lunes, 24 de marzo de 2014

Nuevo Orden Económico Internacional.

El neoliberalismo surge como doctrina que rebasó al capitalimo liberal del siglo XIX, y surge al término de la segunda guerra mundial con préstamos para la reconstrucción a los países devastados. Y durante los siguientes 56 años nace una nueva etapa: la del libre comercio, apertura de las economías nacionales al exterior ante las fuerzas del mercado, depreciación del Estado y olvido de los conceptos de independencia y soberanía; nueva división del trabajo, nueva reestructuración política, social, económica y cultural de todas las sociedades, como consecuencia de la economía del mercado, para llegar a la integración y a la globalización.
Todo esto exigido por los países mas ricos del planeta, los más industrializados, los que manejan las finanzas internacionales y la tecnología de punta, los países militarmente más poderosos que han constituido el club de las naciones para conducir el destino de la humanidad y controlar el poder universal, para entregarlo a las compañías multinacionales y así  consolidar el nuevo orden económico.
Esta forma de dominio mundial describe la nueva epopeya de la humanidad en donde supuestamente las familias se volverán más ricos y satisfechos.  La historia ha conocido cuatro formas de sometimiento y explotación: la esclavista, la feudal, el expansionismo territorial o imperialismo y el colonialismo económico.
El neoliberalismo fue la primera avanzada del proyecto globalizador, pues preparó en cada país el terreno para que éste esquema se realizara sin problemas.
Primero actuó en el ámbito nacional de los países en vías de desarrollo, destruyendo las bases que dan asiento a la sociedad y acomodando los factores de la convivencia de tal manera, que éstos se pusieran al servicio de la economía de mercado. Ya no son del Estado, el derecho, la economía, la ciencia, a servicio y garantía del bienestar del hombre, la mujeres y la familia, sino todo está al servicio de las fuerzas del mercado, así surge la nueva sociedad del siglo XXI; con un diferente derecho para servir a la economía del mercado. Protector del Libre Comercio y de la élites empresariales; un Estado moderno, una economía pujante y la ciencia y la tecnología al servicio de las grandes empresas multinacionales, centros del poder político y económico, éste propósito contó con financiamientos y prestamos que condicionaron las reformas y ajustes en las economías de los países, todo esto controlado por el grupo de los países hiperindustrializados, poseedores de la tecnología mas sofisticada, de la ciencia mas avanzada, del poder militar y de la riqueza.
Desgraciadamente éste orden económico no ha sido la solución ni remedio suficiente para combatir la pobreza, la escases y el atraso de los pueblos. 
Por lo cual se deben a analizar los diferente procesos de globalización en marcha para precisar lo que es en beneficio del pueblo y lo que no debe ser aceptado a pesar de los que exijan el Banco Mundial, sus agencias y el Fondo Monetario Internacional. Este proceso planeado por los países industrializados comenzó a aplicarse en nuestro país esgrimiendo como propósito la modernización de todas las actividades productivas, económicas y administrativas, en lo cual se avanzó muy poco, éste efecto se aprovechó para modificar la Constitución, principalmente en los Gobierno de Miguel de la Madrid 1982-1988 y Carlos Salinas de Gortari de 1988-1994, y que permitió llevar a cabo una intensa privatización de los bienes del Estado, para adelgazarlo, lo cual consideró necesario hasta el límite de lo que es el patrimonio colectivo, para el "Cambio y modernización", el siguiente paso fue la apertura de nuestra economía hacia el exterior y la firma del Tratado de Libre Comercio, con Estados Unidos de América y Canadá. Se hizo de manera apresurada y sin medir las consecuencias que produciría. Es cierto que las políticas económicas del pasado evitaron el desarrollo competitivo de la planta industrial, pero también lo es que el aceptar cambiar drásticamente estas políticas por la economía del Estado sin estar preparado para ello, se produjeron resultados negativos para las micros, pequeñas y medianas industrias y comercios, hubo quiebra de empresas, desempleo, pobreza, marginación, y de presión en que se encuentra sumido el campo mexicano.
Los métodos usados por el neoliberalismo obligan al Estado mexicano a privatizar  para dejar manos libres al sector privado, vulnerando la garantía social consagrada en el artículo 25 constitucional que dispone, que el Estado sea el rector del desarrollo y la economía nacionales, al obligar al Estado a privatizar todo el patrimonio del pueblo, ya sean instituciones financieras, de seguros, bancos, la propiedad social de la tierra, industrias estratégicas, puertos, aeropuertos, satélites de comunicaciones, medios masivos, instituciones de seguridad social, de salud pública, instituciones de educación superior, carreteras, ferrocarriles, etc., (salieron las empresas del Estado) - que eran patrimonio del pueblo no de sus administradores- a la plaza de remate, y ahí están todavía. Se obligó al Estado mexicano a favorecer con diversos incentivos al régimen fiscal privilegiándolos con parques industriales y rescates económicos a las élites empresariales, exportadoras, para favorecer los procesos de globalización, con la finalidad de destruir el Estado social y cambiarlo por un Estado empresarial. 
