autónomas” donde el que tenga más saliva comerá más pinole. La receta culmina dictando que los sindicatos elijan a sus dirigentes, diriman sus controversias y procesen sus demandas por voto directo y secreto, lo que viola la libertad y la independencia sindicales, pone a nuestro país al margen de la Organización Internacional del Trabajo e impone a los trabajadores procedimientos ajenos a la naturaleza de sus organizaciones. El voto secreto y directo estimula las diferencias y permite intromisiones ahí donde los trabajadores deben unificarse para defender de sus derechos y su identidad clasista. Todas las clases, sectores y grupos sociales tienen libertad de asociación, la que se pretende conculcar a los trabajadores ¡en el Artículo 123 de la Constitución! Un siglo estuvo México en la vanguardia del Derecho del trabajo; la contrarreforma al 123 podría ponernos a la cola del mundo civilizado.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Nuevos avatares para Latinoamérica y el Caribe. (El caso de México). 1ª Parte.

Por Víctor  Manuel Barceló R.

Diversos temas ocupan la atención de pueblos, comunidades, gobiernos y analistas latinoamericanos y caribeños. Tienen que ver ahora con la reunión en Marrakech, en que todos los países intentan avanzar en el Acuerdo de París, acelerando la transición a la economía de cero carbono que ya está en marcha. En todo el mundo se toman medidas para instalar soluciones solares y eólicas, bloquear la infraestructura de carbón y petróleo y proteger los bosques. Basta un vistazo a la energía solar para la Mujer y la reciente gira de Sun por el Rainbow Warrior que nos une, que se inicia ----- Toute la nouvellehttp://www.cop22-morocco.com/news/5-key -las-cosas-a-esperar-en-el-clima-conferencia-cop22-in-marrakech-91.html

 El hecho es que el 4 de noviembre (2016) entró en vigor el Acuerdo de París sobre cambio climático -en el caso mexicano fue ratificado antes en el Senado (21-Sep-2016)-. Sin duda el calentamiento global es de las grandes amenazas que enfrenta la humanidad. Para cada país y región hay un Programa Especial de Cambio Climático (2014). En México indica que hay mil 385 municipios vulnerables a distintos eventos climáticos: inundaciones, deslaves, sequías agrícolas, disminución de rendimiento por precipitación y temperatura, ondas de calor, así como la transmisión de enfermedades. Ver: http://www.teorema.com.mx/energia/renovables/la-energia-solar-acuerdo-paris/

El interés por la energía solar crece como alternativa a la quema de combustibles fósiles que envían carbono a la atmósfera, provocando eventos que dislocan la reacción normal de la naturaleza. “La energía solar es una de las medidas más eficientes para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, su potencial de mitigación…fotovoltaica como térmica”. La radiación solar en México –y en muchos países de la Región- es de las más altas en el mundo -5.7KWh/m2-día, en promedio para éste país-. La generación distribuida (GD) otorga al usuario final los beneficios de utilizarla, al producir electricidad en donde se consume.

Explica Beatriz Olivera de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES), que los paneles solares traen diversos beneficios: Un megavatio (MW) de paneles, impide 34 mil Ton. de emisiones de dióxido de carbono (CO2) en su vida útil. Los equipos solares se pagan con ahorros generados en el consumo eléctrico y producen reservas económicas para 25 años. La GD evita pérdidas en transmisión y distribución de electricidad, (14 % en 2014), con cifras de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). En ese segmento se incluyen instalaciones de uso doméstico y comercial, hasta medianas industrias. En el sector residencial, CFE tiene más 500 mil usuarios con tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC); más de tres millones de instalaciones comerciales y alrededor de 300 mil en el ramo industrial.

Con más de 170 mil sistemas fotovoltaicos se generarían medio millón de empleos directos, solo por la instalación en  techos de los usuarios con tarifas DAC, pequeña industria y comercios. El uso de esta tecnología sustentable brinda mayor seguridad y estabilidad en la red eléctrica; el mayor reto es la ignorancia de la población acerca de sus beneficios.

 Esperemos que en la Cop22 se avance lo adecuado y suficiente, muy a pesar de los tropiezos producidos por la elección estadounidense, en donde el triunfador (Trump), pretende cancelar todos los pagos a los programas de cambio climático de la ONU. Circunstancia que se hace más álgida para  la Región Latinoamericana y Caribeña, en sus declaraciones que tienen que ver con la migración y el desarrollo económico y social, por los conceptos, incluso insultos lanzados desde la campaña, por el Sr Trump, hoy presidente electo de ese país. Verhttp://cop22.ma/fr/

Veamos: En nota (9-Nov-2016) se afirma que, en los Primeros 100 días: Comenzaría el "retiro a más de dos millones de inmigrantes criminales e ilegales". Vale recordar que 2,5 millones es la cantidad de inmigrantes deportados por  Obama (2009-2015) en órdenes de remoción y datos del Departamento de Seguridad Nacional. Las mismas cifras oficiales muestran que ningún otro presidente de EE.UU. expulsó tantas personas como Obama, llamado "Deportador en Jefe" por líderes de la comunidad latina. Ver: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38013701

Negará Trump la entrada sin visa a los viajeros de países que se nieguen a readmitir a sus ciudadanos; revocará cada una de las órdenes ejecutivas de Barack Obama. ¿Hasta donde podrá hacerlo sin provocar malestar a sus propios seguidores?; impondrá restricciones a funcionarios de la Casa Blanca que forman parte de grupos de presión; establecerá límites a los períodos de los miembros del Congreso -habrá que ver de que facultades echará mano-. Cancelará todos los pagos a programas de cambio climático de la ONU (como ya expresamos). Usará ese dinero para reparar la infraestructura de Estados Unidos, ¿No será muy poco para una propuesta tan amplia?. Clasificará a China como manipulador de divisas. ¿Estará olvidando que esa gran nación es altamente acreedora de EU?

