Existe en el país una grave situación económica y política, que se caracteriza por los siguientes rasgos fundamentales.
El nivel de la vida de las grandes mayorias de la población (obreros, campesinos, artesanos, pequeños comerciantes, empleados, intelectuales, trabajadores, técnicos etc, sigue siendo muy bajo y mantiene a esos sectores en condiciones desesperantes. El costo de la vida no cesa de elevarse. En consecuencia, el poder adquisitivo de la moneda nacional nacional es cada día menor.Existe, en contraste, una minoria de grandes propietarios extranjeros y nacionales que acrecientan año tras año sus ganancias excesivas, dispone de enormes recursos y extiende y consolida su dominio sobre el conjunto de la economía. Esta minoría de empresarios y especuladores se apropia de la mayor parte del ingreso nacional y constituye una oligarquía contraria al progreso nacional, a los intereses de la mayoría de los mexicanos que consagran sus energías a la producción y a la efectividad del régimen democrático. Esta en curso en el país un desarrollo económico acelerado. Son indiscutibles los avances en la agricultura, la ganadería, la industria y los servicios públicos. Se registran aumentos considerables en importantes ramas de la producción. Pero se trata de un desarrollo económico no sujeto a un programa congruente ni a un plan preciso, sino al juego libre de los empresarios nacionales y extranjeros que, con pocas excepciones, rechazan aun las formas elementales de coordinación y control. La teoria de que las cargas de la capitalización intensiva deben recaer fatalmente sobre las grandes masas de trabajadores - ya de por si sacrificadas a todo lo largo de la historia - orienta el pensamiento y la acción de una mayoría de los empresarios y de los principales directores de las finanzas públicas. En los últimos tiempos. La justicia social debe subordinarse a la promoción de la riqueza. Después, cuando la riqueza sea suficiente. Se podrá pensar en distribuirla mejor.El otro hecho negativo relacionado con el desarrollo económico del país, consiste en que se apoya en gran parte en la penetración del capital extranjero, particularmente el norteamericano, que realiza una verdadera ocupación económica del país, menos hiriente y ofensiva en sus apariencias que una ocupación militar, pero mas profunda y sólida que ésta.Las inversiones del capital extranjero representan en la actualidad aproximadamente la cuarta parte de las inversiones totales en el país y es visible que tienden a incrementarse con rapidez. En tal virtud el capital extranjero es cada vez mas dominante en México. Ha penetrado fuertemente en todas las ramas industriales, en la agricultura y la ganadería, en el comercio al por mayor y al por menor, en todos los servicios públicos, en la prensa y la industria editorial, en la educación y en los centros de cultura. Adopta una doble actitud ante los empresarios mexicanos o los somete y, los convierte en sus aliados, mediante el soborno y la asociación ilícita o los combate, con el propósito de arruinarlos y eliminarlos, mediante la competencia desigual, el bloqueo y el sabotaje.La invasión a México por el capital extranjero es el hecho mas grave de nuestro tiempo. Constituye el medio principal de una nueva conquista del país y el fondo del atraso y la deformación de nuestra evolución económica, social política y cultural.
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