Se obligó al Estado a adelgazar su aparato burocrático reduciendo el gasto público, a lo estrictamente necesario para el cumplimiento de sus obligaciones, seguridad interior, combate al narcotráfico, y mantener al pueblo en orden paz y trabajo. La mayor parte del presupuesto usarlo para pago de los financiamientos, la deudas internas y los apoyos, rescates y estímulos a las empresas exportadoras, generar riqueza para unos pocos y después distribuir beneficios, de ahí la publicación del Consejo Coordinador Empresarial titulada "Reforma del Estado una visión empresarial, 1999".
Impone al Estado mexicano como obligación global menor inversión en el gasto social, impone una nueva "cultura laboral", hacia los obreros al desmantelar sus derechos laborales, quita obstáculos y cortapisas para que los extranjeros puedan tener el dominio directos sobre las tierras y aguas, en una faja de 100 km a lo largo de las fronteras y 50 km de las playas. Dándole la vuelta a la propia Constitución, ahora si se puede mediante fideicomisos y reformas a las leyes mercantiles de comercio y de inversión extranjera, lograr cambios legislativos para desrregular el acceso a la explotación de los recursos naturales, que por mandato el 27 constitucional pertenecen a la nación: minería, bosques, recursos no renovables, gas, petróleo, etc.
México esta preparado para agregarse al mundo global, ordenado, regulado por organismos internacionales. Es importante recalcar, que con esto no se logren borrar soberanías, autodeterminaciones, independencias, por el orden jurídico supranacional esblecido y no abandonemos los principios que han dado contenido a nuestra política exterior y personalidad a la nación mexicana, ordena que los programas educativos medios y superiores prepararen a las generaciones de jóvenes y adultos, en la economía de mercado, en la competencia, en el consumismo y en la sociedad global. Además penetran en las culturas nacionales, tradiciones, creencias, valores, usos y costumbres que nos dan identidad, para imponer un nuevo estilo de vida que ellos practican. Éstos propósitos del neoliberalismo y la globalización deben ser analizados con detenimiento y objetividad para aprovechar lo bueno y lo que al bienestar del pueblo convenga.
Por fortuna aún tenemos como defensa el proyecto histórico plasmado en nuestra Constitución o lo que queda de él, que es un proyecto humanista, democrático, de garantías individuales y sociales, equitativo participativo e igualitario, que propugna por el bien colectivo y la prosperidad de la nación. sin la vigencia de este proyecto histórico no tendremos Nación ni sociedad humanista, porque lo que ha alentado al pueblo mexicano desde la conquista española, la colonia, la Independencia, y la Revolución es devolverle a la mujer, al hombre y a la familia, la dignidad de personas, con fines propios, con valores morales trascendentes e inalienables, derechos a la libertad, a la justicia social, a la igualdad en el aprovechamiento de oportunidades y a realizarse en la vida con bienestar y progreso. 
Estamos de acuerdo en que se globalicen las comunicaciones, pero de ninguna manera que se manipulen las informaciones para favorecer a los mercados y mucho menos para destruir las esencias culturales de cada nación, estamos de acuerdo en que se globalicen los capitales financieros; pero de ninguna manera que se vuelvan capitales especulativos parta apoyar o castigar a naciones en vías de desarrollo. 
No estamos de acuerdo en que la hermandad de los países más poderosos controlen los organismos internacionales financieros e impongan a las naciones deudoras condiciones draconianas, para otorgar nuevos préstamos, ya que esta es otra forma de colonialismo. 
No estamos muy de acuerdo en las reformas a las garantías sociales que son el suelo mismo que soporta y da vida a nuestra nación en nuestra convivencia común, si éstas no son protegidas por las leyes secundarias. La globalización ha producido efectos devastadores en países en vías de desarrollo como lo demuestran el hambre, la pobreza creciente, enfermedades, falta de autosuficiencia alimentaria, lo que ha ocasionado protestas violentas cada vez que se reúnen los dueños de la economía mundial, los ejércitos de necesitados de la pobreza seguirán creciendo y se constituirán en un mundo amenazante frente a los ricos del planeta, un mundo bipolar en que los pobres exigirán y a cualquier precio oportunidades de trabajo para sobrevivir y realizarse como seres humanos.
No estamos de acuerdo en que las grandes compañías de comerciantes suban los precios a su arbitrio.
La globalización en cada país debe tener su propio proyecto, nosotros debemos aprovechar lo que sea en beneficio del pueblo mexicano y desechar lo que vulnere nuestro proyecto histórico nacional, consagrado en nuestra Constitución. 