También prometió construir un muro en la frontera, que sería pagado por México. Trump aseguró que esto ocurrirá, pero no está claro cuándo o cómo. Otra prioridad es la renegociación de acuerdos comerciales, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Canadá y México. De hacerse sería oportunidad para corregir serios problemas creados a los dos países socios, tanto para manejar sus finanzas como en afectaciones graves a su mercado interno, que se visualiza mayormente en el caso mexicano. Afirmó que estos acuerdos son responsables de enviar al extranjero los empleos de los estadounidenses (¡!!!).

Nuestras naciones no se quedan esperando. Todos los países llevan adelante estrategias puntuales para afrontar, incluso aprovechar la coyuntura y renovar situaciones internas. Son momentos de oportunidad que no se deben desechar. El imperio controla buena parte de la economía local e impide el arreglo, o el fortalecimiento del mercado interno en que las empresas grandes, medianas o pequeñas de capital gubernamental, privado o social puedan participar, con producciones nacionales. 

Esta contra al crecimiento propio de nuestras economías, no solo se maneja en lo financiero y a través de sus transnacionales y las de otros países involucrados, sino mediante presiones políticas y acosos militares. Múltiples las muestras de tales actitudes, que culminan con los casos de Argentina y Brasil –bien conocidos- y se perfilan sobre Venezuela, Nicaragua y otras naciones progresistas. Cada vez adquieren formas sofisticadas que se adecuan a las condiciones reales de los países. 

Mientras mayor división interna existe entre nuestros pueblos , mayores resultados negativos recibimos del exterior y si, además, bajamos la guardia y soslayamos la aplicación de las normas fundamentales que rigen nuestra vida de relación externa, en consonancia con nuestro crecimiento sano en todos los órdenes, el resultado es una dependencia que crece al ritmo que marcan los intereses financiero-productivo-mercantiles externos. http://www.dw.com/es/reacciones-de-am%C3%A9rica-latina-al-triunfo-de-trump/a-36321176

En busca de una unidad nacional, que esperemos de allí se eleve a posturas regionales en diversos temas, el gobierno mexicano reacciona con actitudes de defensa a nuestros connacionales, que cooperan al bienestar de los estadounidenses, realizando actividades que ellos no quieren ejecutar, tanto en agricultura, ganadería, comercio e industria, como en su incorporación a actividades bélicas –latinos: 11.3% de la fuerza activa- que siguen siendo pautas de acción del imperio para mantener su hegemonía u obtenerla, por diversos rumbos del Planeta. Ver:http://www.ejecentral.com.mx/hispanos-engrosan-filas-del-ejercito-estadounidense/    

A dos puntas se actúa para preservar los derechos, que tras ardua lucha se lograron para los mexicanos –y todos los latinos- que laboran en territorio estadounidense. La comunidad latina sabe que no tiene tiempo que perder y se prepara para enfrentar inmediata y organizada los efectos negativos que podrían significar los años venideros. Sobre todo, lo que Trump busque revertir de lo que la comunidad latina ha logrado en materia de derechos. 

Eileen Truax, activista, periodista, inmigrante y autora del libro Dreamers, considera que esta amenaza no es algo nuevo, “esto ya lo hemos tenido antes…venimos de familias que llevan más de 20 años en Estados Unidos exigiendo una vida mejor, derechos igualitarios; llevamos años peleando contra la deportación y discriminación. Sabemos cómo hacerlo, lamentamos…volver a hacerlo…la actitud ante la adversidad es muy buena y sorprende positivamente que sea una reacción tan rápida y contundente”.

“Urge empujar una moratoria a las deportaciones (afirma la activista). Trump no podrá superar los 400 000 deportados anuales (de) Obama durante su gestión, y a este ritmo necesitaría más de 20 años para deportar a todos…los [indocumentados]…dudo mucho que el Congreso vaya a aprobar más recursos para este rubro…no hay dinero suficiente…
Creo que se puede negociar una moratoria, a partir de que se refuerce la seguridad en la frontera, más Border Patrol a cambio de que no se deporte gente. El Congreso quedó rojo (republicano)…nos quita capacidad de cabildeo durante al menos dos años”. http://nwnoticias.com/#!/noticias/viviendo-con-el-enemigo

