Un asunto de importancia vital conocido y sufrido por millones de habitantes lo es, sin lugar a duda, el de la vivienda, existe una gran escasez entre el número de las familias que componen el pueblo y la falta de adecuación de éstas, que deben ser construidas con sentido humano, un hogar para cada familia en condiciones decorosas; un hogar en el cual cada familia pueda vivir unida, pueda reponer sus fuerzas, pueda acrecentar sus energías, y cultivar su propia solidaridad.
El problema de la vivienda consiste en su carestía por lo tanto, no esta al alcance de la gente, por que nuestro desarrollo económico aun no esta resuelto. Tal vez algunas de las causas sea el atraso de la estructura material del país, la injusta distribución del ingreso que hace que las grandes mayorías no tenga los recursos suficientes para que cada familia posea una casa propia o para que pueda alquilar una en condiciones decorosas y humanas, la política de puras ganancias del tradicional capital privado invertido en las casas de habitación, el desarrollo desigual de las ciudades y del campo, que hace que por falta de suficientes atractivos e incentivos económicos y culturales en las zonas rurales,grandes sectores de esta población campesina emigren hacia las ciudades congestionándolas y complicando todavía más los problemas urbanos, y la falta hasta ahora de una política coordinada que ataque a fondo en todos los aspectos este problema.
La mayoría de las casa habitación de que dispone el país son insuficientes, gran parte de estas casas son de una o dos piezas de tal manera que son incomodas para la vida de una familia, y las consecuencias las conocemos, pero quizá no han sido ponderadas en su gravedad. De ahí viene la inseguridad de los hogares, la insalubridad, la promiscuidad y otras condiciones deprimentes que tienen derivaciones muy graves para la vida social. Yo recuerdo a una señora con nueve hijos, que vivía en un espacio de menos de dos metros de ancho por cinco de largo en una vecindad de la, Delegación Venustiano Carranza, que relató como tenían que dormir, y lo difícil que era pedir limosna para poder alimentarse. No tendría importancia si esto fuera un caso más, pero son millares de hogares como estos que tienen repercusiones sobre la vida económica, social, cultural y política del país.
Es necesario que los programas de construcción se dirijan a mejorar la situación en que se encuentran todos aquellos habitantes de las ciudades que no tienen para pagar las altas rentas, hacer de la necesidad una virtud porque es preciso construir cientos de miles de casas en el campo y en la ciudad con sentido humano y no pequeñas ratoneras.
Se necesita un esfuerzo nacional de conjunto, cuyo objetivo sea el de aliviar el problema de la vivienda para que la mayoría del pueblo viva en condiciones decorosas para que produzcan mejor, para que su moral se levante y con ellos se levante también la moral nacional, para que haya más luz y más claridad en la vida pública del país sin especulación, sin corrupción.
Es necesario que los programas de construcción se dirijan a mejorar la situación en que se encuentran todos aquellos habitantes de las ciudades que no tienen para pagar las altas rentas, hacer de la necesidad una virtud porque es preciso construir cientos de miles de casas en el campo y en la ciudad con sentido humano y no pequeñas ratoneras.
Se necesita un esfuerzo nacional de conjunto, cuyo objetivo sea el de aliviar el problema de la vivienda para que la mayoría del pueblo viva en condiciones decorosas para que produzcan mejor, para que su moral se levante y con ellos se levante también la moral nacional, para que haya más luz y más claridad en la vida pública del país sin especulación, sin corrupción.