domingo, 23 de marzo de 2014

Con Juárez México tiene Claro el Horizonte de lo que Desea como Futuro

México tiene claro el horizonte de lo que inevitablemente desea como futuro y su boca declara: "el grito de guerra que la nación ha lanzado espontáneamente, marca al gobierno el camino que debe seguir y no será el Presidente el que retroceda ante la inevitable invasión extranjera".
El 31 de Mayo de 1863, ante el avance del imperialismo francés todavía asistiendo a las sesiones del congreso de la unión señaló:"la adversidad ciudadanos mexicanos no desalienta más que a los pueblos despreciables, la nuestra está ennoblecida por grandes hechos y dista mucho de habernos arrebatado los inmensos obstáculos materiales y morales que opondrá el país contra sus injustos invasores", Juárez se había convertido en el símbolo de la resistencia patriótica.
"Después de tres años de una lucha desigual y sangrienta contra legiones extranjeras que la traición condujo a nuestro país, estamos en pié como el primer día para seguir defendiendo nuestra independencia, libertad contra el despotismo. Hemos sido desgraciados es verdad, la suerte nos ha sido adversa por la causa de Mexico que es la causa del derecho y de la justicia, no ha sucumbido no ha muerto y no morirá porque existen aún mexicanos esforzados en cuyos corazones late el fuego del patriotismo, y en cualquier punto de la república en que existan empuñando las armas y el pabellón nacional, allí como aquí
existirá viva y enérgica la protesta del derecho contra la fuerza".
"No importa la conciencia que nunca olvida ni perdona, les hará valer y nos vengará. Y en todas partes los seguirá el recuerdo de su crimen que no lo dejará gozar tranquilo de su presa mientras llega la hora de la expiación, y entonces para el tirano, para los traidores que lo sostienen y para todos los que hoy se burlan de nosotros y gozan de las desgracias de la patria, vendrá el desengaño con el arrepentimiento, pero ya serán estériles porque entonces la justicia será inflexible y severa".

                           

23 de marzo de 1994, una fecha que quedó grabada en nuestra memoria.

Hoy se cumplen 20 años en que manos asesinas y oscuros intereses, quitaron la vida a Luis Donaldo Colosio hecho que cambio la historia, pero no sus ideas que son vigentes, hoy lo recordamos publicando un escrito que le hiciera Beatriz Paredes Rangel, y que consideramos muy oportuno reproducirlo en nuestro blogger. 
Beatriz Paredes Rangel 

                                 Réquien
Donaldo.