La 2ª ruta de acción ya la inició el gobierno mexicano. Contundentes instrucciones a todo el cuerpo diplomático para que apoyen a los migrantes  mexicanos y no sean objeto de abusos y fraudes. La Canciller Claudia Ruiz Massieu acudió a la LI Reunión Ordinaria de la CONAGO y ante la mayoría de gobernadores del país planteó los once puntos del apoyo a los connacionales en territorio estadounidense y pidió trabajar en coordinación con las 45 delegaciones de la SER, para ofrecerles todos los servicios y trámites que tiene el gobierno federal, haciéndoles ver que las leyes migratorias no han cambiado y no hay ruta para deportaciones masivas. (Continuará)

sábado, 19 de noviembre de 2016

I. La Revolución “en sus términos actuales”

Enrique Ramírez y Ramírez


Existe ya un acuerdo general en considerar que la importancia fundamental del reciente Informe del presidente López Mateos radica, más que en el detalle de las gestiones y obras públicas realizadas, en la parte doctrinaria o ideológica, que alcanza en el documento una proyección inusitada.
Tal vez por la misma razón ciertos círculos no han digerido lo sustancial del mensaje y otros, comprendiéndolo cabalmente, pretenden sin embargo disimular, paliar o desviar su sentido modular. Así, en las opiniones rotundas, eufemismos o disimulos que la exposición del Presidente ha provocado se refleja también la querella de las grandes corrientes sociales en pugna, en los umbrales de una lucha decisiva, como será la campaña para renovar los poderes Ejecutivo y Legislativo.
En apariencia, los comentarios al informe coinciden casi por unanimidad en el tono aprobatorio y aun laudatorio; pero es fácil distinguir entre aquellos que expresan un acuerdo razonado y profundo y los que sólo envuelven, con su fraseología huera y adulona, el propósito de guardar las formas ante las manifestaciones de quien une a su condición de jefe del Poder Ejecutivo una autoridad moral y política en la que hay pocos precedentes. Es muy posible que después del primero de diciembre de 1964 algunos de los que ahora aplauden sin ton ni son, o quienes emiten alabanzas solo por guardar las formas, develen su verdadera actitud.
Debe reconocerse no obstante que el mensaje presidencial que acabamos de escuchar, merece una y otra clase de comentarios. No podría ser de otro modo, puesto que se trata de un documento con definiciones precisas, en el que se expone un ideario político bien determinado. Se trata, en otras palabras, de un mensaje beligerante, en el terreno de las luchas sociales y políticas.
Los pronunciamientos del presidente son categóricos y concurren a fijar una posición que no puede prestarse a dudas. Su definición es abierta:
“Al rendir este Quinto Informe al pueblo, quiero recordar, para que el pueblo lo juzgue objetivamente, que al hacernos cargo de la responsabilidad del gobierno, nos comprometimos a reavivar en nuestro pensamiento y con nuestros actos, el sentido de la Revolución Mexicana
”.
“Así he interpretado el sentir popular: que la esencia de justicia que nuestro movimiento reivindicador representa, no se pierda ni se aminore, sino por el contrario, se afirme y se avive.
“Estime necesario reencauzar el proceso evolutivo de la sociedad dentro de ese objetivo primordial, reajustando las nuevas realidades a la esencia de la doctrina, de las leyes y de las instituciones”.
Y todavía más:
“Insisto en repetir que el pueblo mexicano ha encontrado en su propia entraña los principios fundamentales que rigen su destino; son los principios que informan su transformación histórica en las etapas de la Independencia, de la Reforma y de la Revolución; los mismos hechos en la ley suprema en la Constitución de la República, enmarcan la vida nacional; rigen la actividad de los gobiernos revolucionarios y señalan el camino a seguir…
“Si el pueblo mexicano ha forjado con dolor, con sacrificio su propia filosofía política, quienes tenemos la responsabilidad del gobierno, que el pueblo nos confirió, tenemos también la de ajustar nuestros actos a esa filosofía”.
Por tanto el Presidente ha expuesto, con la autoridad que le otorga su investidura constitucional y su papel de líder de la corriente mayoritaria nacional, su concepción sobre el desenvolvimiento del país en esta etapa histórica. Esa concepción es la de un desarrollo múltiple (económico, social, político, cultural) en un ambiente de paz interior y paz mundial; sin guerra fría, ni carrera de armamentos; sin pruebas ni armas nucleares; con pleno acatamiento a los principios de autodeterminación y no intervención; con respeto recíproco entre todas las naciones y un intercambio equitativo y creciente de bienes materiales y culturales en el orden internacional.
Ese desarrollo reviste en México todos los atributos de la legitimidad; tiene que llevarse adelante por un mandato imperativo de la Constitución, que es el Código Fundamental de la República, de observancia obligatoria para el gobierno y todos los ciudadanos. El Presidente insiste una y otra vez en ello; ése es, por decirlo así, el leit motiv de su concepción:
“La revolución social mexicana se viene realizando dentro de las leyes que han sido forjadas por el pueblo precisamente para encauzarla y acelerarla.
“Por eso es norma básica de nuestra acción gubernamental el respeto a la ley, pues estamos convencidos de que ella puede emplearse para transformar las sociedades y que fuera de un orden jurídico que responda a los postulados eternos de la justicia, poco habrá de lograrse para cimentar la nueva estructura social que los mexicanos estamos integrando”.
Cabe hacer hincapié en el carácter dinámico de la tesis de López Mateos. “En nuestro caso, la Revolución Social, en sus términos actuales se identifica con nuestro desarrollo general, eso significa para México tanto como su plena integración y desenvolvimiento”. La sociedad mexicana,
para el Presidente no está totalmente integrada ni acabada, sino sujeta a un proceso irremisible de modificaciones y transformaciones, cuyas directrices se encuentran en la Constitución. Los gobiernos y el pueblo, si quieren ajustarse a la Constitución y ser fieles a los supremos intereses nacionales, tienen que actuar permanentemente en el sentido revolucionario; es decir, promoviendo y llevando a la práctica los cambios y las transformaciones necesarias para moldear la sociedad mexicana según el espíritu y la letra de la Constitución.
La teoría de la “pausa dilatada” o del “paréntesis de acomodo y consolidación”, sostenida y vigente en otros tiempos, es desechada expresamente por López Mateos. Por el contrario, sostiene con repetido énfasis la tesis de la revolución acelerada, tomando en cuenta sin duda la magnitud y complejidad de los problemas a resolver y la enseñanza, fruto de una larga experiencia histórica, que Mora, Zarco y Cabrera, entre otros, recalcaron: toda revolución que no avanza, o que avanza lentamente, o que transa, en realidad retrocede, y es derrotada. De esto tiene ya tanta experiencia el pueblo mexicano, que sufre lo que podría llamarse un traumatismo, todo un choque psicológico, ante cualquier intento de abrir paso, con las palabras o los hechos, a una nueva etapa de “pausa” o de “prudencia”, o de marcha lenta, o de apaciguamiento del impulso de transformación revolucionaria. Por eso las organizaciones de trabajadores han declarado en estos días, frente a la sucesión presidencial, que no desean de ninguna manera la repetición de la negativa experiencia de los años cuarenta; porque en aquel período se pasó, en el curso de solo dos sexenios, de la cautela excesiva y el apaciguamiento de los conservadores, a la contrarrevolución abierta, que puso al país al borde de la guerra civil.
El sujeto y el objeto del desarrollo que López Mateos postula es el pueblo, cuerpo de la nación.
“Nuestra población es el valor supremo del país. Debemos lograr que todos los mexicanos, teniendo los mismos derechos, tengan las mismas oportunidades para alcanzar su bienestar”.
“Los sectores menos favorecidos de nuestra población son y seguirán siendo objeto primordial de nuestras preocupaciones”.
“En el discurso de crisis históricas mundiales como la de nuestra época, si las formas políticas se modifican es justamente para hacer más cierta la libertad de la persona y más real la democracia para los grandes grupos humanos”.
Se trata, pues, y no sobra que el Presidente lo razone para subrayarlo, de una revolución de esencia popular y democrática. De una revolución que se plantea objetivos distintos a los de las clásicas revoluciones liberales de las primeras etapas del ascenso del capitalismo en el mundo. El pueblo, en el concepto de López Mateos, no es una abstracción; son “los campesinos, los obreros de la industria, los trabajadores del Estado, los técnicos e intelectuales, los industriales, comerciantes y financieros progresistas y todos los demás grupos de la clase media y de los sectores populares”, a quienes llama a unirse para servir de soporte y motor al desarrollo progresista.
Pero es también una revolución nacional. Porque se desarrolla en México; se inspira (sin olvidar las experiencias y los ejemplos universales) en las tradiciones históricas de México, se guía por las propias experiencias del pueblo mexicano, se realiza fundamentalmente con los recursos y el esfuerzo de los mexicanos y toma siempre en cuenta, en suma, el cuadro peculiar histórico y geográfico en que se desenvuelve.
“En tanto seamos capaces de lograr, sin perder el hilo conductor de la Revolución Mexicana, las metas sucesivas de esa interacción y desarrollo, México existirá con nosotros y en los tiempos por venir, para cumplir las misiones históricas que consideramos inherentes al destino nacional.
“Nuestra plena integración menguaría su sentido, sino la proyectamos en la esfera internacional o si olvidamos en qué parte del mundo nos encontramos; sino pensamos seriamente que estamos en América y, concretamente, en Latinoamérica; que formamos parte de los países en desarrollo; y que somos de los que aman la paz y la independencia.
“Nuestra región geográfica, nuestra cultura original, nuestros ideales y proyecciones, en conjunto, dan sentido a la participación que tenemos y hemos de tener en el concierto de los asuntos mundiales”.
Así pues, de acuerdo con la tesis de López Mateos, se trata, en el caso de la mexicana, de una revolución social de profundo sentido popular y nacional; que se realiza a través de cambios y reformas sociales, de conformidad con una Constitución que fue formulada por el pueblo en armas; que tiene lugar en América y es parte del movimiento revolucionario de todos los países en desarrollo y que requiere, para lograr sus más altos objetivos, de la paz interior, de la paz mundial y del mayor grado de independencia nacional.
¿Pero es –se preguntarán algunos– que se trata de la misma posición de “extrema izquierda, dentro de la Constitución”, proclamada por el mismo mandatario en su maltratada Declaración de Guaymas, hace ya varios años?
Parece efectivamente que de eso se trata.


