En Nuestro país emergen y se consolidan en el último cuarto de siglo, nuevas formas de hacer política que en el terreno del debate de las ideas, y que es necesario actualizar y redefinir , sobre todo en algunas tesis centrales, para diseñar una nueva lógica estratégica de los actores políticos tradicionales, propiciar el desarrollo de nuevos actores y replantear las principales áreas de la discusión pública nacional.
Frente a esta dinámica, la participación ciudadana, ingrediente fundamental y urgente para la consolidación de nuestra democracia, tiene que apoyarse en una cultura política que le permita una visión actualizada del cambiante escenario político; de sus actores, de las reglas escritas y no escritas, participación ciudadana mas allá de las urnas, de mecanismos de participación democrática en la forma de decisiones del poder público.
En contra posición a las afirmaciones de muchos estudiosos que detectan las actitudes negativas de la población, indiferente, que siempre se queja de falta de tiempo, que tiene desconfianza y enojo ante la falta de resultados de los gobiernos y de los representantes populares. En nuestra experiencia como presidenta de la organización civil " Bienestar para Nuestra Comunidad " hemos constatado que aunque ciertas estas actitudes, es posible revertirlas cuando la oferta de capacitación que se formula a la ciudadanía reúne las condiciones de calidad, claridad, vinculación a la problemática local y pleno cumplimiento del programa ofertado. La ciudadanía esta ávida de saber, de entender que pasa en lo público, esta cansada de permanecer como espectadora y lo más importante, quiere ser tomada en cuenta por el poder público que la ignora.
Resulta difícil pensar que una labor de transición de valores y actitudes democráticas como la que estamos viviendo obtengan resultados inmediatos en la sociedad, que aunque se encuentra transitando hacia un proceso de modernización democrática no involucra la participación ciudadana y no la incluye en la modificación que se hace frecuentemente en la legislación. Por eso urge reformar el artículo 49 Constitucional y no rehuir cada vez que se modifica la reforma política.
No hay comentarios:
Publicar un comentario