La muerte es lo único irrevocable.
Han pasado 15 días y ya no sé distinguir lo que es dolor veraz, frustración, rabia; lo que es cínico oportunismo, y lo que empieza a ser esa magia popular mexicana que tiende a inmortalizar a los que sufrieron.
País de símbolos y de mitos... ¡qué velozmente te elevaron a calendario, a estampista, a sueños!
Pero basta, Donaldo.
No nos absuelvas.
Tú el generoso, el de la sonrisa franca y los ojos niños, de tan sinceros, no nos absuelvas el parco en el hablar, el de tan discreto siempre prevenido, no nos absuelvas, el sencillo, esforzado, pertinaz, no nos absuelvas, el leal, el demócrata, el honrado, no nos absuelvas, Donaldo prívanos del descanso, del buen dormir, que nos llame su osadía.
"Reconozco que la modernización económica sólo cobra verdadero sentido cuando se traduce en mayor bienestar para las familias mexicanas, y que -para las familias mexicanas, y que -para que sea perdurable- debe acompañarnos con el fortalecimiento de nuestra democracia", que nos convoque tu audacia. 
"Reformar el poder significa fortalecer y respetar las atribuciones del Congreso Federal. Reformar el poder significa llevar el gobierno a las comunidades, a través de un nuevo federalismo", que nos de fuerza tu serenidad.
"Es la hora de la Nación. Es la hora de ser fuertes, todos haciendo fuerte a México. Es la hora de reafirmar valores que nos unen", que nos reviente en la cara tu generosidad, ésa, que aún sabiendo que te podían victimar, prefirió confiar en la grandeza y le dejo curso al destino.
Yo no sé si la sangre es útil, Donaldo, es inútil para los justos, para los que no saben afilar las garras de lobo, para los que no saben aletear como los buitres, yo no sé si la sangre, como creen los idealistas, irriga la tierra sedienta para que crezcan, perfectos y dorados los naranjos.
Pero muchos te extrañamos, a muchos más les hace falta, eres un hueco en una generación, eres un vacío en a esperanza, eres un paso anhelado en la gran marcha, tu ausencia patentiza la vulnerabilidad, la irracionalidad, la falonía, por eso, no nos absuelvas, Donaldo.
Que sólo encontremos la expiación cuando germinen tus ideales. 


sábado, 22 de marzo de 2014

23 de marzo, un atentado a la vida.

México de mis amores, quiero verte grande. México de mis recuerdos, quiero verte fuerte, quiero verte unido.
Estamos tristes todos los mexicanos, pobres, ricos, maestros, estudiantes, obreros, campesinos, niños y adultos, todos en coro reprobamos lo que ocurrió el 23 de marzo en Tijuana, porque fue un atentado a la vida, recurso sagrado contra la cual solamente se tiene derecho a luchar por preservarla.
Es cierto, era un hombre en campaña, que quería ser Presidente de nuestro país; pero al margen del Partido al que perteneció, era un mexicano y presentaba a sus electores una propuesta  de Gobierno con la cual se podía o no estar de acuerdo, pero ello solo podía dirimirse en el terreno de las ideas.
Cuando recuerdo el ayer y como lo tengo presente de éste México que a pesar de que muchos no lo quieren, asoma su grandeza; en un México que combate su pobreza, tenaz, que defiende su soberanía, que convive con otros países en la lucha por su progreso, que ama la paz; pero que también es valiente para la guerra, por que como lo dice su himno nacional, un soldado en cada hijo te dio.
Parece que alguien o algunos pretenden borrar la historia, nuestros antepasados, nuestra cultura, nuestras luchas, con la violencia se busca enfrentarnos, entramparnos y conducirnos a una lucha sin cuartel donde la confusión conceda beneficios a los que la provocan, pero México, tiene pasado y los mexicanos tenemos memoria; por eso quienes indujeron el movimiento armado en Chiapas, quienes secuestran y asesinan, y quienes victimaron a Luis Donaldo Colosio, serán juzgados por el juez más duro e implacable, ¡La Historia!.
México, hoy debe ser uno y los mexicanos debemos estar unidos, porque el país requiere trabajo, requiere unidad y exige concordia.
No son tiempos de desgarrarnos las vestiduras, sino de aprovechar las circunstancias para llevar agua a nuestro molino.
Ningún partido puede atribuirse el derecho de la razón para juzgar a un Gobierno y desmentir su historia, la lucha está ahí, en el Progreso que hoy tenemos, en el éxito no en el fracaso; en las bondades del desarrollo no en la marginación, no es éste un espacio para abrir confrontaciones, ni interpretar hechos que solo pueden ser juzgados por la sensibilidad de un pueblo que está en contra de la violencia, que lo ha estado siempre y que hoy, frente a quienes quieren desbaratarlo, debe permanecer unido, fuerte, en concordia nacional, porque esto es México, un país con sed de progreso, de justicia y de paz. 