Con este editorial, el periódico “El Día” comenta los aspectos doctrinarios del informe rendido por el Presidente de México Adolfo López Mateos en septiembre de 1963.


Junto a otros 20 editoriales de “El Día” agrupados con el nombre “La Tesis de López Mateos sobre el Camino de México (y las Elecciones de 1964)” que inicia la serie cuadernos contemporáneos titulados 21 Artículos Editoriales de El Día. 

LA PRIMER SEMANA DEL PRESIDENTE ELECTO DONALD TRUMP

Por Cuauhtémoc Anda Gutiérrez


Lenta pero inexorablemente ha pasado la primer semana de que Donald Trump ganó la elección en Estados Unidos y aunque hay una enorme maraña de medios de comunicación que lo interroga y quiere llevar las noticias “bomba” a sus respectivos medios, no ha trascendido avance sustantivo alguno relacionado con sus promesas de campaña.

Desde luego a los mexicanos nos interesa saber qué tanto ha avanzado en armar su estrategia para llevar a la práctica las promesas y amenazas que nos dedicó durante su campaña en la que se hablaba que de inmediato repatriaría a 3 millones de mexicanos ilegales, pero en estos días anunció que sólo serán repatriados quienes tengan antecedentes penales y en su caso se trata de un número insignificante si se compara con los tres millones anunciados. Esta sensible disminución en cuanto al número hace que respiremos tranquilos.