Congruencia y Soberanía

No hay valor más importante para los mexicanos ni herencia mayor para nuestros hijos que una patria independiente, soberana, justa y libre. La soberanía nacional es uno de los valores más arraigados de México, a pesar de las circunstancias actuales que nos impone el mundo global. Gracias a que formamos un país soberano aún con dificultades hemos podido decidir nuestro presente y el futuro que deseamos, es actuar libre de presiones y coacción ante la comunidad internacional. Espíritu que inspiro a nuestros héroes independentistas y a muchos otros forjadores de nuestra historia, ideas que deben ser vigentes hoy y siempre. Estas ideas Sustentan los valores  de libertad, autodeterminación y justicia que siguen caracterizando al país y que se expresan claramente ante el mundo.
La participación de nuestra nación en la comunidad internacional siempre ha estado presidida por los principios que nos dieron origen -salvo con algunos excepciones  durante los gobiernos panistas-. Por eso se reconoce en el extranjero la calidad hospitalaria  de los mexicanos, que hacemos así gala de respeto y aceptación por la soberanía de los distintos países del orbe. Por eso reclamamos tambíen, cuando así es justo, el derecho de decidir nuestro destino y, en un proceder de congruencia ante los foros internacionales, México ha sido siempre defensor de los principios de soberanía que rigen el derecho de las naciones.
La interrelación y la interdependencia económica, social, cultural y política en el mundo de hoy, es compleja. Sin embargo en la realización de estos fenómenos es fundamentar enfatizar la importancia de la soberanía. Soberanía que indica principios y valores comunes, libremente aceptados y libremente ejercidos. Soberanía que implica el reconocimiento de la misma capacidad de autodeterminación en otros pueblos y naciones, pues como todo principio se funda en premisas de aplicación que buscan alcances universales. 
Conviene tener en cuenta los valores que han hecho a México la nación que es hoy en día. No perder de vista en medio de los cambios dinámicos del orbe, las características que tenemos los mexicanos desde lo esencial. No son abstracciones o conceptos imaginarios, sino realidades concretas que pueden hacer muchas veces la diferencia entre un hecho u otro, entre el respeto y la autoridad moral o la injusticia que puede surgir de una decisión ajena. 

martes, 18 de marzo de 2014

Desde hace mas de 30 años. Tema frecuente, el Petróleo. ( Primera parte )

El mundo y México han experimentado cambios profundos en las últimas décadas, el sistema capitalista ha tenido una etapa de ascenso, pero también surgieron nuevas contradicciones a otras que ya existían con anterioridad que se fueron agravando y que culminaron con la llegada al poder de la derecha clerical y empresarial, al capitalizar por medio de la mercadotecnia, el hartazgo  de la población por la situación económica y social intolerable y exigía un cambio de rumbo de la nación.
Política económica que desmanteló al sector estatal al transferirle la propiedad de sus empresas a capitalistas privados, hundiendo cada vez más al país, al mercado y a las inversiones. Años difíciles y complejos en el que los mexicanos fuimos perdiendo muchas conquistas económicas, políticas y sociales que fortaleció a los grupos y sectores reaccionarios que por fin,  ocuparon  posiciones de poder que no habían alcanzado con anterioridad.
Todo cambio genera su propia resistencia, si el cambio es de signo negativo produce elementos que tratan de superarlo en sentido positivo, mediante una conformación de fuerzas sociales y de una acrecentada  lucha de clases.
El sistema capitalista ha tenido periodos de auge y crecimiento con los avances de la tecnología en informática, genética, robótica, con el progreso de las telecomunicaciones en general, que han propiciado   un progreso extraordinario de las fuerzas productivas tanto en el sector industrial, como en el comercial y en los servicios. Pero también en esta etapa la economía creció muy lentamente por debajo de las expectativas agravando las contradicciones antiimperialistas, a raíz de la aplicación de la política antiterrorista, sobre todo en los países que disponen de grandes y valiosos recursos naturales, a ello agregamos sus contradicciones internas: aumento del desempleo como resultado de las innovaciones tecnológicas y  con él,  el deterioro del medio ambiente universal de las emisiones industriales y de otros fenómenos similares.
A la internacionalización del capital ha correspondido la internacionalización de la lucha de los pueblos que no aceptan que una sola nación dicte normas de convivencia social y política en todo el orbe utilizando la fuerza.
En este contexto,  como era de esperarse, el poder adquisitivo de los trabajadores del campo y la ciudad se desplomó, aumentando el número de pobres que ya lo eran, pero que con la firma del tratado de libre comercio hace 20 años, si bien se incrementaron las exportaciones, éstas se concentraron en una sola nación principalmente, lo que provocó una mayor vulnerabilidad de nuestra estructura productiva ante la crisis financiera del exterior y respecto al comportamiento de la economía de esa nación.
Muchas razones hubo para el descontento e irritación de grandes sectores de la población hacia los gobiernos del PRI,  corrupción, impunidad, violencia, fenómenos económicos destructivos y el pueblo exigió un cambio,  pero no alcanzó a precisar su contenido y su orientación aturdido por los recursos publicitarios que se han venido manejando.
Las organizaciones han perdido capacidad de presión y negociación ante el gobierno y patrones,-- hoy tenemos una situación en la agricultura nacional y entre los productores agropecuarios que no vacilan en calificar de lamentable-.
La izquierda no ha sido capaz de examinar la actual situación internacional y nacional para presentar una alternativa viable y creíble,  el PRD se define como partido de izquierda, pero en realidad no lo es, pues mas bien se trata de grupos de poder de muy variada orientación, que sólo defienden intereses materiales de naturaleza corporativa y clientelar y tal parece que no les preocupa la  solución de los graves problemas nacionales.
También hemos sido testigos en estos tiempos de una transformación en los medios de comunicación, que enfatizan en el sensacionalismo, la nota roja de la política, la excesiva comercialización de sus páginas, la férrea defensa de intereses privados pero, donde también es cierto, que la sociedad hoy está mas informada y con una actitud mas crítica,  independiente y activa que en el pasado.
Años de claros y obscuros, surgió un fortalecimiento de la división de poderes con mayor independencia, con funcionarios representantes de partidos de diferente orientación política. En el  ámbito de la democracia social los retrocesos son mas evidentes, con el aumento de la población se ha incrementado el número de pobres y explotados, mientras el ingreso y la riqueza se concentra cada vez mas en una pequeña minoría.
En cuanto a nuestro petróleo  (PEMEX) en el gobierno de López Portillo  se inauguraron las refinerias de Salina Cruz y Tula, lo que permitió ser exportadores de petrolíferos y petroquímicos, además de que iniciaba la gran producción de petróleo crudo de Cantarell, que nos colocaba en un lugar importante en el ámbito petrolero y en petroquímica ya que se estaban instalando 12 plantas más, que nos permitió una producción de 20 millones de toneladas; Cangrejera y Pajaritos eran los complejos petroquímicos más grandes del mundo con alta tecnología  diseñadas y construidas por mexicanos auxiliados por el Instituto Mexicano del Petróleo.
En el sistema eléctrico se había terminado la hidroeléctrica de Chicoasen,  las termoeléctricas de Tula  y Salamanca mismas que se instalaban junto a las refinerias. Ademas se contaba con una industria petroquímica privada que se desarrollaba al mismo tiempo que la industria paraestatal. No había conflictos y crecimos en ese momento al 6% del producto interno bruto a pesar del aumento demográfico cercano al 3%, en esos 35 años hubo un desarrollo de más de la mitad que los sexenios anteriores.
Teníamos Proyecto de Nación y el objetivo era claro: desarrollar nuestra industria energética, eléctrica y petrolera que nos daba fundamento para prosperar y ser un país competitivo ampliando exitosamente nuestra capacidad de exportación en todas las áreas, además de surtir nuestro mercado interno.
Pero la sentencia de James Schienguer (no se hizo esperar), de que pudiéramos emerger como país industrializado y de avance con costos menores (competitivos) y se convirtiera en una potencia media. Obvio que se opusiera por razones históricas conforme a su proyecto de nación basado en el "Destino manifiesto" donde ellos deben de prevalecer por encima de todos los demás. Ellos  reafirmaron su Proyecto y son el país más poderoso del mundo.
Hemos sido víctimas desde el inicio de nuestra independencia, de ésta política, pero no solamente por el afán imperial que los motiva, sino por nuestra inconsistencia y por mexicanos colaboradores y traidores a nuestro destino como "Estado Nación". 