Este dato nos obliga a recordar que los candidatos triunfadores en política, suelen no recordar con precisión sus promesas, en México es común criticar a los políticos a quienes públicamente se les acusa de que de acuerdo a su propio calendario, lo único que saben hacer es cumplir años, pero no sus promesas.

Esperemos que Trump resulte ser de éste tipo de políticos, aunque no olvidemos que él no es político, pero si sus siguientes amenazas las cumple igual o parecido podemos respirar tranquilos, pero eso lo sabremos a partir del 20 de enero próximo que es cuando realmente toma posesión como Presidente de aquél país y en consecuencia es cuando se verá su poder.

Claro que amenazó a tantos países que como estamos nosotros hay ciudadanos de diversos horizontes que estarán atentos para ver qué va a hacer en los cuatro años que duran el periodo para el cual fue electo.

Las preocupaciones de México al respecto básicamente son dos: el trato a nuestros paisanos allá y la amenaza de cerrar o clausurar el Tratado de Libre Comercio con Norte América donde México intercambia del orden de mil millones de dólares diarios, lo que genera empleos que están en riesgo.

En fin seguiremos informando de cómo evoluciona la amenazante actitud del Presidente electo Trump, sobre todo a partir del 20 de enero próximo.

Mientras tanto, el Gobierno Mexicano tiene tiempo para prepararse y defender nuestros intereses. Ya veremos y comentaremos.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

La política exterior mexicana y sus vicisitudes. 10ª Parte. (Última)

Por Víctor Manuel Barceló R.

Importantes conclusiones surgen del recuento de las relaciones exteriores de México con las naciones del Planeta, sea en lo bilateral como en el terreno multilateral a través de la Organización de las Naciones Unidas –a partir de 1945-. Podemos corroborar que como otras naciones del continente americano, mostramos momentos de lucidez para determinar nuestras formas de vida y ante embates externos, provocados o realizados por los imperios.

Desde el cercenamiento del territorio mexicano -en guerra de intervención injusta de EU (1847-48), en que perdió más de la mitad de su territorio- (más de 2 millones de Km2), gobierno e intelectuales fueron construyendo bases para la relación entre una nación que busca democracia interna y externa, con un país geográficamente creado con la negociación armada y la rapiña, para lograr la extensión territorial de ahora, poseyendo países, que serán soberanos cuando sus pueblos se unan y decidan serlo.  

Ante el desgaste, por nefastas consecuencias para pueblos y comunidades de todos los países dependientes, de la aplicación de teorías conformadas, para dar viabilidad planetaria a las acciones de empresas transnacionales apuntaladas por los imperios -a través de las finanzas- el mundo tira a cambios profundos y son los pueblos quienes reaccionan.

Actualmente en el neoliberalismo, sostenido en la globalización y el libre comercio -apoyado éste en la noción de un mercado sin controles en las naciones en que participa globalmente, y ante el impulso de una interdependencia irreal, que pretende anular la presencia del Estado –los estados-nación no son posibles en la globalización- en esas condiciones nuestros países olvidan como resolver seriamente la pobreza, el hambre, los conflictos étnico-religiosos y otros problemas sociales al interior de las comunidades, como la fractura familiar, el choque comunitario que, en suma, llevan al incremento de la migración, que hoy tiene en jaque al sistema neoliberal.  

Cuando algunos países avanzan sólidamente en esos terrenos, son anulados con las sucias artes del golpe militar -trastocado  en “golpe blando”- aplicado puntualmente en los acontecimientos recientes de los gobiernos de Cristina Fernández en Argentina y Dilma Rousseff en Brasil y los acosos a las democracias progresistas que luchan por superar problemas de su dependencia, sea del petróleo y otros comodities -cuyos precios se mantienen a la baja- como de la presión contra sus poblaciones, incluso con “guardias blancas” para acentuar la extracción de hidrocarburos, minerales y otros productos propiedad de las naciones y sustento de sus pueblos.  

Los resultados en la elección presidencial en EU (11-11-2016) que permiten prever posibles nuevas afectaciones a nuestros pueblos, al tratarse de un presidente brabucón e impredecible, despertó el nacionalismo –al menos en México- mostrado desde la absurda invitación oficial, previa a su triunfo electoral, que se exhibe en ingeniosas expresiones en las redes sociales. Este puede ser el momento esperado para dar una vuelta de tuerca a nuestra política exterior: acentuando la vigilancia y apoyo a nuestros connacionales, que cooperan al bienestar y confort de los estadounidenses en su territorio, a quienes se apunta con los bajos epítetos de criminales, asesinos y otras lindezas y enfatizando nuestra cercanía y participación en los organismos multilaterales, en que la presencia de México siempre es esperada. 

Pero el fortalecimiento real, ansiado por la mayoría de naciones y gobiernos de la Región, con la presencia y actuación de la diplomacia mexicana en el Consejo de Seguridad, ECOSOC, UNESCO, OMC y otros, en que cooperamos en su momento a la defensa, difusión y creación de posiciones precisas por la paz y la determinación autónoma de los pueblos en sus decisiones económicas, políticas y sociales, demanda de precisiones internas, que den fortaleza y validez a los preceptos constitucionales en la materia.