Fuente: Rafael Decelis Contreras, "Química es Progreso", Federación Mexicana de Profesionales de la Química, A.C. , 15 de enero del 2003

viernes, 7 de marzo de 2014

8 de Marzo día Internacional de la Mujer.

En México vivimos una época de grandes transformaciones, momentos en que la humanidad precisa de una amplia participación social, para lograr un futuro mejor, en los distintos ámbitos de la vida nacional;  por eso es muy importante llevar a cabo una gran cruzada política, cultural, social y educativa que convierta a la mujer mexicana en la detonante del nuevo humanismo y de la modernización cívica del mexicano.
Si por naturaleza y tradición somos  quienes educamos a los hijos, tenemos la obligación como madres, ser  las  detonadoras de una mentalidad distinta del mexicano. La semilla que debe ser sembrada y cultivada en cada familia y en cada hogar, tiene que ser de avanzada a la cual queremos llegar, y eso sólo podrá lograrse si le enseñamos a la mujer que  incorpore en la conciencia de sus hijos valores como: la responsabilidad social, la tolerancia, la honradez, el amor y el respeto a su patria, al medio ambiente, a su pareja, a sus semejantes con los principios heredados por una de las revoluciones mas grandes del siglo XX, la Revolución Mexicana y los valores Universales que rigen la ética mundial, la ética de los hombres y de los pueblos independientemente de su raza, credo o nacionalidad.
Hacer de cada mujer una gran arquitecta del mexicano distinto, del mexicano del futuro, del mexicano humano, cívico, politizado, que necesita el país. Y que nuestras diputadas y senadoras sean quienes con las iniciativas de ley trasformen a la mujer mexicana en un motor propulsor de la modernidad.
La República como concepto y conjunto es una mujer, así la pinta la mitología, y con ella las mujeres debemos  tener  un compromiso, defenderla de los oportunistas que mantienen en la inmovilidad y el estancamiento al país de los hipócritas que se persignan y al mismo tiempo le mienten al pueblo.

martes, 4 de marzo de 2014

Hizo de la palabra un arma ágil, demoledora en la defensa del pueblo y de la nación.

Si el hombre como decía –Ortega y Gasset- no es naturaleza sino historia y esta es la memoria colectiva transmitida y enriquecida a través del tiempo, resulta tarea útil divulgar el pensamiento de un mexicano que se comprometió radicalmente a la causa histórica de su pueblo, la Revolución Mexicana.

A 99 años de su nacimiento, a Enrique Ramírez y Ramírez lo recordamos por la huella que su quehacer político, periodístico y humanista dejara en México. Íntegro en sus convicciones, creyó fervientemente en el camino trazado por la Revolución Mexicana y en la necesidad de avanzar a través de ésta, hacia una sociedad basada en la justicia social.

Traer a nuestra memoria en este atardecer a Enrique Ramírez y Ramírez, su lucha y su obra en la política, el periodismo, y como legislador, no es sólo un acto de homenaje filial a este mexicano, hondamente preocupado por su nación, por su devenir histórico, es un deber moral de quienes aprendimos de él la necesidad de seguir luchando, porque México sea un país más justo, equitativo, seguro, democrático y libre.

Fundador y director del diario “El día”, Enrique Ramírez y Ramírez nos enseñó que el periodismo no puede ni debe ser neutral, hipócrita ni engañoso, sino que por el contrario el periodismo verdadero debe estar del lado de los intereses de la nación y de las grandes mayorías del país; que el periodismo debe denunciar los abusos y atrocidades del poder político, del poder económico y debe combatir y responder a los voceros de la reacción y el movilismo económico y social.