Se entiende por política exterior “el conjunto de aquellas posiciones, actitudes, decisiones y acciones que tiene un Estado más allá de sus fronteras nacionales “ (Rafael Velázquez Flores). Por tanto, una doctrina de política exterior abarca principios en los que se inserta la posición de un Estado, en un período histórico definido, cuyas consecuencias son evaluada para el mañana de sus relaciones con el exterior.

En el caso mexicano, dicha doctrina fue interpretada –dentro de los causes constitucionales- en diversas doctrinas, carta de presentación del país en el ámbito latinoamericano y Caribeño, fundamentalmente: La Doctrina Carranza (1918) establecida para sostener la igualdad entre los estados, desaprobando toda intervención en asuntos internos de otra nación tanto como la equivalencia de derechos de nacionales y extranjeros ante las leyes de un país; la Doctrina Estrada (1930) se aplica en casos en los que se produce, dentro de un Estado, un cambio de gobierno, sea por ruptura del orden constitucional o por golpe de Estado; el gobierno mexicano no emite  reconocimiento, se concreta a mantener o romper, en su caso, las relaciones diplomáticas; la Díaz Ordaz (1964) adiciona la Doctrina Estrada con un criterio en torno al gobierno en relación (en este caso Cuba) para continuar su reconocimiento diplomático, independientemente del carácter u orientación de sus gobiernos.

Tales doctrinas ponen al día la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en la materia, sin trastocarla o hacerla a un lado -como ocurrió en gobiernos recientes, cuando incluso, se alteró con opiniones abruptas y sesgadas al interés del imperio-. Los preceptos constitucionales pueden resumirse del modo siguiente:  
• Principio de la autodeterminación de los pueblos.
• De la no intervención.
• De la solución pacífica de controversias internacionales.
• De la proscripción de la amenaza o del uso de la fuerza en las
   relaciones internacionales.
• De la igualdad jurídica de los Estados.
• De la cooperación internacional para el desarrollo.
• De la lucha por la paz y la seguridad internacionales.
  
Para que un Estado soberano aplique y defienda sus preceptos de relación con el exterior, requiere de un Plan nacional de vida, de un gran proyecto de futuro colectivo, autenticado por la mayoría de ciudadanos, que exponga respuestas a los grandes problemas nacionales, con medidas de consenso para atender los fundamentales en el momento en que se conciba. 

Dicho proyecto, se analizaría y aprobaría en el Congreso de la Unión, validando posiciones constitucionales frente a la comunidad internacional, para sostener la autonomía y la autodeterminación del país, en el apoyo a cuestiones colectivas y bilaterales que requieran de la solidaridad internacional. Pero el sustento del mismo, sería una nueva manera de atender al crecimiento de la economía, mediante un mercado interno que recupere, valore e impulse la producción nacional, para cubrir necesidades de los pobladores e incursionar con productos en los mercados externos, ya conservándoles o ampliándoles, con objetos de calidad competitiva.

Un nuevo país soberano, auténtico y representativo de los sueños y anhelos propios y regionales –como alguna vez lo fue México- necesita el aporte de todos sus habitantes. Primero, para mostrar un rostro de unidad ante los embates externos, cooperando en políticas que aligeren la carga a las clases populares y recuperen sus posibilidades de una educación de excelencia, atención universal en salud preventiva, alimentación sana, adecuada y de producción nacional, para el desarrollo saludable de la población. 

Las primeras actitudes renovadas en política internacional debieran tender a mayor cobertura de los mexicanos en el exterior, mediante negociaciones con autoridades locales. Hay casos con buenos resultados que cubren requerimientos urgentes de esos grupos sociales, que emigraron para conseguir recursos para la vida, ante los graves problemas de la producción en el campo y las dificultades financieras y de otro tipo para el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, que son las que ofrecen más del 70% de empleos en el país, frente a las transnacionales, que reciben todo tipo de apoyos oficiales para su instalación y puesta en marcha, lográndose pocos empleos por cada unidad de inversión alta, que aplican en sus empresas.   

El famoso “sueño americano” es una entelequia. La pobreza y exigencias sociales en Latinoamérica y el Caribe, le mantienen como falsa alternativa para muchos millones de habitantes del continente, que exponen la vida en trayectos peligrosos y en la búsqueda de ingreso al territorio del imperio. 

La cancillería mexicana tiene diplomáticos de 1er nivel que están subutilizados. Allí está el capital humano para llevar a buen término los planteamientos puntuales del Embajador ante EU, Carlos M Sada, en su alocución que ofrece reforzar todos los servicios de los consulados en cuanto a información, protección y orientación de los mexicanos y el mantenimiento de una constante y sostenida relación con el equipo de transición del presidente electo, para que consideren la importancia de las tareas que realizan nuestros connacionales a lo largo y ancho de EU. Ver:

Afrontar el presente y pergeñar fórmulas de crecimiento y desarrollo autónomo y autosustentable en la Región, impele a fortalecer organismos creados con tal fin -que concluyen con la CELAC- en que aún podemos discutir políticas regionales, que nos preserven de decisiones fuera de razón y momento. Éstas no dejarían país -por muy armonizado que esté con intereses estadounidenses- sin afectación, ya sea en sus migrantes avecindados en su territorio, en los que pretenden ingresar, en productos de nuestras naciones provenientes de transnacionales o de empresarios privados y sociales, que se decida impedir su ingreso. 

La unidad al interior de cada nación –sea cual fuere el criterio político de grupos- para definir una política local y contrastarla con la regional para el desarrollo sostenible, daría pautas para que nuestra relación externa con el Planeta y en particular con el imperio estadounidense, tuviera la fortaleza para abrir espacios saludables a la vida de latinoamericanos y caribeños.

domingo, 13 de noviembre de 2016

La nave va. La noche triste.

Por Raúl Moreno Wonchee

La polka calló y los polkos cayeron; si tuvieran vergüenza debieron callar. Después del fallido advenimiento de la redentora, sus caras no mostraron sorpresa sino estulticia. La buena los dejó helados y la mala los dejó perplejos: perdió Hillary y ganó Trump, dos  noticias en una que El País no se atrevió a dar y desveló a Clinton como impresentable voluntaria al abandonar a sus partidarios en su noche triste. La claque mediática impuso el apoyo a Clinton  ocultando su terrorismo migratorio y sus actos criminales contra México cometidos desde el Departamento de Estado. Cuando vino Trump, le echaron gasolina a la hoguera del descontento inducido y vociferaron contra el Presidente. Pero Peña Nieto es el único jefe de Estado del mundo que ha hablado con Trump y que supo interponer la palabra, instrumento privilegiado de la razón, para que cesara sus injurias contra México. En los últimos dos meses de la campaña y en los debates, el republicano se vio privado de su principal instrumento propagandístico. Para desgracia de Clinton porque entonces Trump dirigió sus baterías contra ella y la hizo pedazos.  Cuando al mismo tiempo que Trump, Clinton  recibió la invitación del Presidente, ni siquiera acusó recibo no obstante que México es el país más importante para Estados Unidos. Ese gesto de inaudita soberbia abonó su aislamiento y su derrota. El Presidente no atacó ni elogió a ninguno de los dos, sólo defendió a México y demostró el valor del diálogo al que Clinton se negó. Aquí, el gran derrotado fue el hillarysmo criollo, lo que causaría hilaridad de no ser por los daños a la dignidad del periodismo y al Senado, que al ponerse la camiseta de Hillary bailó la polka y se cubrió de oprobio. Margarita se quedó sentada. 

jueves, 10 de noviembre de 2016

La política exterior mexicana y sus vicisitudes. 9ª Parte.

Por Víctor Manuel Barceló R.

Decíamos que en México –ampliando el criterio- en Latinoamérica y el Caribe, se requieren consensos políticos puntuales entre izquierdas y derechas, respecto de la política exterior, obtenidos dentro de los órganos de consenso regional para -entre otras cosas- recuperar el terreno perdido frente al narcotráfico y fortalecer las instituciones del Estado a fin de garantizar la estabilidad interna, en nuestro caso, principal carta histórica de negociación con Estados Unidos. 

La fórmula para lograr una política exterior exitosa sigue siendo sostenida por estrategias internas eficaces, en base a un proyecto nacional consciente y delimitado. La dependencia de la Región, de acciones que realizan los imperios en su afán hegemónico planetario, que se prueban en su “patio trasero” –nosotros del estadounidense- son una limitante poderosa para lograr un crecimiento económico saludable, sustentable y sostenido.

Para algunos países de la Región no es obstáculo tal presión externa –probablemente con diferentes decibeles de intensidad- como ocurre en el Estado Plurinacional de Bolivia, adonde la sobriedad y el buen uso de los recursos le permiten transitar por su propia senda. Que más prueba: en el 2016 crecerá su PIB por encima del 4,5%, multiplicándole por cuatro el de 2006 y a pesar de la contracción económica mundial, de corrientes en contra, “el país andino crece sostenidamente”. La razón es sencilla: Evo Morales no confió jamás en los ciclos de la economía mundial. Al inicio de su mandato (2006), el país construyó un orden económico propio, vinculado con el exterior soberana y sagazmente. Nacionalizó los hidrocarburos para edificar una “casa propia”, justa en respuesta social y efectiva en fomento económico, desintegrando el “mito genial” que nacionalización resta poder de crecimiento. 

A medida que el gobierno de Evo repotenciaba el cometido del Estado en la economía –subordinando al mercado- tampoco se fueron inversiones extranjeras directas ni hubo salida de capitales. El ahorro interno creció a niveles históricos. Hoy Bolivia tiene reservas (38% PIB) para afrontar desde luego el actual shock externo. El ahorro no es solo público, hay significativo crecimiento del privado. De todos los orígenes, Bolivia posee un ahorro de 48.000 millones de Dls. con un PIB de 38.000 millones de Dls. Podrá apoyar inversiones productivas para los próximos años, lidiando la limitación externa.

“Bolivia optó por una economía eficazmente precavida”. No arrastrada por los vaivenes de los precios de las materias primas. Supo construir su cinturón de seguridad económico-financiero, sin urgencia de sacrificar los derechos sociales de su población. Lo logró mediante una deliberada resolución de configurar un mercado interno. La redistribución de la riqueza producida, al mismo tiempo que satisfizo principios de justicia social, fue esencial como procedimiento para ampliar la demanda interna. De allí que el consumo creciera por el incremento logrado en los ingresos producto de estrategias aplicadas en la distribución. Allí funcionan políticas impulsoras de empleo y programas sociales: para niños (Bono Juancito Pinto); mayores (Renta Dignidad) y mujeres embarazadas (Bono Juana Azurduy) que fueron y son decisivas. Ver: Alfredo Serrano.http://www.alainet.org/es/articulo/181383