Él dijo: si en este momento que, si el rumbo no cambia, la crisis puede tornarse definitivamente peligrosa. La crisis tienes dos acicates: el económico y el político, inconformidad política, suele ser la expresión de la insatisfacción económica.
Enrique Ramírez y Ramírez vivió y luchó en la etapa de ascenso de la Revolución Mexicana, de la que fue uno de los militantes más lúcidos y distinguidos, pero su desaparición física coincidió con el inicio de otra etapa: la de la declinación de ese proceso histórico el cual se intensifica bajo los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo y con la llegada a la Presidencia de la República de Vicente Fox y Felipe Calderón del Partido Acción Nacional.
De una economía que en la década de los sesentas y partes de los setentas crecía a más del 7% del Producto Nacional Bruto, que tenía un bajo y sostenido nivel de inflación, de desempleo, y un grado de endeudamiento externo tolerante, asegurada la alimentación con productos propios y una autonomía considerable con respecto al exterior, pasamos a depender en más de un 85% de un solo mercado, el norteamericano que la hace por completo vulnerable de los fenómenos especulativos, una deuda externa impagable y que más del 60% de la población esté viviendo en la pobreza.
El arribo de los neoliberales al poder, hace ya 29 años, no solo ha depurado a los trabajadores de la ciudad y del campo, que conforman la mayoría de la nación sino que la gran parte de la planta productiva edificada durante muchos años se ha perdido, se ha esterilizado la vida cultural de la nación, deteriorando la educación nacional y anulando el debate ideológico que caracterizara a otras épocas de la vida del país.
Enrique Ramírez y Ramírez, enriqueció con su pensamiento, tanto en la prensa como en la tribuna ese debate, en el que se confrontaban los proyectos políticos de la Revolución con la derecha, pero ahora se prefiere la comodidad del centro, o las actitudes conciliatorias, para justificar toda clase de concesiones a los enemigos tradicionales de nuestro pueblo que no quieren una parte del poder.
Están en crisis las viejas instituciones, los viejos valores del pensamiento, de la conducta, del arte, y están en crisis también formas de acción que no corresponden a la época en la que estamos viviendo; crisis de la intolerancia, crisis de las actitudes pasionales, crisis en los gobiernos, crisis en los partidos.

¿A qué se debió la parte incumplida de los programas de la transformación social?
México se desarrolló, debido a la obra reformista de la Revolución Mexicana que algunos quieren ignorar por pasión o por ignorancia.
En los treintas, México dejo de ser más oprimido, porque hubo Reforma Agraria, porque se extendió la enseñanza, porque se nacionalizó el petróleo, y pasó a servir al desarrollo industrial del país, en vez de servir a los accionistas del extranjero, y porque se realizaron reformas en toda la vida social que elevaron el nivel de vida con mejores salarios, hubo un paso adelante.
¿Pero qué ocurrió después?, debido a una serie de presiones internas y externas, el ritmo de las reformas se fue debilitando, creció una nueva clase social que se hizo a la sombra de la propia obra de la Revolución, y por otro lado fuerzas populares, obreros, campesinos, jóvenes, se desmoralizan, se dividen, luchan entre sí, y empieza a operarse un fenómeno: Mucho poder de la gente de dinero y cada día menos en la gente del pueblo.

Así la corriente progresista a la que siempre perteneció Ramírez y Ramírez fue primero arrinconada y después excluida de los puestos de responsabilidad partidaria, para ser sustituidos por un conjunto de individuos que ya desde ese momento consideraban que había muerto la Revolución Mexicana, que trataron que tanto la economía como la política de nuestro país fueron burdas copias de la norteamericana y que, desde luego, no tenía ninguna identificación con los intereses de los obreros y de los campesinos.

El creía en otro ciclo de Reformas profundas: Extender más la seguridad social, aliviar el problema de la vivienda, del empleo, de la reforma fiscal, que obligue a la gente que tiene más dinero a contribuir en mayor proporción a los gastos del Estado, hacer una reforma educativa, una reforma política no sólo en la ley electoral, sino en los Partidos Políticos, una reforma de Estado.
La vida mundial en medio de este torbellino de lucha, está engendrando una nueva vida. La apreciación de los problemas de un país, deben partir de la consideración sobre las características del mundo en que vivimos.

El intercambio de valores económicos, culturales, científicos, técnicos y políticos son una ley de nuestro tiempo, no podemos ni debemos aislarnos, ni separarnos, pero tampoco en nombre de este internacionalismo fecundo borra la diversidad de este mundo, ni suprimir las peculiaridades, ni violar fronteras y soberanías, ni pasar por alto la personalidad de cada pueblo.

Hoy vivimos una transición que se percibía imposible hasta hace unos cuantos años. De ahí la necesidad muy grande de reflexionar sobre nuestro partido, no se puede negar lo hecho por engrandecer a México, ha sido instrumento para conservar la paz y por encima de sus defectos, ha sabido mantener con estabilidad política el movimiento renovador político.