El Banco Mundial afirma que Bolivia es campeón planetario en mejorar los ingresos para el 40% de la población más pobre. El país se fue desendeudando socialmente, sin necesidad de mayor endeudamiento financiero; la deuda pública actual es del 19% del PIB. La inversión pública no paró de crecer (879 millones de Dls. en 2006, a 6.396 millones de Dls. programados en los Presupuestos Generales del Estado para 2016. El incremento de la inversión pública llega al grado que la formación bruta de capital fijo es mayor que el recurso reservado a los salarios públicos. Ver: http://www.bancomundial.org/es/country/bolivia/overview

El gobierno de Evo culminará su elegibilidad en el 2020. Buscando sostener un crecimiento alto, continuar la reducción de la pobreza y mejorar el acceso a servicios básicos. A principios de 2016 fue aprobado el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social (PDES 2016-2020) “Desarrollo Integral para Vivir Bien”. En él se prevé, en seguimiento al modelo social comunitario y productivo, que el crecimiento persevere en  alrededor del 5%, reduciendo la extrema pobreza del 17% al 10%. Para lograrlo inserta un generoso programa de inversiones públicas, a financiarse con ahorros acumulados en la bonanza, créditos del Banco Central de Bolivia (BCB) y endeudamiento externo. Entre otras áreas, se contemplan inversiones en infraestructura, exploración de hidrocarburos, industrialización de gas natural (fertilizantes y plásticos) y generación termo e hidroeléctrica. También invoca un mayor dinamismo del sector privado y de la inversión extranjera directa. Ver: http://www.boliviawdc.org/es/comunicados-de-prensa/84-comunicado-de-prensa-junio-11-2015

Dado el contexto internacional, la agenda de desarrollo requerirá del sostén y fortalecimiento de su política exterior, hasta ahora ejemplo de congruencia con los requerimientos de relación externa para mantener su alto ritmo de crecimiento, sin ceder en sus principios. En el período 2006 – 2014, Bolivia pasa de país conocido por la pobreza, marginalidad y desigualdad, con una política internacional de subordinación humillante a consignas y decisiones de las potencias imperiales, a un país con liderazgo internacional. Bolivia ahora es conocida en el mundo y se caracteriza por su posición anti imperialista, anticapitalista y anticolonialista. La política exterior del Estado Plurinacional de Bolivia permitió posicionar en la agenda internacional un nuevo modelo alternativo al capitalismo, basado en el Vivir Bien.

Entre los logros más destacados de la diplomacia de los pueblos realizada por Bolivia se tiene el reconocimiento en Naciones Unidas, de: La existencia de diferentes enfoques, visiones y herramientas para alcanzar el desarrollo sostenible; reconocimiento de algunos países de los derechos de la Madre Tierra; del Vivir Bien en Armonía con la Madre Tierra como enfoque universal y eventos para su discusión internacional; reconocimiento del Día Internacional de la Madre Tierra; Informes del Secretario General de Naciones Unidas sobre la Madre Tierra y Armonía con la naturaleza; reconocimiento del diálogo intercientífico entre saberes ancestrales y ciencias modernas y la constitución de un Mecanismo Participativo para facilitar este diálogo; reconocimiento de la acción colectiva de pueblos, comunidades y poblaciones locales para la conservación de la biodiversidad y el manejo sustentable de los bosques; un enfoque alternativo a la economía verde y pago por servicios ecosistémicos en el marco del Vivir Bien, que es el de la gestión de los sistemas de vida; reconocimiento del enfoque alternativo al pago por resultados de la Reducción de la Deforestación y Degradación Forestal (REDD+) -enfoque conjunto de mitigación y adaptación para el manejo integral y sustentable de los bosques-; derecho humano al agua y al saneamiento básico; derechos de los pueblos indígenas; difusión de alimentos tradicionales como coca y quinua.

Colabora Bolivia en el surgimiento de las nuevas formas de integración y concertación política como: Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra
América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), Unión de
Naciones Suramericanas (UNASUR) y Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Bolivia asume liderazgo notable en estos foros de integración regional, erigiéndose en la voz de los pueblos en estos mecanismos de articulación regional. Recordemos que en el ALBA-TCP se ejecutan importantes proyectos como: Misión de Alfabetización (Yo sí puedo), Post Alfabetización (Yo sí puedo seguir); Misión Milagro (operaciones gratuitas de la vista); Misión ALBA Discapacidad (Moto Méndez) y el Proyecto Gran Nacional ALBA, Educación, Cultural y Deportivo, entre otros. Ver: http://www.boliviawdc.org/images/publicaciones/PND.pdf

Dedicar espacio a la tarea internacional de una nación que era pobre, que viene de ser un satélite de imperios e intereses capitalistas, aparentemente insustituibles, tiene como objetivo apreciar como, en el siglo XXI hay un despertar de los pueblos ancestrales o primigenios de nuestro continente, que sin temores buscan el bienestar generalizado de sus pobladores, en tanto otros se empecinan en destruir la obra de gobiernos progresistas que les antecedieron en el tiempo y cuyos logros para el rescate y fortalecimiento de la soberanía y la mejoría consistente en las condiciones de vida de sus pobladores, llevaban un paso firme, solo alterado por la acción transnacional apuntalada por los imperios, para recuperar en “golpes blandos”, el derecho del más fuerte a explotar a los pueblos en la tarea de extraer sus riquezas del subsuelo, sin importar resultados para el medio ambiente y mucho menos para los poseedores de las tierras afectadas. (Continuará)